← Volver a noticias

Vietnam revisa su ley de control del tabaco e incluye vapeadores y tabaco calentado

La Asamblea Nacional de Vietnam se prepara para examinar una nueva versión de la Ley de Prevención y Control de los Daños del Tabaco, vigente desde 2012. El Ministerio de Salud quiere ampliar su ámbito a cigarrillos electrónicos, tabaco calentado y una categoría de “otros productos del tabaco”, mientras los juristas advierten que sin definiciones precisas el regulador seguirá desbordado por los nuevos productos.

Vietnam revisa su ley de control del tabaco e incluye vapeadores y tabaco calentado

La Asamblea Nacional de Vietnam se prepara para examinar una nueva versión de la Ley de Prevención y Control de los Daños del Tabaco, la norma que regula el mercado tabacalero del país desde su aprobación en 2012 y que lleva más de 13 años en vigor. Según SVVN, medio editado por el grupo Tiền Phong, la reforma debe absorber cambios rápidos en tecnología, comercio electrónico y modelos de negocio, además de categorías de producto que no existían cuando se redactó la ley.

El Ministerio de Salud ha propuesto una serie de disposiciones nuevas. La de mayor peso comercial amplía el ámbito de la ley a los cigarrillos electrónicos, el tabaco calentado y una categoría residual descrita como “otros productos del tabaco”. Esa ampliación convierte una medida de salud pública en un ejercicio de delimitación de mercado: la misma redacción decidirá qué bienes pueden producirse, importarse y venderse en Vietnam y cuáles no.

Las definiciones deciden hasta dónde llega una prohibición

Lê Đại Hải, exsubdirector general del Departamento de Derecho Civil y Económico del Ministerio de Justicia, señaló que el amplio alcance de estas políticas exige mayor cautela sobre la calidad legislativa, y que una reforma parcial puede no bastar para atender cambios de fondo en el mercado y en la tecnología.

Varios diputados apuntaron en la misma dirección: el valor de una prohibición depende de la calidad de las definiciones jurídicas que la sustentan. Cuando el proyecto pasa de los cigarrillos electrónicos y el tabaco calentado a la noción más amplia de “otros productos del tabaco”, la cuestión ya no es solo el objetivo regulatorio, sino la identificación del objeto regulado. La diputada Nguyễn Quỳnh Liên, adscrita a tiempo completo a la Comisión de Legislación y Justicia, sostuvo que los conceptos deben ser lo bastante concretos para aplicarse y lo bastante amplios para no quedar desfasados frente al avance tecnológico. Lê Đại Hải advirtió que, si las definiciones de base no se estandarizan bien, el regulador seguirá desconcertado ante los nuevos productos y volverá a enfrentar presión para reformar la ley. Se opte por la prohibición o por una comercialización regulada, la base de una supervisión eficaz sigue siendo un sistema claro de normas y reglamentos técnicos.

El trabajo normativo de China como referencia

El debate vietnamita se apoya en el tratamiento chino de las mismas clases de producto. China no ha emitido un marco legal específico para el tabaco calentado ni para las bolsitas de nicotina en su mercado interno, aunque permite el uso individual, pero la Administración Estatal del Monopolio del Tabaco (STMA) ya avanza en un sistema nacional de normas técnicas para esas categorías. Lê Thành Hưng, jefe de la división de normas agrícolas y alimentarias del Instituto Vietnamita de Normalización y Calidad, del Ministerio de Ciencia y Tecnología, citó parámetros concretos:

  • El proyecto de norma nacional china limita a un máximo de 380 °C la temperatura del dispositivo que calienta el material de tabaco en los productos de tabaco calentado.
  • La combustión en el consumo convencional se produce entre 700 °C y 1.000 °C.
  • En el tabaco de uso oral, el daño por exposición pasiva se describe como casi imperceptible.

Para fabricantes e importadores, cifras así funcionan como criterios de entrada: un umbral numérico inscrito en una norma decide qué dispositivos y consumibles encajan en una categoría regulatoria y cuáles quedan fuera. El proyecto vietnamita no contiene una referencia técnica comparable.

El clima de inversión, junto a las medidas de control

La discusión trasciende al sector tabacalero. La actual mejora institucional se plantea en torno a un principio más amplio: la ley no solo debe gestionar riesgos, sino también generar impulso para el desarrollo, con reglas asentadas en datos científicos, una evaluación integral del impacto económico y social y capacidad de adaptación al cambio tecnológico.

Lê Đại Hải sostuvo que la reforma debe responder no solo a “qué se prohíbe”, sino también a “cómo se gestiona”. La legislación necesita límites transparentes para que la población sepa qué está permitido, las empresas sepan qué direcciones de inversión están protegidas y las autoridades tengan base suficiente para una aplicación uniforme. Ampliar prohibiciones mientras los conceptos jurídicos básicos siguen difusos arriesga abrir nuevos vacíos legales en lugar de cerrar los existentes. Dado que Vietnam persigue convertirse en destino de la innovación y de los flujos de inversión de alta tecnología, cada decisión legislativa debe valorarse no solo como control inmediato del riesgo, sino por su efecto de largo plazo sobre el entorno de inversión, la competitividad nacional y la capacidad de adaptación de la economía. Reclamó una “investigación integral, basada en datos científicos probados y en una evaluación multidimensional del impacto económico y social”, en lugar de una reforma apresurada dictada solo por la coherencia inmediata.

Utilizamos cookies para mejorar su experiencia de navegación, ofrecer contenido personalizado y analizar nuestro tráfico. Al hacer clic en "Aceptar todo", usted acepta nuestro uso de cookies. Puede gestionar sus preferencias o obtener más información en nuestra Política de privacidad.