Tailandia afronta un excedente de 2 millones de toneladas de aceite de palma por cambios al biodiésel
Los cambios en el apoyo tailandés al biodiésel podrían reducir la demanda energética de aceite de palma crudo después del 24 de septiembre de 2026. Sumado al excedente existente, el exceso de oferta podría superar los 2 millones de toneladas.
El apoyo al biodiésel se acerca a una fecha decisiva
La industria tailandesa del aceite de palma se prepara para una posible caída de la demanda interna de biodiésel, mientras el aumento previsto de la producción coincide con cambios en la política nacional de combustibles. Según Thansettakij, el 24 de septiembre de 2026 será una fecha clave para la Ley del Fondo de Combustibles de 2019. A partir de entonces, el mecanismo vigente de subvención al biodiésel podría dejar de funcionar de la misma forma.
El doctor Burin Sukpisan, especialista en bioeconomía y antiguo miembro experto del Comité Nacional de Política del Aceite de Palma, declaró a Thansettakij que, sin apoyo, el biodiésel podría costar más que el diésel convencional, especialmente cuando fluctúan los precios mundiales del crudo. Si la mezcla eleva el precio final del combustible, los consumidores podrían reducir sus compras. Eso disminuiría la demanda del aceite de palma crudo utilizado como materia prima. El medio plantea un riesgo, no una supresión confirmada de la subvención o del uso de biodiésel.
Hasta 1 millón de toneladas podría volver al mercado general
El sector energético tailandés absorbe actualmente alrededor de 1 millón de toneladas de aceite de palma crudo para producir biodiésel, de acuerdo con Thansettakij. Si esa demanda se debilita, el volumen podría regresar a los mercados de aceite comestible y otros usos industriales. Al sumarlo al excedente ya existente, el exceso de oferta nacional podría superar los 2 millones de toneladas.
El aumento de las existencias presionaría a toda la cadena nacional, incluidos los cultivadores de palma aceitera, las plantas extractoras, las refinerías, los productores de biodiésel y los fabricantes de productos derivados. Si los usos alternativos no absorben el material adicional, la caída de los precios del aceite crudo y de los racimos de fruta fresca terminaría reduciendo los ingresos agrícolas. La exposición es mayor porque el posible cambio normativo llegaría cuando se espera un incremento de la producción.
La industria busca fuentes alternativas de demanda
La Oficina de Economía Industrial del Ministerio de Industria reunirá a especialistas tailandeses e internacionales en el Palm Oil × Oleochemical Executive Forum 2026, que se celebrará en Bangkok el 10 de agosto. El programa abordará el mercado mundial, el uso energético, el desarrollo de la oleoquímica, la biotecnología y la valorización de residuos. La cuestión central es la rapidez con que pueden crecer nuevos mercados si el sector energético deja de consumir el volumen habitual de aceite de palma crudo.
La oleoquímica es una posible salida, pues transforma aceites y grasas en ingredientes e insumos intermedios de mayor valor para distintas industrias. Otras propuestas contemplan utilizar datos del ADN de la palma aceitera para mejorar los rendimientos y convertir los efluentes de las plantas extractoras, conocidos como POME, en productos aprovechables. La doctora Ravigadevi Sambanthamurthi, Nathan Lakey, Yu-Leng Khor y otros expertos analizarán genética, biología sintética, uso de residuos, riesgo climático y precios del aceite de palma.
Estas tecnologías pueden diversificar la demanda, pero el calendario será decisivo. El doctor Burin afirmó que Tailandia necesita un plan para el aceite de palma crudo que podría salir del mercado energético después del 24 de septiembre. Si los canales establecidos se contraen antes de que la oleoquímica y la biotecnología alcancen suficiente escala, un excedente superior a 2 millones de toneladas presionaría los precios de toda la cadena. Los cultivadores de palma sufrirían las mayores pérdidas.