El acuerdo UE-Mercosur empieza a reducir el precio del vino europeo en Brasil
Bajo el acuerdo comercial provisional UE-Mercosur, el arancel de importación del vino en Brasil bajó del 27% al 24% en mayo, pero los consumidores solo vieron un descuento del 2% al 2,5%. La eliminación total para 2034 podría suponer hasta un 20% de reducción acumulada, con el próximo recorte al 21% previsto en 2027. Los importadores citan el stock caro y los márgenes comprimidos como causas del efecto limitado.
El vino europeo se abarata en Brasil, pero despacio. Los primeros meses de vigencia provisional del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea solo han producido una caída modesta de los precios minoristas, y el sector señala que el alivio significativo llegará dentro de algunos años.
El calendario de la rebaja arancelaria
En mayo, el arancel de importación del vino bajó del 27% al 24%, pero la reducción trasladada al consumidor fue solo del 2% al 2,5%, según datos de World Wine, uno de los mayores importadores del país. El sector espera que el abaratamiento se intensifique en los próximos años. Con la eliminación total del arancel prevista para 2034, la reducción acumulada podría alcanzar el 20%. El calendario del acuerdo fija el próximo recorte para el 1 de enero de 2027, cuando la tasa pasará al 21%.
Por qué el precio en góndola apenas se movió
Para Juliana La Pastina, CEO del Grupo La Pastina, que controla World Wine, una trayectoria descendente definida del impuesto de importación es un factor positivo que permite planificar la fijación de precios. Señaló que la empresa ya está ajustando contratos e inventarios para absorber las reducciones futuras y trasladarlas de forma gradual al consumidor final.
El efecto práctico, sin embargo, sigue siendo limitado. Felipe Galtaroça, CEO de Ideal.BI, consultora centrada en el mercado del vino, sostiene que una rebaja de tres puntos porcentuales en el arancel no se traduce en un recorte significativo en el comercio minorista, debido al elevado volumen de existencias formadas con un tipo de cambio más alto. Añadió que los márgenes de importadores, distribuidores y minoristas están comprimidos, lo que dificulta nuevos traslados.
Oferta amplia, demanda moderada
El mercado brasileño del vino atraviesa un periodo de oferta amplia y demanda moderada. Los altos inventarios, sumados a la fuerte competencia entre marcas y a la menor inversión minorista por el crédito caro, presionan los precios a la baja, pero también limitan el margen para nuevos recortes. Según Galtaroça, la reposición de existencias con el arancel del 21% en 2027 hará que la reducción sea más perceptible para el consumidor.
Las etiquetas europeas ganan terreno
A pesar de los desafíos de precios, los datos de World Wine apuntan a un creciente interés de los brasileños por las etiquetas europeas. Francia sigue siendo el principal origen por volumen de importación, pero crece la demanda de vinos de España, Italia y Portugal. La tendencia refleja tanto la diversificación del paladar nacional como la estrategia de las importadoras de ofrecer opciones en distintas franjas de precio. El sector espera que, con la reducción gradual de los aranceles, el consumo de vino europeo gane más espacio en el mercado interno, especialmente entre los consumidores de renta media.