Arroz vietnamita: 6,03 millones de toneladas en ocho meses, pero los ingresos caen 10,7 %
En los ocho primeros meses de 2026 Vietnam exportó unos 6,03 millones de toneladas de arroz por casi 2.910 millones de dólares, con un retroceso del 5 % en volumen y del 10,7 % en valor. Los exportadores señalan tres frenos: el control de marca en Estados Unidos, la lista europea de residuos ampliada de unas 14 a cerca de 285 sustancias y el encarecimiento logístico.
Las exportaciones vietnamitas de arroz muestran una brecha creciente entre tonelaje e ingresos. En los ocho primeros meses de 2026 el país embarcó unos 6,03 millones de toneladas por un valor cercano a 2.910 millones de dólares, un 5 % menos en volumen y un 10,7 % menos en valor que en el mismo periodo del año anterior, según Thoi Bao Tai Chinh Viet Nam (Diario Financiero de Vietnam). El precio medio de exportación se situó en torno a 481,5 dólares por tonelada, un 5,9 % menos.
El diario interpreta las cifras como señal de que las ventajas tradicionales del sector —gran oferta y precio bajo— están tocando techo en mercados donde la posición la deciden cada vez más la calidad, la marca y la capacidad de cumplir normas. El arroz vietnamita ha pasado de los compradores tradicionales a destinos exigentes como Estados Unidos y Europa, y es allí donde los límites se ven con mayor nitidez.
Variedad prémium con precio genérico
El ejemplo más claro es el ST25, la variedad aromática que Vietnam ha situado en la gama alta de su exportación. Nguyen Luu Tuong, director de Gao Ngon Nhat Co. Ltd, declaró al diario que la principal dificultad del ST25 en el exterior, y en particular en Estados Unidos, es la competencia de productos que llevan el mismo nombre ST25 pero con calidad desigual.
«Algunos productos se venden a precios muy por debajo del nivel general del mercado, mientras que la calidad real no se corresponde, lo que afecta a la confianza del consumidor en la marca del arroz vietnamita», afirmó Tuong.
La comparación de precios que cita resulta llamativa: el ST25 que cumple los estándares se vende en el mercado interno vietnamita desde unos 35.000 dong por kilogramo, mientras que en Estados Unidos aparecen productos a precio equivalente o inferior, sin contar los costes de logística, transporte y exportación. Para las empresas que invierten en zonas de cultivo propias, procesamiento y control de calidad, esa diferencia erosiona la prima que la variedad debía capturar.
En el mercado estadounidense el arroz vietnamita compite además de forma directa con el aromático Hom Mali de Tailandia, una marca con posición internacional consolidada. Tuong ve una oportunidad en el giro del consumidor estadounidense hacia la calidad del producto, algo que favorece el aroma y el sabor del ST25. El coste juega en sentido contrario: apunta a que la volatilidad geopolítica ha elevado los precios del combustible y los fletes internacionales, encareciendo el arroz vietnamita en un mercado donde los consumidores ya soportan alimentos importados más caros.
Europa amplía la lista de residuos de 14 a 285
Phan Van Co, director de Vrice Group Co. Ltd, que exporta sobre todo a Oriente Medio y Europa, señaló que los envíos a ambas regiones tienden a la baja y que el encarecimiento del transporte figura entre las causas principales.
La restricción más dura en Europa es el cumplimiento químico. Si antes el mercado controlaba alrededor de 14 residuos en el arroz, la lista se ha ampliado a unas 285 sustancias, según Co. Eso traslada el escrutinio del cargamento terminado a todo el proceso productivo: agua, suelo, método de cultivo y trazabilidad pasan a condicionar el acceso al mercado. Co advierte de que el agua afectada por vertidos domésticos e industriales puede dejar metales pesados en la cosecha, frente a límites europeos muy estrictos.
Su conclusión es que un modelo exportador basado en volumen y precio bajo resulta cada vez más difícil de sostener: el arroz de calidad media se desplaza hacia mercados menos exigentes, lo que limita el retorno tanto para las empresas como para los agricultores. «La mayor barrera del arroz vietnamita hoy es la calidad, en especial los residuos de plaguicidas», dijo.
Puertos, carreteras y la cuestión de las tres cosechas
La logística sigue siendo el segundo cuello de botella. Co describe una infraestructura de puertos y carreteras poco sincronizada, que genera congestión y retrasos en las entregas, eleva el coste de transporte y resta competitividad.
En el plano productivo, propone revisar el calendario de tres cosechas anuales de arroz que se aplica en algunas zonas:
- conversión flexible de determinadas áreas de tres cosechas a dos, para que el suelo tenga tiempo de recuperarse;
- entrada equilibrada del agua natural de la crecida en los campos durante la temporada de inundación, para lavar acidez y salinidad, reducir plagas y mejorar la tierra;
- recuperación del ecosistema productivo como base de un grano de mayor calidad, capaz de satisfacer las exigencias internacionales.
La contrapartida es explícita. Menos cosechas significan menos toneladas de la misma tierra, y eso cuando el volumen exportado ya cae un 5 %. El argumento que expone el reportaje es que la competencia del arroz vietnamita ya no se juega en suministrar más, sino en producir un grano que conserve su valor al llegar al comprador.