El Tribunal Superior de Australia bloquea la ampliación de la mina Mount Pleasant
El Tribunal Superior de Australia confirmó la decisión que impide a MACH Energy prolongar la vida de la mina de carbón Mount Pleasant, en Nueva Gales del Sur. El fallo concluyó que las autoridades no evaluaron adecuadamente posibles condiciones para las emisiones de alcance 3, equivalentes al 98 % de la huella del proyecto.
El Tribunal Superior rechaza el recurso sobre la mina
El Tribunal Superior de Australia confirmó una decisión que bloquea la ampliación propuesta por MACH Energy para la mina de carbón Mount Pleasant, en Nueva Gales del Sur. Fue el primer caso de cambio climático resuelto por la máxima instancia judicial del país. La empresa pretendía prolongar las operaciones desde diciembre de 2026 hasta 2048, duplicar la producción de carbón y extraer otros 406 millones de toneladas. El tribunal desestimó el recurso de MACH Energy y le impuso las costas. La compañía dijo que acataba la decisión, aunque se mostró decepcionada.
El litigio se centró en la forma en que la Comisión Independiente de Planificación de Nueva Gales del Sur evaluó la huella de gases de efecto invernadero. El juez James Edelman señaló que las emisiones de alcance 3 representaban el 98 % de las emisiones de la mina. Sin embargo, la comisión no analizó condiciones para abordarlas porque la mayoría se produciría en el extranjero tras utilizarse el carbón exportado. El tribunal consideró que, al concentrarse en el 2 % restante, la comisión no evaluó si debía imponer condiciones para reducir las emisiones al máximo nivel viable.
El alcance 3 entra en la ecuación de los permisos
Las normas australianas ya cubren los proyectos cuyas emisiones directas de alcance 1 y 2 superan las 100.000 toneladas de dióxido de carbono equivalente. Esos proyectos deben reducir sus emisiones un 4,9 % anual o recurrir a compensaciones o créditos de carbono. Las emisiones generadas en el extranjero por el consumo de combustibles fósiles exportados no están cubiertas. El fallo no crea por sí mismo un límite directo para los clientes extranjeros, pero establece que las autoridades de planificación no pueden descartar posibles condiciones solo porque la mayor parte de las emisiones ocurra fuera de Australia.
La distinción afecta a los productores que solicitan prolongar la vida de sus minas o aumentar capacidad. Las futuras solicitudes en Nueva Gales del Sur podrían afrontar un examen más riguroso de las emisiones posteriores, posibles condiciones de mitigación y mayores exigencias para justificar las decisiones. Para los promotores, el fallo incorpora otro riesgo jurídico y de calendario durante la tramitación. Para compradores y operadores de carbón, puede alterar los plazos y la disponibilidad de oferta australiana adicional cuando el nuevo volumen dependa de un permiso de ampliación.
El sector de recursos advierte de un riesgo inversor más amplio
Representantes empresariales afirmaron que las consecuencias podrían extenderse más allá del carbón. Aaron Morey, director ejecutivo de la Cámara de Minerales y Energía de Australia Occidental, dijo que la decisión generaba nueva incertidumbre para la industria de gas natural licuado del estado y podía trasladar inversiones a países competidores con normas ambientales y de seguridad menos estrictas. El gran proyecto gasista Browse de Woodside Energy ya afronta una demanda climática de la Australian Conservation Foundation. La relatora especial de la ONU Astrid Puentes Riano participará como amiga del tribunal.
Tania Constable, directora ejecutiva del Minerals Council of Australia, afirmó que el fallo enviaba una señal negativa a los socios comerciales y de inversión de Australia sobre el riesgo soberano. Hay mucho en juego: Reuters citó cifras oficiales según las cuales Australia embarcó 209 millones de toneladas de carbón térmico por A$31.000 millones en 2026-2027, mientras las exportaciones de gas natural licuado alcanzaron A$70.000 millones. La sentencia no paraliza estas industrias, pero puede dar más peso al análisis del alcance 3 en el diseño, los permisos y los litigios de los proyectos. Los promotores deberán incorporar de forma más explícita las emisiones derivadas del consumo de combustibles australianos en el extranjero.