El aceite de oliva virgen extra español rebota a 3,60 €/kg y el italiano se mantiene estable
El aceite de oliva virgen extra español subió a 3,60 €/kg el 28 de julio, tras acercarse a 3,40 €/kg ocho días antes. Las cotizaciones mayoristas oficiales de Italia se mantuvieron estables, aunque las operaciones reales se realizaron, según los informes, a niveles inferiores.
El virgen extra español vuelve a 3,60 €/kg
Los precios del aceite de oliva virgen extra español repuntaron con fuerza durante la última semana de julio, mientras las cotizaciones mayoristas oficiales de Italia se mantuvieron estables. Según Teatro Naturale, el producto español ganó casi 0,20 €/kg en una semana y alcanzó 3,60 €/kg el 28 de julio. El movimiento ofrece cierto apoyo a un mercado todavía marcado por la debilidad de la demanda, las abundantes existencias de categorías inferiores y la incertidumbre sobre la próxima cosecha mediterránea.
Los datos de PoolRed citados por la publicación muestran que el virgen extra español se había acercado a 3,40 €/kg el 20 de julio antes de recuperarse hasta 3,60 €/kg. El aceite de oliva virgen siguió la misma dirección: subió a 3,27 €/kg el 28 de julio después de tocar un mínimo de 3,13 €/kg el día 23. Teatro Naturale calculó oscilaciones semanales del 5–8%, una magnitud poco habitual en el mercado español, normalmente estable.
El aceite lampante evolucionó en sentido contrario. Según PoolRed, su precio siguió bajando y se situó cerca de 2,95 €/kg el 28 de julio. Teatro Naturale señaló que esta categoría sigue siendo abundante en los depósitos ibéricos y que el calor extremo reciente ha afectado a sus parámetros de calidad, especialmente a los valores espectrofotométricos, difíciles de corregir mediante desodorización y mezcla.
Las ventas italianas se cierran por debajo de las referencias
En Italia, las ventas de aceite de oliva virgen extra se han reactivado en los últimos días en Apulia y Calabria. Sin embargo, Teatro Naturale informó de operaciones por debajo de las indicaciones mayoristas oficiales, situadas en torno a 5 €/kg. La publicación indicó que esos niveles implican pérdidas considerables frente al coste de compra de la aceituna y de producción del aceite.
Las cotizaciones oficiales de Ismea Mercati permanecieron en 4,80 €/kg en Tarento, Bríndisi y Lecce el 23 de julio. Foggia registró 4,55 €/kg ese mismo día, mientras Bari también cotizó a 4,55 €/kg el 20 de julio. La diferencia entre estas referencias y los precios comunicados para las operaciones revela la presión sobre los vendedores que necesitan reducir existencias antes de la nueva campaña oleícola.
Los precios más bajos pueden facilitar el vaciado de los depósitos, pero también agravan las dificultades financieras de cooperativas, organizaciones de productores y almazaras. Teatro Naturale advirtió de que algunas almazaras podrían no abrir durante la próxima campaña. La convergencia del virgen extra hacia precios inferiores también podría generar tensión en el mercado de la aceituna.
La demanda débil coincide con la incertidumbre productiva
La caída del mercado italiano llegó después de una fuerte desaceleración de las ventas de virgen extra en supermercados durante los primeros cuatro meses de 2026. Teatro Naturale también relacionó el descenso con numerosos fraudes de origen, algunos detectados durante inspecciones extraordinarias a principios de julio. Según la publicación, el aceite italiano perdió 2–3 €/kg en las últimas semanas y será difícil recuperar ese valor en pocos meses, especialmente si los precios españoles continúan bajos.
El mercado está evaluando cuánto aceite virgen y virgen extra queda disponible para los supermercados y qué volumen de lampante puede destinarse realmente al refino. La diferencia es importante para procesadores y envasadores. El deterioro causado por el calor puede limitar la cantidad utilizable de las categorías inferiores, aunque el volumen total almacenado parezca abundante.
Las perspectivas de producción probablemente serán el principal motor de los precios. Teatro Naturale calificó de poco favorable el panorama tanto en Italia como en el conjunto del Mediterráneo. Las sucesivas olas de calor de julio y las previsiones para agosto y septiembre elevan los costes de riego y el riesgo de caída del fruto en olivares de secano. Para los compradores, el rebote español es una primera señal de precios más firmes, pero una semana de subidas todavía no confirma una tendencia duradera.