← Volver a noticias

La UE prohíbe el bisfenol A en envases alimentarios y artículos reutilizables, con exención para latas de alimentos ácidos hasta 2028

La Unión Europea ha aprobado una prohibición total y escalonada del bisfenol A en los envases para alimentos, que alcanza tanto al envase de un solo uso como a artículos reutilizables como botellas de agua, fiambreras y utensilios de cocina de plástico. La norma incluye también el bisfenol S y el F para evitar sustituciones. Las latas de alimentos ácidos podrán mantener el recubrimiento con BPA hasta 2028.

La UE prohíbe el bisfenol A en envases alimentarios y artículos reutilizables, con exención para latas de alimentos ácidos hasta 2028

La Unión Europea ha adoptado la prohibición total del bisfenol A (BPA) en los envases destinados a alimentos, que se aplicará de forma escalonada, según informó el diario croata Večernji list citando a Deutsche Welle. Cuando la medida entre en vigor, no podrán venderse en el mercado comunitario envases alimentarios fabricados con BPA o con bisfenoles similares. La sustancia ya estaba prohibida en los biberones y en el papel térmico, incluidos los tiques de caja.

De acuerdo con la información publicada, se trata de la norma más estricta de este tipo en el mundo. El texto incluye excepciones y periodos transitorios ampliados para que la industria pueda adaptarse.

Los artículos reutilizables también quedan afectados

La prohibición no se limita al envase de un solo uso. Alcanza igualmente a objetos reutilizables como botellas de agua, fiambreras y menaje de cocina de plástico. El problema regulatorio es la migración: pequeñas cantidades de la sustancia pueden pasar del recipiente a los alimentos y las bebidas y, desde ahí, al organismo humano.

La nueva normativa cubre además otros bisfenoles peligrosos, como el bisfenol S (BPS) y el bisfenol F (BPF), con el fin de evitar el efecto de sustituir una sustancia nociva por otra, ya que esas alternativas presentan riesgos sanitarios similares.

El lugar del BPA en la cadena de materiales

El BPA es un producto químico industrial empleado durante décadas para fabricar el plástico duro y transparente conocido como policarbonato, así como resinas epoxi. Esas resinas se encuentran en el recubrimiento interior de las latas de conserva y de bebidas, donde evitan que la hojalata se oxide e impiden que los metales se disuelvan en el contenido. Otros usos son:

  • películas plásticas
  • tintas de impresión
  • adhesivos
  • botellas y menaje de policarbonato

Los volúmenes son considerables. Según datos de la organización ecologista BUND, solo en Alemania se comercializan cada año unas 410.000 toneladas de esta sustancia.

El dictamen de la EFSA impulsó la decisión

La prohibición llegó después de que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicara en 2023 un dictamen científico en el que concluía que la exposición al BPA a través de la dieta supone un riesgo para la salud de los consumidores de todos los grupos de edad. La EFSA redujo la ingesta diaria tolerable (IDT) 20.000 veces respecto al nivel fijado en 2015, y esa reevaluación fue el detonante clave de la nueva normativa.

El BPA está clasificado como disruptor endocrino: puede alterar el funcionamiento hormonal, comprometer la fertilidad de hombres y mujeres, perturbar potencialmente la pubertad y se asocia a cánceres hormonodependientes. Los estudios científicos lo vinculan también con el asma, las enfermedades autoinmunes, la diabetes y la infertilidad. Que su acción se asemeja a la de la hormona sexual femenina estrógeno se conoce desde hace casi cien años, desde la década de 1930, cuando se ensayó como estrógeno artificial.

La exposición es prácticamente generalizada. En un estudio de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) realizado en once países europeos, se detectó BPA en la orina del 92 por ciento de los participantes, mientras que un estudio más reciente del mismo organismo halló que el 100 por cien de los analizados estaba expuesto a niveles de BPA por encima de los límites de seguridad. En Estados Unidos, un estudio nacional de salud detectó ya en 2004 BPA en la orina del 93 por ciento de los participantes. La dieta se considera la principal vía de exposición, aunque los bisfenoles también están presentes en el aire, el polvo y el agua.

Transiciones y la frontera de 2028 para los alimentos ácidos

Los alimentos ya envasados en recipientes con BPA podrán venderse hasta agotar existencias, una previsión pensada en parte para evitar el desperdicio innecesario de alimentos. Allí donde todavía no existen alternativas adecuadas y seguras al BPA se han aprobado periodos transitorios más largos. Es el caso de las latas de alimentos ácidos como el pescado, la fruta y las verduras, que podrán mantener recubrimientos con BPA hasta 2028, porque el ácido de los alimentos puede atacar la hojalata y el recubrimiento resulta necesario para impedir el paso del metal al contenido.

En la UE no existe obligación de indicar en el producto la presencia de un recubrimiento con BPA. Las recomendaciones para el consumidor recogidas en la información apuntan al uso de recipientes de vidrio, utensilios de madera, vidrio o acero inoxidable, evitar calentar comida en recipientes de plástico en el microondas y buscar la etiqueta «sin bisfenoles» en lugar de «sin BPA», ya que esta última no descarta otros bisfenoles igualmente nocivos.

Análisis completo del mercado

Utilizamos cookies para mejorar su experiencia de navegación, ofrecer contenido personalizado y analizar nuestro tráfico. Al hacer clic en "Aceptar todo", usted acepta nuestro uso de cookies. Puede gestionar sus preferencias o obtener más información en nuestra Política de privacidad.