La producción porcina argentina crece un 12,4% y las exportaciones saltan un 74%
Argentina produjo 592.046 toneladas de carne porcina entre enero y agosto de 2026, un 12,4% más interanual, mientras las exportaciones crecieron un 74%, hasta 11.075 toneladas. El consumo alcanzó 20,36 kilogramos por habitante al año, pero aumentaron las importaciones y la presión competitiva de Brasil.
La producción avanza hasta agosto
La industria porcina argentina registró un fuerte crecimiento en los primeros ocho meses de 2026, con aumentos simultáneos de la producción, el consumo interno y las exportaciones. Entre enero y agosto, el país produjo 592.046 toneladas de carne porcina, un 12,4% más que en el mismo periodo de 2025, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca analizados por el operador Pormag y publicados por Bichos de Campo.
La producción de agosto fue de 76.575 toneladas, un 4% menos que en julio. Sin embargo, el acumulado superó ampliamente las aproximadamente 527.000 toneladas del mismo periodo del año anterior. La Secretaría atribuyó el avance a mayores inversiones, la ampliación de la capacidad de las granjas, el aumento del número de cerdas madres y el fortalecimiento de los programas sanitarios.
El consumo marca un récord mientras retrocede la carne vacuna
La demanda interna también aumentó. El promedio móvil del consumo porcino llegó en agosto a 20,36 kilogramos por habitante al año, un 10,7% más interanual y un 1,1% por encima de julio. Es uno de los registros más altos de la serie, frente a los 18,38 kilogramos de un año antes.
El avance del cerdo contrastó con la caída del consumo de carne vacuna. Su promedio móvil descendió un 9,1% interanual, de 50,86 a 46,21 kilogramos por habitante al año. Las cifras muestran que el cerdo gana espacio en el mercado cárnico argentino mientras los consumidores reducen la compra de carne vacuna.
Las exportaciones despegan desde una base reducida
Argentina exportó 11.075 toneladas de carne porcina entre enero y agosto, un 74% más que las 6.360 toneladas del mismo periodo de 2025. En agosto, los embarques aumentaron un 63,5% interanual y un 29,8% respecto de julio. Pese al crecimiento, las ventas externas solo representaron el 1,9% de la producción acumulada, lo que confirma la marcada orientación de la industria hacia el mercado interno.
Los ingresos por exportaciones sumaron 15,197 millones de dólares, con un valor medio de 1.372 dólares por tonelada. La aceleración de los envíos muestra margen para desarrollar mercados externos, aunque el volumen sigue siendo limitado frente a la producción total. Productores y procesadores necesitarán acceso sostenido a destinos competitivos para convertir el incremento reciente en una corriente comercial de mayor escala.
Las importaciones revelan una brecha competitiva
Las importaciones también crecieron. Entre enero y agosto alcanzaron 43.672 toneladas, un 13,8% más interanual. En agosto ingresaron 5.444 toneladas, un 21,8% menos que en julio, pero un 63,7% más que en agosto de 2025. Pormag calculó que los productos importados representaron el 10,5% del consumo aparente hasta agosto, tras convertir los volúmenes a su equivalente en res con hueso.
El valor medio por tonelada importada superó ampliamente al del producto exportado por Argentina. Las compras externas sumaron 131,847 millones de dólares, equivalentes a 3.019 dólares por tonelada, frente a un promedio de exportación de 1.372 dólares. Los menores precios brasileños ayudan a explicar el flujo: en agosto, el cerdo costaba 1,55 dólares por kilogramo en Argentina y 0,92 dólares en Brasil. Según Pormag, la brecha se amplía desde marzo, mejora la posición de Brasil para abastecer el mercado argentino y plantea un reto competitivo para los productores locales.
La cadena porcina argentina se expande así en varios frentes, pero de manera desigual. La producción y el consumo alcanzan niveles elevados y las exportaciones crecen rápidamente desde una base baja. Al mismo tiempo, el volumen importado es casi cuatro veces superior al exportado, lo que mantiene a granjas y procesadores expuestos a la oferta brasileña de menor precio.