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Alemania afronta una vendimia corta y un excedente de vino que no se reduce

La vendimia alemana queda por debajo de lo normal mientras las bodegas siguen almacenando más vino del que absorbe el mercado. Varios millones de litros de vino viejo deben salir del mercado. Los viticultores venden menos volumen sin mejora de precios.

Escasez y excedente a la vez

El sector vitivinícola alemán entra en la nueva campaña con dos situaciones que normalmente no coinciden: una vendimia más corta de lo habitual y más vino almacenado del que absorbe el mercado. La cosecha queda por debajo de los volúmenes normales y, al mismo tiempo, varios millones de litros de vino viejo deben salir del mercado. Los viticultores conviven con escasez y exceso en paralelo, y una cosa no compensa la otra.

El déficit es un hecho de una sola campaña. El excedente es acumulativo: vino de vendimias anteriores que ya está en depósito y en botella y que nunca se vendió. Una cosecha corta reduce lo que entra, pero no toca lo que ya está en las bodegas.

Por qué una cosecha corta no vacía el excedente

Las existencias son el resultado de varios años en los que las ventas fueron por detrás de la producción. Una vez acumulado el remanente, la corrección solo puede llegar por la demanda o retirando vino físicamente del circuito. Para los productores alemanes la variable decisiva es el consumo interno, porque la mayor parte del vino alemán se vende en el propio país y no se exporta. Cuando esa demanda se debilita, las bodegas siguen llenas por pequeña que sea la vendimia entrante.

Mantener vino sin vender no es neutro en costes. La capacidad de depósito es limitada y se necesita para la uva que entra, el almacenamiento y el circulante quedan inmovilizados, y los vinos pensados para consumo temprano pierden valor con cada mes de espera. Eso convierte el exceso de existencias en un problema con fecha límite: el vino tiene que salir antes de que la nueva vendimia necesite el espacio.

Retirar vino del mercado

El plan anunciado es que desaparezcan varios millones de litros de vino viejo. En la práctica, el vino sale del mercado por vías que no compiten con la vendimia actual: destilación a alcohol industrial o de boca, transformación en vinagre o eliminación directa. Todas destruyen el valor del producto y solo se usan cuando la alternativa - venderlo a cualquier precio - haría más daño al conjunto del mercado.

El efecto de esa medida depende por completo de su magnitud y de quién asuma el coste. No se han detallado volúmenes, financiación ni plazos, y sin esos datos no se puede cuantificar el impacto sobre las existencias. Una retirada pequeña frente al remanente total aplaza el ajuste en lugar de cerrarlo.

Presión sobre viticultores y precios de bodega

En los precios pesa más el exceso de existencias que el tamaño de la vendimia. En un año corto normal, el granel y la venta en bodega se firman al alza porque hay menos vino que repartir. Pero si detrás del mercado hay grandes volúmenes sin vender, el comprador no tiene motivo para pujar. Los viticultores se quedan así con menos cantidad y sin la compensación de precio que suele acompañarla: el ingreso se estrecha por los dos lados a la vez.

La carga no se reparte igual. Los costes por hectárea - poda, trabajos en vegetación, protección del cultivo, mano de obra de vendimia - son en buena parte fijos y no bajan cuando cae el rendimiento. Eso golpea sobre todo a los viñedos en pendiente, que se trabajan a mano. Las bodegas grandes y las cooperativas pueden aguantar existencias y esperar mejores condiciones; las explotaciones pequeñas que venden uva o granel no tienen ni depósitos ni margen financiero para hacerlo, y es en ese grupo donde suelen empezar el abandono de parcelas y las salidas del sector.

Lo que decidirá el desenlace:

  • el volumen de vino viejo realmente retirado frente al remanente total;
  • quién financia la retirada y en qué condiciones;
  • el nivel de existencias una vez entrada la nueva vendimia;
  • los precios del granel a lo largo de la campaña de ventas;
  • la demanda interna, principal salida del vino alemán;
  • la superficie plantada, señal más clara de abandono del cultivo.

Análisis completo del mercado

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