La meta de Vietnam de exportar 7,7 millones de toneladas de arroz choca con el clima y los precios
En los primeros siete meses de 2026 Vietnam exportó unos 5,5 millones de toneladas de arroz por 2.640 millones de dólares: el volumen subió 0,5% y el valor cayó 6,7%. Alcanzar la meta anual de 7,7 millones de toneladas depende de la demanda filipina, expuesta a El Niño, mientras India ofrece a 360 dólares por tonelada.
Vietnam exportó cerca de 5,5 millones de toneladas de arroz en los primeros siete meses de 2026, por un valor de 2.640 millones de dólares, según los datos publicados por el diario Nhân Dân. El volumen creció 0,5% frente al mismo periodo de 2025, pero el valor de las ventas externas cayó 6,7%: una divergencia que apunta a precios unitarios más bajos, no a una demanda más débil.
El país se fijó una meta de alrededor de 7,7 millones de toneladas de arroz exportado en 2026. Quedan por embarcar unos 2,2 millones de toneladas en los últimos cinco meses del año, en un mercado mundial que, según Nhân Dân, seguirá expuesto al clima, la oferta y la geopolítica hasta el cierre de 2026.
Filipinas sigue siendo el mercado ancla
Filipinas compró unos 2,5 millones de toneladas de arroz vietnamita en siete meses, cerca del 45% del total exportado, lo que confirma su condición de principal comprador. Las importaciones filipinas de arroz de todos los orígenes alcanzaron unos 3,3 millones de toneladas a comienzos de agosto.
La demanda filipina se mantendría firme. El Departamento de Agricultura de ese país advirtió que la producción de arroz cáscara del tercer trimestre podría caer unas 700.000 toneladas si El Niño se intensifica, y señaló que seguirá importando para asegurar el abastecimiento y estabilizar los precios internos. Đỗ Hà Nam, presidente de la Asociación de Alimentos de Vietnam (VFA), afirmó que los exportadores deben conservar los mercados tradicionales y abrir nuevos para reducir la dependencia de unos pocos socios grandes.
Los importadores apuestan por el autoabastecimiento
No todos los compradores siguen el camino filipino. Varios importadores tradicionales invierten en su propia producción:
- Malasia se fijó como objetivo un 80% de autoabastecimiento de arroz para 2030;
- Indonesia refuerza las compras internas y la constitución de reservas;
- Bangladesh se concentra en variedades tolerantes a la sequía, las inundaciones y la salinidad.
A medida que mejora la capacidad productiva de esos países, el margen de los exportadores vietnamitas se reduce.
Competencia de precios de India y Camboya
El arroz vietnamita compite además con orígenes más baratos. El arroz indio con 5% de granos partidos se cotiza en torno a 360 dólares por tonelada, muy por debajo de Tailandia con 450 dólares, Vietnam con 438 dólares y Pakistán con 401 dólares. Dentro del Sudeste Asiático, Camboya amplía sus envíos a Filipinas gracias al precio competitivo de su arroz blanco de grano largo, mientras Tailandia negocia con China y promociona su arroz en los mercados filipino y malasio.
En ese contexto, la VFA pidió al Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente que trate directamente con Filipinas y que impulse un mecanismo de diálogo entre las asociaciones de alimentos de ambos países, para resolver con rapidez los obstáculos al comercio de arroz.
La brecha de valor
A más largo plazo, elevar el valor de cada tonelada se ha convertido en la dirección estratégica del sector. Đỗ Hà Nam señaló que Vietnam cuenta con variedades de alta calidad como ST25 y Jasmine, pero no ha construido una marca nacional de arroz lo bastante fuerte para obtener una ventaja de precio en el mercado internacional. El Hom Mali tailandés se vende a unos 1.000 dólares por tonelada, mientras que el ST25 exportado a China obtiene unos 700 dólares por tonelada, pese a que su precio minorista interno equivale a unos 1.500 dólares por tonelada.
La diferenciación se busca desde la producción. Lê Thanh Tùng, secretario general de la Asociación de la Industria Arrocera de Vietnam (VIETRISA), indicó que en los últimos dos años el país amplió el programa de un millón de hectáreas de arroz de alta calidad y bajas emisiones en el delta del Mekong. VIETRISA también creó y certificó el sello “arroz verde vietnamita de bajas emisiones”, que vincula la identificación del producto con exigencias de calidad, transparencia y responsabilidad ambiental. Desde las primeras 500 toneladas enviadas a Japón en junio de 2025, hasta mayo de 2026 se habían certificado y exportado unas 70.000 toneladas con ese sello.