La avicultura polaca afronta mayores costes de la UE y competencia del Mercosur
Polonia, primer productor de carne avícola de la UE, podría asumir importantes costes de inversión y transporte por las nuevas normas de bienestar animal. El contingente preferencial de 180.000 toneladas previsto en el acuerdo UE-Mercosur añade presión competitiva.
El líder avícola de la UE se prepara para nuevas normas
La industria avícola polaca se prepara para un posible aumento de los costes de producción y logística mientras la Unión Europea revisa su normativa de bienestar animal. Polonia es el mayor productor de carne avícola de la UE y exporta cerca del 60% de su producción nacional. Los cambios afectarían así a granjas, procesadores, transportistas y compradores extranjeros.
Según Farmer.pl, el sector sigue especialmente dos medidas: las normas propuestas sobre bienestar durante el transporte y la esperada eliminación progresiva de las jaulas. Aleksandra Fałat, consejera de la Representación Permanente de Polonia ante la UE en Bruselas, señaló que el país transporta grandes cantidades de aves vivas debido a su escala productiva. Las nuevas condiciones de transporte podrían tener por ello un efecto especialmente fuerte en Polonia.
La propuesta de transporte exigiría más trayectos
Los análisis de las organizaciones avícolas europeas AVEC, ELPHA y EPB indican que la normativa podría incrementar el número de trayectos alrededor de un 36%. Las entidades estiman unos costes adicionales para el sector de aproximadamente 526 millones de euros anuales. La propuesta continúa negociándose en el Consejo de la UE y el Parlamento Europeo, por lo que las obligaciones finales de productores y transportistas todavía pueden cambiar.
Fałat explicó que la propuesta inicial de la Comisión incluía tiempos tan cortos que habrían dificultado el traslado de animales entre algunos Estados miembros. Polonia trabajó con Francia, España e Italia para buscar condiciones aplicables, reducir los costes de adaptación y mantener el transporte avícola transfronterizo. La propuesta también contempla estándares equivalentes de transporte en terceros países y controles de las autoridades competentes.
El fin de las jaulas requiere inversiones multimillonarias
En su estrategia ganadera del 7 de julio de 2026, la Comisión Europea anunció que propondría antes de terminar 2026 una revisión de la legislación sobre bienestar de gallinas ponedoras y pollos de engorde, con especial atención a la retirada de las jaulas. La regulación específica todavía no se había publicado cuando Farmer.pl informó sobre el asunto.
El análisis “End of the Cage Age?”, elaborado en parte por investigadores de la Universidad de Ciencias de la Vida de Varsovia y el Institute of Agricultural Economics de Hungría y publicado en Agriculture, concluyó que abandonar las jaulas podría reducir la producción de huevos. La magnitud dependería del escenario de transición. Las inversiones necesarias se estimaron en 2.000–3.200 millones de euros, una carga financiera considerable para los productores de huevos y otras empresas de la cadena.
El contingente Mercosur aviva el debate de costes
El debate regulatorio coincide con la preocupación por el acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur. Farmer.pl señala que el pacto establece un contingente arancelario preferencial para importar 180.000 toneladas de carne avícola de países sudamericanos. Las organizaciones de productores sostienen que los avicultores de Brasil y Argentina no están sujetos a las mismas exigencias ambientales y de bienestar que los europeos, lo que reduce sus costes de producción.
La combinación es delicada para Polonia: un sector que exporta cerca del 60% de su producción podría asumir mayores gastos de alojamiento, bienestar y transporte mientras compite con importaciones preferenciales. Las autoridades polacas reclaman por ello requisitos equivalentes para las aves de la UE y de terceros países. El resultado de la negociación sobre transporte, los detalles de la propuesta sobre jaulas y el control de las normas de importación determinarán cómo se reparten los costes entre productores, procesadores, transportistas y compradores.