Siria necesita 831 millones de dólares al mes para combustible, según su ministro de Energía
El ministro de Energía sirio, al Bashir, cifró en unos 831 millones de dólares mensuales las necesidades del país en petróleo y combustible. El consumo diario ronda los 12 millones de litros de gasóleo y 8 millones de litros de gasolina, mientras que las centrales eléctricas y la industria queman unas 8.500 toneladas de fueloil al día. Las cifras se presentaron como base de un plan de autosuficiencia energética.
Siria necesita unos 831 millones de dólares al mes para cubrir sus necesidades de petróleo y combustible, según declaró el ministro de Energía, al Bashir. La cifra pone número a la dependencia del país de los productos petrolíferos importados y se presenta como punto de partida de un plan para avanzar hacia la autosuficiencia energética.
Consumo diario: 12 millones de litros de gasóleo y 8 millones de gasolina
El consumo diario en Siria alcanza unos 12 millones de litros de mazut, denominación local del gasóleo, y 8 millones de litros de gasolina, señaló al Bashir. Las centrales de generación eléctrica y el sector industrial consumen en conjunto una media de 8.500 toneladas de fueloil al día.
Traducidos a las unidades habituales del comercio internacional de productos refinados, esos volúmenes equivalen a lo siguiente (cálculos de shev.io, a 159 litros por barril):
- Gasóleo: 12 millones de litros diarios, unos 75.000 barriles diarios y alrededor de 360 millones de litros al mes.
- Gasolina: 8 millones de litros diarios, unos 50.000 barriles diarios y alrededor de 240 millones de litros al mes.
- Fueloil: 8.500 toneladas diarias, unas 255.000 toneladas al mes y cerca de 3,1 millones de toneladas al año.
Solo el gasóleo y la gasolina suponen por tanto una demanda de unos 125.000 barriles diarios de producto refinado, un volumen comparable al procesamiento de una refinería mediana. Las cifras citadas cubren los carburantes de automoción y el fueloil; no incluyen queroseno de aviación, gas licuado ni combustible de bunkering.
Una factura anual cercana a 10.000 millones de dólares
A razón de 831 millones de dólares mensuales, el gasto anualizado asciende a unos 9.970 millones de dólares, algo menos de 10.000 millones al año, y debe pagarse en su mayor parte en divisas fuertes. Los datos difundidos no desglosan la suma mensual entre crudo y productos refinados.
Para refinerías y casas de trading, las cifras delimitan el tamaño del mercado abordable: unos 600 millones de litros mensuales de carburantes de automoción más 255.000 toneladas de fueloil. Una demanda de ese calibre se cubre con programas de carga recurrentes y no con compras esporádicas en el mercado spot, lo que hace previsible el perfil de consumo para los proveedores capaces de asumir el riesgo de pago y de cumplimiento normativo. Para el presupuesto sirio se trata de una salida fija de divisas que compite con el resto de prioridades de reconstrucción.
Por qué el dato del fueloil es el más sensible
Las 8.500 toneladas diarias destinadas a centrales eléctricas e industria vinculan directamente el suministro eléctrico con la compra de combustible. El retraso de un cargamento de fueloil no se traduce en colas en las gasolineras, sino en menos horas de generación, y la producción industrial sigue al suministro eléctrico. Eso convierte al fueloil en la partida más delicada del programa de importación, aunque los carburantes de automoción representen más volumen en litros.
El plan de autosuficiencia
Al Bashir expuso la magnitud del déficit junto al plan del Gobierno para alcanzar la autosuficiencia energética. Cerrarlo exige una combinación de mayor producción nacional de crudo, capacidad de refino recuperada y menor consumo. Cada elemento requiere capital, equipamiento y tiempo, y ninguno elimina la necesidad de importar a corto plazo.
Mientras la oferta interna no cubra una parte significativa de los 12 millones de litros de gasóleo y 8 millones de litros de gasolina que se consumen cada día, Siria seguirá siendo un importador estructural de productos refinados. Los 831 millones de dólares mensuales continúan siendo la restricción determinante tanto para el sector eléctrico como para la recuperación industrial, y cualquier plan para cerrar la brecha se medirá frente a esos niveles de consumo diario.