Vietnam refuerza el control de antibióticos para proteger sus exportaciones pesqueras
Vietnam está reforzando la vigilancia de los medicamentos veterinarios y los residuos en productos acuícolas. Los fármacos falsificados y el uso indebido de antibióticos amenazan el cumplimiento de las normas alimentarias de los mercados exteriores.
La vigilancia abarca toda la cadena productiva
Vietnam está endureciendo el control de los medicamentos veterinarios y los residuos de antibióticos para proteger a una de las grandes industrias exportadoras de productos pesqueros del mundo frente a incumplimientos de seguridad alimentaria. Según Thoi Bao Ngan Hang, el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente emitió el Oficio n.º 6908/BNNMT-CCPT el 29 de junio de 2026 y el Oficio n.º 8300/BNNMT-CNTY el 24 de julio de 2026. Las disposiciones exigen a las autoridades locales reforzar la supervisión de la producción, importación, venta y utilización de medicamentos veterinarios, además de vigilar estrictamente los residuos químicos y antibióticos en los productos pesqueros.
Las medidas se dirigen contra los medicamentos falsificados, de baja calidad o sin origen identificable, así como contra el uso de antibióticos al margen de la normativa. El elemento central es la vigilancia de toda la cadena, no solo el análisis del producto terminado. La calidad del fármaco, la dosis, las prácticas de gestión sanitaria y el respeto del periodo de supresión antes de la cosecha determinan si quedan residuos en los peces o camarones destinados a las plantas.
Hoang Tung, investigador de la organización científica australiana CSIRO, afirmó que los residuos de antibióticos siguen constituyendo una barrera importante y perjudican la reputación del sector pesquero vietnamita. Si las explotaciones usan medicamentos inadecuados o deficientes, aplican dosis incorrectas o cosechan antes de terminar el periodo de supresión, ni siquiera una tecnología moderna de procesamiento puede corregir plenamente el problema originado en la granja.
Los incumplimientos amenazan a compradores y exportadores
Las empresas pesqueras vietnamitas buscan nuevos mercados, diversifican sus productos y tratan de elevar el valor exportado. Sin embargo, el acceso comercial depende cada vez más de la seguridad alimentaria, el origen de la materia prima, los métodos de cultivo, el uso de medicamentos y la trazabilidad. Los mercados importadores más exigentes aplican límites estrictos a los residuos de antibióticos y sustancias químicas, por lo que el fallo de un solo proveedor puede comprometer toda la cadena.
Un producto no conforme puede afectar a más de un envío. La infracción puede provocar una devolución y dañar la reputación del procesador o exportador; los incidentes repetidos también pueden debilitar la confianza en el conjunto de los productos vietnamitas. Por ello, las compañías no pueden gestionar el riesgo limitándose a comprar materia prima y analizarla al llegar a la fábrica. Thoi Bao Ngan Hang señala que una mayor participación en el cultivo, mediante asistencia técnica, control de medicamentos y registros de tratamientos, puede reducir los costes de inspección y el riesgo de rechazo.
El uso inadecuado de antibióticos también genera un riesgo productivo por el aumento de la resistencia antimicrobiana. Ante un brote, los acuicultores pueden recurrir a los medicamentos como solución inmediata, pero elegir un producto o una dosis equivocados eleva el riesgo de residuos y resistencia en toda la cadena. El nuevo enfoque concede mayor importancia a la prevención mediante una mejor gestión del agua y los estanques, semilla de calidad, densidades adecuadas, prácticas normalizadas y mayor bioseguridad.
La aplicación local determinará los resultados
La actuación de las autoridades provinciales y locales será decisiva. Las disposiciones reclaman más inspecciones a productores, importadores y comerciantes de medicamentos veterinarios, junto con medidas contra los productos falsificados, sin origen claro o deficientes antes de que lleguen a las zonas acuícolas. El muestreo de residuos deberá concentrarse en explotaciones, instalaciones y grupos de productos considerados de mayor riesgo.
Vincular la vigilancia de residuos con la trazabilidad permitiría a autoridades y compradores identificar con mayor rapidez la causa de una infracción y delimitar responsabilidades. También se insta a procesadores y exportadores a desarrollar zonas de suministro controladas, en lugar de depender de compras puntuales a explotaciones con poca visibilidad. La gestión de calidad se extendería así a la semilla, el entorno de cultivo, el pienso y los insumos veterinarios.
Nguyen Huu Dung, secretario general de la Vietnam Fisheries Society, indicó que la inteligencia artificial, la automatización, la biotecnología y la digitalización se están convirtiendo en herramientas importantes para mejorar la eficiencia, reducir el impacto ambiental y reforzar la competitividad. Los registros digitales y la trazabilidad también pueden facilitar la verificación del uso de medicamentos. Vietnam cuenta con una elevada capacidad productiva y un sistema de procesamiento cada vez más moderno, pero el acceso a mercados exteriores exigentes dependerá de la consistencia de los controles en las granjas.