La telelectura alcanza el 38 % de los 22 millones de contadores de agua en España
España tenía en 2024 unos 22 millones de contadores de agua potable y el 38 % disponía de telelectura digital, según el XVIII Estudio DAQUAS. La financiación pública y los grandes proyectos de las compañías de agua amplían el mercado, aunque integrar los datos en la gestión diaria de las redes sigue siendo un reto.
La cuota de telelectura se duplica
El despliegue de contadores inteligentes de agua en España ha superado la fase piloto y avanza ya a gran escala. Según el XVIII Estudio DAQUAS, presentado en diciembre de 2025 con datos de 2024, el país contaba con unos 22 millones de contadores de agua potable. El 38 % disponía de telelectura digital, el doble del 19 % registrado en 2020.
El cambio también se aprecia en la recopilación de datos para facturación. Los sistemas remotos generaron el 43 % de las lecturas comerciales, frente al 14 % de varios años antes. La telelectura ha superado por primera vez a la realizada mediante terminales portátiles, que durante años fue el método dominante en los grandes municipios. La información automática y más actualizada puede reducir desplazamientos, detectar antes consumos anómalos y ofrecer a los operadores una visión más clara del funcionamiento de la red.
El despliegue no es uniforme. EMASESA, que presta servicio al área metropolitana de Sevilla, alcanzó una penetración del 73,6 % en abril de 2025. Canal de Isabel II superó 1 millón de contadores inteligentes en diciembre de 2025, equivalentes al 62,5 % de sus aproximadamente 1,6 millones de puntos de suministro en la Comunidad de Madrid. La empresa pretende alcanzar la cobertura total a finales de 2026, mientras la media nacional continúa en el 38 %.
La financiación pública sostiene las compras
Las ayudas públicas han permitido financiar contadores, infraestructura de comunicaciones y plataformas digitales. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico asignó 750 millones de euros en ayudas directas al Proyecto Estratégico para la Digitalización del Ciclo del Agua entre 2022 y 2024.
- 550 millones de euros se destinaron al ciclo urbano del agua.
- 200 millones de euros se dirigieron al sector del regadío.
- Los fondos se distribuyeron mediante cinco convocatorias.
El programa ha ampliado la cartera comercial para fabricantes de contadores, proveedores de conectividad, desarrolladores de software e integradores de sistemas. La distancia entre la penetración nacional del 38 % y la cobertura de los operadores más avanzados también señala un volumen considerable de sustituciones e instalaciones pendientes. El ritmo dependerá de la financiación, los calendarios de contratación, la capacidad de instalación y la posibilidad de conectar los nuevos equipos con los sistemas existentes.
Compiten varias tecnologías de comunicación
Las compañías españolas utilizan distintos estándares de conectividad. Terranova identifica en iAgua a NB-IoT como la tecnología dominante en los grandes contratos urbanos. LoRaWAN mantiene una presencia relevante y LTE-M se emplea en algunos proyectos avanzados. Las licitaciones recientes exigen cada vez más compatibilidad multiprotocolo, lo que permite combinar tecnologías y limitar la dependencia de una sola marca de contador o una única red.
Este requisito afecta tanto a los fabricantes de equipos como a los proveedores de software. Una compañía puede operar durante años con contadores de distintas generaciones, marcas y protocolos. Las plataformas capaces de reunir esos flujos de datos pueden resultar tan importantes como los propios dispositivos. Los proveedores tendrán que competir en duración de la batería, fiabilidad de las comunicaciones, interoperabilidad y capacidad para atender instalaciones masivas.
La integración de datos será la siguiente prueba
Instalar un contador conectado no genera por sí solo todo el beneficio operativo. Las compañías deben integrar las lecturas con sus sistemas de facturación, mantenimiento, atención al cliente y gestión de redes. También necesitan herramientas analíticas y procedimientos que conviertan la información de consumo en alertas y decisiones operativas.
La siguiente fase combina, por tanto, un programa de equipos con cambios en los procesos de trabajo. Para los proveedores, la oportunidad se extiende desde la sustitución de contadores hasta la conectividad, la gestión de datos y la analítica. Los proyectos más avanzados demuestran que el despliegue a gran escala es técnicamente posible, pero la diferencia entre la media nacional del 38 % y los niveles de Sevilla y Madrid confirma que la adopción seguirá avanzando a distintas velocidades.