Ucrania aplaza la decisión sobre los aranceles a la exportación de colza y soja
El Ministerio de Política Agraria y Alimentación de Ucrania afirma que no existe una posición consolidada del mercado sobre la eliminación de los aranceles a la exportación de semillas de colza y soja, y que no llevará el asunto al parlamento sin ella. El ministro Taras Vysotskyi señaló que la exportación directa sin arancel para productores y cooperativas ya funciona a través del Registro Agrario Estatal, mientras la recaudación alimenta el fondo especial para los territorios del frente.
El Ministerio de Política Agraria y Alimentación de Ucrania no ha fijado una postura sobre la conveniencia de eliminar los aranceles a la exportación de semillas de colza y soja, y espera una posición consolidada del mercado que por ahora no existe. Así lo declaró el titular de la cartera, Taras Vysotskyi, durante un briefing en Kiev, en declaraciones recogidas por Interfax-Ucrania y citadas por APK-Inform.
Sin posición común, ni siquiera entre los productores
Según Vysotskyi, la falta de una postura acordada alcanza incluso al segmento de los productores agrarios, es decir, al grupo que se beneficiaría de forma más directa de la eliminación del arancel. A su juicio, acudir a la Rada Suprema sin una posición sectorial única carece de perspectivas.
«Continuamos el diálogo y esperamos: mientras no haya una posición acordada, es muy difícil ir al parlamento con una cuestión tan compleja», afirmó el ministro. Con ello, el régimen vigente se mantiene sin ningún calendario. Cualquier cambio exige una votación en la Rada Suprema, y el ministerio ha dejado claro que no impulsará una iniciativa legislativa mientras el sector siga dividido.
El canal sin arancel para productores ya está operativo
Al mismo tiempo, Vysotskyi confirmó que existe una posición a favor de que los productores agrarios puedan exportar semillas de colza y soja directamente sin pagar el arancel. Ese canal, según dijo, ya está en funcionamiento.
«El Registro Agrario Estatal funciona: el componente de colza funciona, el componente de soja está lanzado, el de cooperativas está lanzado; la exportación sin pago de arancel funciona», señaló. El mecanismo se apoya en la condición del exportador y no en la mercancía: cubre a los productores que embarcan su propia cosecha de forma directa y a las cooperativas registradas en el sistema. Las empresas que compran semilla a las explotaciones y consolidan volúmenes para exportar quedan fuera de la exención tal como la describió el ministro, y de ahí procede la presión por suprimir el arancel por completo.
La recaudación está atada al fondo para los territorios del frente
El componente fiscal es la restricción que el ministerio ha situado en el centro del debate. Los aranceles a la exportación conforman hoy el fondo especial de apoyo a los territorios del frente y, según Vysotskyi, no se han presentado propuestas sobre fuentes alternativas para nutrirlo.
Eso traslada la discusión de la política comercial a la presupuestaria. Cualquier derogación debería venir acompañada de una partida de ingresos sustitutiva, y ni los operadores del mercado ni los diputados han planteado ninguna. Mientras eso no cambie, el ministerio dispone de un argumento inmediato para mantener los aranceles, al margen de cómo se resuelva finalmente la división entre productores, comerciantes y procesadores.
Lo que afrontan ahora los exportadores
Para el mercado el resultado práctico es la continuidad. Los aranceles a la exportación de semillas de colza y soja se mantienen, la exención para productores y cooperativas sigue disponible a través del Registro Agrario Estatal y no se prepara ningún proyecto de ley para la Rada Suprema. Los exportadores que negocien contratos a plazo deberán fijar precios con las reglas actuales. El ministerio describió la situación como un diálogo en curso y no como una decisión aplazada a una fecha concreta: no se indicó plazo alguno para alcanzar una posición consolidada.