Vietnam aprueba el decreto 365/2026 y reduce de tres a dos las condiciones para exportar arroz
El Gobierno de Vietnam promulgó el 23 de septiembre de 2026 el decreto 365/2026/ND-CP, que sustituye el marco basado en el decreto 107/2018/ND-CP. La norma reduce de tres a dos las condiciones para el negocio exportador de arroz, acorta la emisión del certificado de 15 a 10 días hábiles y pasa de tres informes mensuales a uno. También endurece la exportación por mandato, la revocación del certificado y los contratos centralizados.
El Gobierno de Vietnam promulgó el 23 de septiembre de 2026 el decreto 365/2026/ND-CP, que redefine las reglas del negocio de exportación e importación de arroz. Según vietnam.vn y congthuong.vn, que citan al Departamento de Exportación e Importación del Ministerio de Industria y Comercio, el texto se elaboró tras la revisión del decreto 107/2018/ND-CP del 15 de agosto de 2018 y de su modificación mediante el decreto 01/2025/ND-CP del 1 de enero de 2025. Mantiene las disposiciones que funcionan, elimina las que resultaron gravosas en la práctica y busca reducir los costes de entrada al mercado de los comerciantes al tiempo que afina los instrumentos estatales de gestión de las exportaciones.
Dos condiciones en lugar de tres
El cambio más visible es el número de condiciones que debe cumplir una empresa para exportar arroz: tres bajo el decreto 107/2018/ND-CP y dos con el nuevo texto. Ambas publicaciones lo describen como una facilitación del acceso de las empresas al mercado exportador de arroz.
Las exenciones también se amplían. Los comerciantes que exportan arroz orgánico, arroz vaporizado y arroz fortificado con micronutrientes ya no necesitan almacén específico de arroz cáscara y arroz ni instalación de molienda para obtener el certificado de cumplimiento de las condiciones del negocio exportador de arroz. Quedan además liberados de la reserva de circulación y del régimen de informes periódicos que se aplica a los exportadores ordinarios. El objetivo declarado es fomentar la diversificación de productos y elevar el valor añadido del arroz vietnamita en los segmentos de alta calidad y especialidades.
Plazos de licencia más cortos y menos papeleo
Los trámites administrativos se revisaron conforme a principios de transparencia, sencillez y ahorro de tiempo y coste tanto para las administraciones como para las empresas, en línea con las resoluciones 66-NQ/TW y 68-NQ/TW. Las reducciones concretas son:
- emisión del certificado con expediente completo: de 15 días hábiles a 10 días hábiles;
- plazo para responder a la empresa cuando el expediente está incompleto: de 7 días hábiles a 5 días hábiles;
- reexpedición, modificación y ampliación del certificado con expediente completo: de 10 días hábiles a 7 días hábiles, y la respuesta con expediente incompleto también baja de 7 a 5 días hábiles;
- el certificado de registro mercantil, el de registro de empresa y el de inversión dejan de exigirse en el expediente, y no se requieren documentos notariados, ya que la administración puede consultar la base de datos nacional de empresas;
- informes periódicos: uno el día 5 de cada mes, frente a tres informes mensuales bajo el decreto 107/2018/ND-CP.
Mandato más estricto y certificados revocables
En materia de exportación por mandato, el decreto establece que solo los comerciantes con certificado pueden aceptar encargos de exportación de arroz. La regla se presenta como una vía para trabajar mercados nicho y ampliar el acceso a clientes internacionales: las empresas con capacidad de desarrollo comercial pero sin certificado pueden canalizar sus embarques a través de comerciantes licenciados en lugar de exportar directamente.
Las sanciones se reformularon en paralelo. El certificado puede revocarse si el comerciante no exporta arroz de forma continua, si no mantiene la reserva de circulación exigida o a propuesta del organismo competente. El propósito declarado es asegurar la mercancía destinada a la exportación y apoyar la estabilización del mercado en períodos de volatilidad.
Balance anual y contratos centralizados
El decreto fija los objetivos de la gestión exportadora: dar salida al arroz cáscara y al arroz comercializables, proteger los intereses de los productores, equilibrar exportación y consumo interno, contribuir a estabilizar los precios del arroz cáscara y del arroz y cumplir los compromisos internacionales. Cada año, el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, junto con los Comités Populares provinciales, equilibra la demanda interna y publica en el cuarto trimestre el volumen de arroz cáscara y arroz comercializable disponible para exportar en el siguiente año de planificación, que sirve de base para la gestión de las ventas al exterior.
Para los contratos centralizados de exportación se regula la designación de un comerciante cabecera y un mecanismo rotatorio de cabecera. El comerciante cabecera exporta directamente el 20% del contrato y el 80% restante se asigna a otros comerciantes mediante mandato, con criterios públicos como el desempeño exportador, los resultados en el desarrollo de zonas de materia prima y la solvencia del comerciante. Cuando el mercado lo exija, el Primer Ministro podrá ajustar la actividad exportadora de arroz y aplicar un marco de precios para el arroz de exportación a propuesta del Ministerio de Finanzas, el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente y el Ministerio de Industria y Comercio. También se actualizaron las responsabilidades de ministerios, organismos y autoridades locales conforme al nuevo modelo de organización estatal.