Suben el trigo y la soja mientras los futuros del maíz estadounidense retroceden
Los riesgos para los suministros del mar Negro impulsaron el trigo, mientras las fuertes ventas estadounidenses de soja de nueva cosecha respaldaron la oleaginosa. El maíz cayó en Chicago porque las ventas acumuladas de 2026/27 estaban un 33,6 % por debajo de la campaña anterior.
El trigo alcanza un máximo de tres años
Los mercados mundiales de cereales y oleaginosas tomaron direcciones distintas el jueves 27 de agosto de 2026: el trigo y la soja subieron, mientras los futuros del maíz bajaron en Chicago. Según ZOL, la tensión geopolítica en el mar Negro siguió respaldando al trigo. Las exportaciones de Rusia y Ucrania afrontan dificultades cuando los próximos cuatro meses suelen concentrar el periodo de mayor actividad en los embarques agrícolas.
El trigo blando rojo de invierno para diciembre en la Bolsa de Chicago alcanzó 279,52 dólares por tonelada. El trigo duro rojo de invierno de Kansas City llegó a 302,03 dólares por tonelada y el trigo duro rojo de primavera de Mineápolis, a 278,42 dólares por tonelada. La publicación situó los precios bursátiles del trigo de invierno en máximos de tres años. El contrato de primavera de septiembre en Mineápolis registró el mayor avance: 38 3/4 centavos, hasta 7,32 3/4 dólares por bushel.
Las ventas de exportación de trigo estadounidense de nueva cosecha para 2026/27 sumaron 402.531 toneladas. México compró 78.500 toneladas, Japón 71.900 toneladas y Vietnam 65.000 toneladas. Las perspectivas de oferta europea también se ajustaron: la Comisión Europea estimó la producción de trigo de la UE en 124,2 millones de toneladas, 0,2 millones menos que en julio. Las existencias al cierre de agosto se calcularon en 11,3 millones de toneladas, 1,6 millones menos que en la estimación de julio.
El maíz baja pese a los negocios de nueva cosecha
Los futuros del maíz en Chicago cedieron después de haber avanzado durante la primera mitad de la semana. Septiembre perdió 3 3/4 centavos y cerró en 5,10 1/4 dólares por bushel. Diciembre bajó 3 centavos, hasta 5,33 1/2 dólares, y marzo retrocedió 3 1/2 centavos, hasta 5,47 1/4 dólares.
En la semana terminada el 20 de agosto, las ventas de maíz estadounidense de cosecha vieja fueron de 31.220 toneladas. El mismo informe registró compras de 100.560 toneladas por parte de los Países Bajos y de 84.200 toneladas por Japón, además de 277.500 toneladas para compradores no identificados. Las ventas de nueva cosecha alcanzaron 1,066 millones de toneladas: 438.000 toneladas para compradores no identificados, 208.800 para México y 92.500 para Honduras.
Para los operadores, el dato más relevante fue el ritmo de cobertura anticipada. Las ventas acumuladas de maíz estadounidense para 2026/27 llegaron a 12,458 millones de toneladas, un 33,6 % menos que en el mismo momento de la campaña previa. Ese déficit interanual pesó más que los últimos contratos semanales y separó al maíz de la subida del trigo.
China sostiene la demanda de soja
Los futuros de la soja cerraron con alzas moderadas. Septiembre ganó 2 1/4 centavos, hasta 12,56 1/2 dólares por bushel; noviembre sumó 2 centavos, hasta 12,68 dólares, y enero avanzó 2 1/4 centavos, hasta 12,83 dólares. Las ventas de cosecha vieja 2025/26 fueron de 73.913 toneladas. Egipto compró 105.000 toneladas e Indonesia 66.300, mientras compradores no identificados cancelaron 169.500 toneladas, aunque la mayor parte se reasignó a otro comprador.
Las ventas estadounidenses de soja de nueva cosecha fueron mucho mayores: 2,478 millones de toneladas. China adquirió 1,1 millones de toneladas y 1,046 millones se reservaron para destinos no identificados. Las ventas acumuladas de 2026/27 alcanzaron así 14,334 millones de toneladas. Las ventas de harina de soja sumaron 427.480 toneladas. Las de aceite de soja fueron apenas 360 toneladas para 2025/26 y cero para 2026/27.
La demanda europea aportó otra señal favorable. Datos de la Comisión Europea situaron las importaciones de soja de la UE para 2026/27 en 14,5 millones de toneladas al 26 de agosto, 0,6 millones más que en julio. Las compras chinas, los grandes volúmenes con destino no revelado y el aumento de las importaciones europeas dieron a la soja una base de demanda más firme que al maíz. El trigo, por su parte, siguió dominado por el riesgo del mar Negro y la reducción de las previsiones de oferta europea.