Andalucía pone fin al cultivo de remolacha azucarera tras 130 años y Jerez se pasa a la caña importada
La Comisión Nacional de Estudio de Variedades de Remolacha de Siembra Otoñal dejó de inscribir nuevas variedades para el sur de España en su reunión del 21 de septiembre, de modo que en 2026 no habrá campaña en Andalucía. La superficie cayó de más de 50.000 hectáreas a principios del siglo XX a 6.000 en la campaña 2024/2025, con el azúcar un 35% más barato en menos de dos años. AB Azucarera ha invertido 24 millones de euros en Jerez para procesar caña importada.
Andalucía no tendrá campaña de remolacha azucarera en 2026 y cierra así un ciclo de cultivo que arrancó en la región a finales del siglo XIX. La Comisión Nacional de Estudio de Variedades de Remolacha de Siembra Otoñal, reunida el 21 de septiembre con presencia del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha dejado de inscribir nuevas variedades para el sur de España. Según recoge ecosistemastartup.com, la decisión no es una prohibición, sino el cierre administrativo del mecanismo que mantenía viva la cadena.
Este año no habrá campaña de molturación de remolacha en la fábrica de Jerez de la Frontera y, por primera vez en más de un siglo, la región se queda sin el cultivo. Los datos del Ministerio recogidos por La Voz de Almería resumen 127 años de declive: de las más de 50.000 hectáreas sembradas a principios del siglo XX a las 6.000 que aguantaban en la campaña 2024/2025. AB Azucarera Iberia, la única industria que aún recibía remolacha andaluza, decidió en 2025 abandonar el procesado para centrarse en refinar azúcar importado. Sin contratos y sin industria receptora, los últimos agricultores lo dejaron.
Los precios caen un 35% en menos de dos años
El detonante es el precio. Los datos de referencia de la UE publicados por La Rioja y citados por AB Azucarera y la cooperativa ACOR sitúan el azúcar de la región sur —España, Italia, Rumanía y Portugal— en 558 euros por tonelada en marzo de 2026, un 11% menos que un año antes. La media europea quedó en 550 euros por tonelada, con una caída del 7,2%.
Xataka reconstruye una pendiente más pronunciada: en diciembre de 2023 el azúcar blanco se pagaba a 856 euros por tonelada y en enero de 2026 a 563 euros, con previsiones del sector que apuntan a los 425 euros. Es un descenso del 35% en menos de dos años frente a unos costes que no han dejado de subir en un cultivo de regadío, comparable al maíz. «La cadena de valor tendrá que reequilibrarse. No podemos aspirar a una producción europea estable si los costes crecientes no encuentran reflejo en los precios», resume la directora agrícola de AB Azucarera, Salomé Santos.
Una contracción en toda Europa
El retroceso andaluz es la cara más visible de un ajuste mucho más amplio en el sector remolachero europeo.
- La superficie de remolacha en la UE cayó un 10,6% en los dos últimos años y cinco fábricas han anunciado su cierre, según datos del Ministerio recogidos por La Voz de Almería.
- La Unión Sindical de Remolacheros checa eleva la cuenta a 20 plantas de procesado cerradas en la UE desde 2017.
- En la República Checa el precio de compra a productores cayó hasta las 12 coronas por kilogramo esta primavera, después de que el azúcar de cristal tocara un récord de 32,23 coronas por kilogramo dos años antes, según novinky.cz y recoge aroundprague.cz; una fábrica checa cerró en el último año.
- El consumo per cápita de azúcar en Chequia bajó de 36,9 kg en 2022 a 30,8 kg en 2024.
La política comercial se ha movido, pero tarde. La UE aprobó suspender durante doce meses el régimen de perfeccionamiento activo para el azúcar de caña en bruto, una medida que AB Azucarera y ACOR llevaban años pidiendo, según recoge La Rioja. El régimen permitía importar azúcar libre de aranceles para industrias de galletas o mermeladas y su eliminación buscaba proteger al productor local. Según las propias patronales, no ha frenado el fin del cultivo. En paralelo, según aroundprague.cz, Ucrania exporta hasta 100.000 toneladas anuales a la UE sin aranceles desde 2022, tras el levantamiento de cuotas, mientras Brasil, Tailandia e India siguen presionando con oferta barata a precios que Europa no puede igualar sin ayudas.
La caña sustituye a la remolacha en Jerez
La respuesta industrial ya está en marcha. Xataka documenta una inversión de 24 millones de euros en la fábrica del Guadalete, en Jerez, para procesar caña de azúcar importada y no remolacha: la capacidad de refino se queda en la provincia y la materia prima llega de fuera. Los agricultores, señala el artículo, están plantando girasol de forma masiva.
Castilla y León asume todo el peso nacional
Castilla y León concentra ahora toda la producción remolachera española. La Opinión de Zamora y La Rioja detallan que AB Azucarera cultiva unas 9.400 hectáreas en España, de las que más de 5.000 están en León tras el cierre de la planta de La Bañeza en 2025, mientras que ACOR aporta otras 10.800 hectáreas en Castilla y León y Álava. La Rioja perdió el cultivo en la campaña actual por el coste de transportar la remolacha hasta Toro, en Zamora, única fábrica operativa de AB Azucarera tras la concentración industrial.
La cadena que termina en 2026 empezó el 1 de enero de 1899 en La Habana. Xataka explica que la pérdida de Cuba privó a España del azúcar de Ultramar y disparó una fiebre remolachera que financió buena parte de la modernización andaluza, incluida la Gran Vía de Colón de Granada, construida con capital azucarero. Almería vivió antes la misma secuencia: en 1983 desapareció la remolacha de su Poniente, sustituida por los invernaderos que hoy son la «huerta de Europa».