Sibur prepara 300.000 toneladas de polietileno metalocénico en Nizhnekamsk
Sibur prevé iniciar en 2027 la producción de polietileno metalocénico en Nizhnekamskneftekhim. El proyecto, valorado en 48.000 millones de rublos, tendrá una capacidad anual de 300.000 toneladas para sustituir importaciones y abastecer a transformadores de Rusia y la CEI.
El arranque está previsto para 2027
Sibur prevé comenzar a producir polietileno metalocénico en 2027 en la planta de Nizhnekamskneftekhim, en Nizhnekamsk, según RBC Tatarstan. El proyecto tendrá una capacidad anual de 300.000 toneladas y requerirá una inversión de 48.000 millones de rublos. El material se destinará a películas resistentes y ligeras, envases, tuberías, aislamiento y componentes duraderos para vehículos y electrodomésticos.
Las obras están completadas al 70% y avanzan por delante del calendario, informó Nizhnekamskneftekhim. La planta ya ha recibido el 95% de los equipos de proceso. También se instalaron unidades clave de separación de propano y nitrógeno y de prepolimerización, incluido el reactor de bucle y el sistema de preparación del catalizador. Una nueva columna de destilación devolverá los gases utilizados al ciclo productivo y reducirá la carga ambiental.
La instalación utilizará etileno del complejo de olefinas EP-600, inaugurado en 2025. Esa inversión de 200.000 millones de rublos elevó la producción de etileno de Nizhnekamskneftekhim a 1,2 millones de toneladas anuales. El directivo de Sibur Igor Klimov señaló que el nuevo polietileno y las etapas de transformación de la cadena del estireno permitirán monetizar el volumen adicional de etileno.
El proyecto se apoya en un catalizador nacional
Los nuevos grados utilizarán un catalizador desarrollado por Sibur Innovations. La compañía también construye cerca de Kazanorgsintez, en Kazán, un centro de investigación y escalado tecnológico de unos 5.000 millones de rublos, cuya puesta en marcha está prevista para el primer trimestre de 2027. Una fábrica de catalizadores adyacente deberá cubrir con el tiempo el 100% de las necesidades de Sibur.
Klimov explicó que los licenciantes extranjeros abandonaron el mercado ruso en 2022. La empresa encontró alternativas, pero sigue dependiendo principalmente de proveedores chinos. Fabricantes de maquinaria y otros proveedores de Rusia y países aliados participan en el suministro de equipos y materiales para el proyecto.
Los expertos citados por RBC Tatarstan ofrecieron versiones distintas sobre la capacidad que ya existe en Rusia. Dmitry Baranov, de Finam Management, afirmó que el país no había contado antes con capacidad industrial para grados metalocénicos de este nivel. Dmitry Semyagin, director de RUPEC, indicó que Kazanorgsintez ya opera la única producción rusa de polietileno lineal metalocénico de baja densidad, con hasta 100.000 toneladas anuales, aunque utiliza tecnología y catalizador extranjeros. Elena Ganshina, de la Universidad Financiera, también describió Nizhnekamskneftekhim como la segunda planta de Sibur después de Kazanorgsintez.
La capacidad supera las estimaciones de demanda rusa
Actualmente, casi todo el polietileno metalocénico consumido en Rusia es importado, según Baranov. Ganshina afirmó que Corea del Sur representó alrededor del 70% de los suministros en 2023, antes de que ese país introdujera sanciones. Las estimaciones de consumo difieren: Irina Razinkina, de la Universidad Financiera, sitúa la demanda rusa en 45.000-50.000 toneladas, mientras que una evaluación más amplia de Tatneftekhiminvest-holding calculó en 128.000 toneladas el consumo de grados metalocénicos en 2024.
La capacidad anual de 300.000 toneladas supera ambas cifras y deja volumen disponible para la Unión Económica Euroasiática y otros mercados de la CEI. Semyagin considera que el proyecto puede cubrir la demanda actual de Rusia y de la unión, además de impulsar la transformación local. El resultado comercial dependerá de los grados ofrecidos, su homologación por los clientes y la capacidad para competir con materiales asiáticos consolidados.
El polietileno metalocénico aporta resistencia, elasticidad, transparencia y buena termosoldabilidad. Baranov señaló que las empresas logísticas pueden reducir hasta 1,5 veces el consumo de película estirable. Esto ofrece a los fabricantes de películas y envases una vía para ahorrar material, mientras Sibur conecta su mayor disponibilidad de etileno y hexeno con un mercado de polímeros de mayor valor todavía muy dependiente de las importaciones.
Análisis completo del mercado