La UE detecta incumplimientos en 19 de 65 cascos profesionales de seguridad
Una campaña europea de vigilancia del mercado detectó incumplimientos en 19 de 65 cascos profesionales analizados en ocho países. Ocho productos fueron clasificados como de riesgo grave y otros cuatro como de riesgo alto.
El 29% de las muestras seleccionadas presentó incumplimientos
Una campaña de vigilancia del mercado de la Unión Europea constató que 19 de 65 cascos profesionales de seguridad analizados incumplían al menos uno de los requisitos evaluados. Los productos no conformes representaron el 29% de la muestra, mientras que 46 cascos, el 71%, superaron las pruebas, según los resultados publicados por la Comisión Europea y recogidos por Estrella Digital.
Las autoridades tomaron muestras en Bélgica, Chipre, Alemania, Grecia, Irlanda, Países Bajos, España y Suecia. Los cascos se compraron tanto en establecimientos físicos como por internet, lo que permitió abarcar distintos canales de venta. La Comisión no detalló cuántos de los 19 productos no conformes se adquirieron en cada país. Por ello, los datos no permiten atribuir un número concreto de fallos a España ni a otro mercado participante.
Los resultados corresponden exclusivamente a las 65 muestras seleccionadas. No demuestran que el 29% de todos los cascos profesionales vendidos en Europa sea defectuoso. Aun así, ofrecen a fabricantes, distribuidores y compradores de equipos laborales una referencia concreta sobre las deficiencias detectadas por las autoridades.
La absorción de impactos concentró los problemas
Los laboratorios examinaron la absorción de impactos, la resistencia a la penetración y a las llamas, el anclaje de la correa de la barbilla y la durabilidad de marcas y etiquetas. Las pruebas de absorción y penetración también se realizaron después de exponer los cascos a temperaturas extremas, inmersión en agua y envejecimiento mediante luz ultravioleta.
Según la Comisión Europea, la mayoría de los incumplimientos afectó a la capacidad de absorción de impactos, una función esencial para proteger a los trabajadores de lesiones en la cabeza. Las autoridades nacionales evaluaron después el riesgo de los productos que habían fallado. Ocho fueron clasificados como de riesgo grave y otros cuatro como de riesgo alto.
Los controles ya han generado medidas. Seis productos fueron retirados del mercado, dos fueron recuperados de los consumidores y sobre otro se impuso una prohibición de venta. Las autoridades también enviaron siete advertencias a operadores económicos, mientras siguen en curso otras actuaciones correctoras sobre algunos productos analizados.
Alertas y obligaciones de conformidad
Ocho cascos fueron incluidos en Safety Gate, el sistema de alerta rápida de la UE para productos no alimentarios peligrosos. Otros 39 productos se registraron en ICSMS, la plataforma europea donde las autoridades de vigilancia intercambian información sobre cumplimiento normativo y medidas adoptadas.
Los cascos profesionales vendidos en la UE están sujetos al Reglamento (UE) 2016/425 sobre equipos de protección individual. La norma regula la documentación técnica, el marcado CE, las instrucciones de uso y el etiquetado. Los fabricantes también deben garantizar que los productos comercializados posteriormente sigan ajustándose al modelo certificado. Los equipos inseguros o no conformes pueden ser rechazados en frontera, retirados, recuperados o sometidos a otras medidas contra los operadores responsables.
La Comisión recomienda comprobar que el casco lleva el marcado CE, incluye instrucciones en el idioma del país de venta y aporta la Declaración UE de Conformidad o una dirección de internet para consultarla. También debe ser adecuado para los riesgos concretos de cada trabajador. Cualquier casco que haya recibido un impacto debe desecharse, aunque no muestre daños visibles.