El té del norte de India cae hasta un 17% en subasta ante problemas de cosecha y exportación
Los precios del té en Kolkata, Guwahati y Siliguri bajaron entre un 8% y un 17% de julio a mediados de agosto de 2026. Inundaciones, calor, plagas, mayores costes y menores exportaciones presionan la liquidez de las plantaciones de Assam y Bengala Occidental.
Los precios bajan en tres grandes centros de subastas
La industria del té del norte de India afronta una fuerte caída de los precios en subasta mientras el clima adverso y las plagas limitan la producción. La Tea Association of India (TAI) advirtió que esta combinación debilita las finanzas de los productores y amenaza la viabilidad de las plantaciones de Assam y Bengala Occidental.
Los precios descendieron en Kolkata, Guwahati y Siliguri entre julio y mediados de agosto de 2026, durante las ventas 27 a 34. En la Calcutta Tea Traders Association, el precio medio del té CTC pasó de ₹291,27 por kg en la venta 26 a ₹238,77 en la venta 34. La reducción de unos ₹53 por kg representó una caída del 17% en menos de dos meses.
En el Guwahati Tea Auction Centre, el precio medio del CTC bajó alrededor de un 15%, desde ₹264,89 por kg hasta ₹221,57. Siliguri registró una caída del 8%, de ₹201,80 por kg en la venta 27 a ₹182,30 en la venta 34. The Shillong Times calificó las cinco o seis semanas de descenso de precios como una crisis de liquidez para el sector.
El aumento de la oferta ya se ha revertido
La presidenta de TAI, Shailja Mehta, afirmó que la debilidad de los precios no podía atribuirse únicamente a un exceso de oferta. Los datos del Tea Board mostraban que hasta junio de 2026 la producción del norte de India superaba en unos 16 millones de kg, o un 5%, la del año anterior. Las graves inundaciones en Assam, el calor excesivo y las fuertes infestaciones de plagas y enfermedades en otras zonas productoras alteraron después esa tendencia.
Los datos de las plantaciones asociadas a TAI indicaron que la producción cayó alrededor de un 8% en julio de 2026, con un descenso similar previsto para agosto. TAI estimó que, a finales de agosto, la producción acumulada del norte de India sería unos 8 millones de kg inferior a la del año anterior. Se esperan más pérdidas, especialmente en Assam, porque los arbustos de té inundados necesitarán tiempo para recuperarse.
La combinación de peores perspectivas de cosecha y menores precios perjudica especialmente a los productores. La caída de los ingresos en subasta reduce los fondos disponibles para mantener los campos, controlar las plagas y reparar los daños, justo cuando aumentan los gastos en insumos, salarios y bonificaciones.
La desaceleración exportadora aumenta la presión
La demanda exterior ofrece menos apoyo que en 2025. Ese año, la industria india exportó un récord de 285,53 millones de kg, según datos oficiales del Tea Board citados por The Hindu BusinessLine y The Shillong Times. Sin embargo, entre enero y junio de 2026, las exportaciones quedaron unos 23 millones de kg, o un 18%, por debajo del nivel del año anterior. Mehta relacionó el deterioro con la reciente crisis geopolítica.
La reducción simultánea de los precios en subasta y de los volúmenes exportados deja a las plantaciones de Assam y Bengala Occidental menos margen para compensar las pérdidas de cosecha y el aumento de los costes operativos. Los compradores y comerciantes pueden beneficiarse a corto plazo de menores costes de adquisición, pero esa ventaja podría desaparecer si las inundaciones y las plagas reducen la oferta comercializable durante los próximos meses.
La recuperación depende de la cosecha y los precios
Las perspectivas inmediatas dependerán de la rapidez con que se recuperen los jardines inundados de Assam y de si la producción se estabiliza en el resto del norte de India. El sector también vigilará si la menor oferta sostiene los precios en subasta y si las exportaciones recuperan terreno durante la segunda mitad de 2026.
Por ahora, los tres centros reflejan una debilidad general del mercado, no una caída localizada. Con descensos del 17% en Kolkata, el 15% en Guwahati y el 8% en Siliguri, los productores entran en una fase de menor producción con liquidez más ajustada y mayores cargas de costes.