El aceite de oliva español confía en mejorar los precios en origen con la cosecha de 2027
La próxima cosecha española de aceite de oliva podría alcanzar hasta 1.700 millones de kg en el escenario más optimista. Los productores esperan que la mayor oferta mantenga precios asequibles para el consumidor y mejore la remuneración en origen.
El sector mira a la campaña que comienza en octubre
El mercado español del aceite de oliva afronta la próxima campaña con expectativas de un aumento considerable de la producción tras una cosecha relativamente pequeña. La campaña comenzará en octubre y las previsiones más optimistas del sector citadas por Ideal sitúan la próxima recolección en hasta 1.700 millones de kg.
Los productores esperan que la mayor cosecha permita una cierta mejoría del mercado en 2027. Para los consumidores, el aumento de la oferta nacional podría mantener el aceite a precios asequibles en los supermercados. Los agricultores, por su parte, buscan recuperar la cotización en origen después de una fuerte caída que ha impedido a algunas explotaciones cubrir sus costes de producción.
Los precios en origen y en tienda pueden seguir caminos distintos
El objetivo del sector no es necesariamente elevar el precio en los supermercados. Los agricultores quieren recibir una proporción mayor del valor final, de forma que mejore la remuneración en origen sin aumentar lo que paga el consumidor. Según Ideal, los productores esperan por ello que el litro de aceite de oliva siga siendo relativamente barato en España durante 2027.
Lograr ese equilibrio dependerá del volumen y la calidad de la cosecha, además de cómo los procesadores, distribuidores y minoristas trasladen los cambios de oferta a lo largo de la cadena. Una producción cercana al límite superior del pronóstico daría a España más aceite para los mercados nacional e internacional. Sin embargo, si la demanda no crece al mismo ritmo, el volumen adicional podría limitar una recuperación general de los precios.
Las importaciones tunecinas quedan bajo escrutinio
Las importaciones se han convertido en una fuente de tensión. Los agricultores españoles han expresado especial preocupación por el aceite procedente de Túnez y sostienen que algunas cantidades entraron sin los controles adecuados. Consideran que la oferta importada, junto con la caída de precios, ha agravado la presión sobre los márgenes de la producción nacional. La fuente no aporta volúmenes de importación ni precisa qué controles habrían faltado.
El panorama de la oferta internacional podría, no obstante, favorecer más a España en 2027. Expertos del sector citados por Ideal prevén que Marruecos, Túnez y Turquía, beneficiados este año por buenas cosechas, reduzcan su producción y pierdan peso en los mercados mundiales. Los especialistas describen la producción de aceite de oliva como cíclica: las buenas campañas españolas suelen coincidir con un retroceso en otros orígenes competidores.
Italia afronta un problema productivo diferente. Especialistas citados por Ideal aseguran que una epidemia ha destruido parte de los olivares del sureste italiano, incluidos campos centenarios. En este contexto, la recuperación prevista en España podría reforzar su posición en el mercado internacional. La prueba inmediata será comprobar si la mayor cosecha mejora los ingresos de los agricultores sin perder los precios minoristas más bajos que buscan los consumidores.