La china Yun Chou estudia invertir en un productor ruso de papel prensa endeudado
Solikamskbumprom negocia una posible inversión de 20.000 millones de rublos con la china Yun Chou mientras las reclamaciones de sus acreedores superan los 15.000 millones. Los acreedores mantienen sus reservas y la capacidad rusa de papel prensa multiplica al menos por ocho la demanda interna.
Un inversor chino entra en las negociaciones sobre la deuda
El productor ruso de papel prensa Solikamskbumprom busca el respaldo de la tecnológica china Yun Chou mientras afronta reclamaciones de acreedores por más de 15.000 millones de rublos y varias solicitudes de quiebra. Según Kommersant, las partes negocian la posible captación de 20.000 millones de rublos durante varios años para desarrollar la planta y recuperar su solvencia. No se han revelado ni la estructura de la financiación propuesta ni sus posibles efectos sobre la propiedad.
Representantes de Solikamskbumprom declararon ante el tribunal que una delegación de Yun Chou ya había visitado las instalaciones y elaborado planes para modernizar la empresa y ejecutar contratos conjuntos. El Ministerio de Industria y Comercio ruso había programado para el 7 de octubre una reunión sobre la estabilización de la compañía, con la participación prevista de accionistas, acreedores, autoridades de la región de Perm, el ministro Anton Alikhanov y representantes del posible inversor. Kommersant indicó que el ministerio no respondió a sus preguntas y que tampoco obtuvo comentarios de la parte china.
La producción está casi paralizada
Solikamskbumprom, constituida en 1992 sobre la base de la planta de celulosa y papel de Solikamsk, es uno de los mayores fabricantes rusos de papel prensa. Sus principales accionistas son los herederos de Viktor Baranov y altos directivos. La empresa registró una pérdida neta de 4.800 millones de rublos en 2025. Más de diez acreedores han solicitado ante un tribunal de arbitraje que sea declarada insolvente, según Kommersant.
La actividad se encuentra ahora cerca de la paralización. Solo funciona una máquina de papel, mientras que la cocción de celulosa lleva varios meses prácticamente detenida, informó Kommersant citando a fuentes conocedoras de la planta. La presidenta de la empresa, Natalia Stupnikova, atribuyó la crisis a dos accidentes ocurridos en 2024 y 2025, la caída de los precios de exportación, las restricciones en los mercados de venta, el fortalecimiento del rublo, el fuerte aumento de las tarifas de transporte y el elevado tipo de interés oficial ruso.
Los acreedores exigen condiciones concretas
Los acreedores desconfían de un rescate basado en un acuerdo de inversión todavía sin concretar. Permenergosbyt y Gazprom Mezhregiongaz Perm afirmaron durante la vista que la planta acumula cada día deudas por varios millones de rublos sin intentar pagarlas. También señalaron que la empresa ya había anunciado un posible inversor durante el verano, pero aún no había presentado condiciones concretas ni un calendario de pagos. Los acreedores pidieron iniciar un procedimiento formal de supervisión, mientras Solikamskbumprom propuso una tregua judicial. La vista quedó aplazada.
El exceso persistente de oferta complica la viabilidad de la inversión. Denis Kondratyev, director del Centro de Soluciones Sistémicas, declaró a Kommersant que la capacidad rusa de papel prensa es al menos ocho veces superior a una demanda interna de menos de 150.000 toneladas anuales. Según su evaluación, las exportaciones generan pérdidas con un rublo fuerte y una logística cara, y podrían ser viables únicamente con subsidios estatales. Fuentes cercanas al fabricante creen, pese a ello, que Yun Chou podría mantener abierta la planta facilitando ventas de papel prensa en China.
Yun Chou lleva décadas operando con el sector forestal ruso. La información pública citada por Kommersant indica que importa de Rusia madera en rollo, vigas y tablas desde 1996. Desde 2014 se especializa en exportar equipos para fabricar papel, también a Rusia, y actúa como intermediario principal en ese mercado para varios grandes fabricantes chinos. Esa experiencia podría aportar tecnología y acceso comercial, pero el rescate seguirá dependiendo de condiciones financieras vinculantes, la aprobación de los acreedores y la capacidad de las ventas en China para cubrir los costes de producción y logística.