Argentina apunta a exportaciones récord de maíz ante las disrupciones de la oferta mundial
Argentina prevé exportar 10 millones de toneladas de maíz entre agosto y septiembre, más de tres veces el volumen habitual para esos dos meses. Una cosecha récord, precios competitivos y las restricciones de oferta en Ucrania, Europa y Brasil están desviando la demanda hacia el país sudamericano.
La cosecha récord impulsa las exportaciones
Argentina prevé exportar 10 millones de toneladas de maíz entre agosto y septiembre, más de tres veces el volumen que suele embarcar durante esos dos meses, según Libertad Digital. El avance se apoya en una cosecha excepcional para la campaña 2025/26, estimada por el Gobierno argentino en 71,7 millones de toneladas, casi un 20% por encima del récord anterior.
La elevada disponibilidad, la capacidad exportadora y unos precios competitivos han reforzado la posición argentina mientras otros orígenes afrontan cosechas más débiles o restricciones logísticas. Los compradores buscan alternativas a sus proveedores tradicionales, especialmente en mercados que dependían en buena medida del cereal ucraniano.
El norte de África compra más maíz argentino
Las exportaciones argentinas de maíz al norte de África aumentaron un 45% interanual entre enero y julio, hasta 6,5 millones de toneladas, informó Libertad Digital. Marruecos elevó sus compras un 133% y Egipto un 48%. Los datos indican que los problemas de suministro están modificando las pautas de aprovisionamiento y no solo provocando un repunte temporal de los embarques argentinos.
La menor capacidad de Ucrania para atender los mercados internacionales es un factor central. Los ataques rusos han dañado la infraestructura exportadora de Odesa y han dejado prácticamente bloqueados los puertos del mar Negro que antes canalizaban alrededor del 90% de las exportaciones ucranianas de grano, según la publicación. Ucrania ha desviado parte de la carga hacia los puertos del Danubio, pero la sequía también ha limitado la capacidad de esa ruta. Sus envíos cayeron un 52% en el último mes recogido por la fuente.
Las cosechas europeas y asiáticas afrontan riesgos
España está especialmente expuesta porque su sector ganadero depende del cereal importado para fabricar piensos. Ucrania es su principal proveedor, mientras Francia y Estados Unidos aportan volúmenes considerablemente menores. A la vez, la última campaña cerealista española produjo una cosecha inferior a la de 2025. Cooperativas Agro-alimentarias estima una producción de 18,6 millones de toneladas, un 30% menos. El rendimiento cayó alrededor de un 24% por el calor y la falta de lluvias, y la recolección se adelantó antes de que el grano terminara de desarrollarse.
Problemas meteorológicos similares han afectado a gran parte de Europa. La incertidumbre también ha llegado a Asia, donde India registra un monzón irregular. Se esperan lluvias inferiores a lo normal en septiembre, lo que podría amenazar los cultivos de arroz y maíz. La situación complica las decisiones de fabricantes de piensos, operadores y compradores dependientes de las importaciones que evalúan la oferta disponible en distintos orígenes.
La demanda brasileña abre más espacio
El mercado interno de Brasil también favorece las oportunidades exportadoras de Argentina. Brasil, identificado por la publicación como el segundo mayor exportador mundial de maíz, ha reducido sus envíos internacionales durante los últimos años porque una proporción creciente de la producción se consume dentro del país, especialmente en la industria del etanol. El consumo brasileño de maíz aumentó un 7,1% en la campaña 2025/26, hasta 98 millones de toneladas.
La menor oferta exportable de Ucrania y Brasil, sumada a las cosechas europeas más débiles y los riesgos para los cultivos indios, podría mantener la presión alcista sobre los precios internacionales de los cereales. Libertad Digital también señala a El Niño como posible factor de nuevas subidas. Argentina entra en este escenario con una cosecha récord y capacidad para ofrecer volúmenes sustitutivos. La oportunidad inmediata se concentra en el norte de África, aunque una oferta constante y competitiva podría consolidar su posición en el mercado mundial del maíz.