La SAR de Senegal elige socio turco para ampliar el refino con una inversión de $2.000-3.000 millones
La SAR de Senegal firmó un memorando con la turca Yamata para construir una refinería de 4 millones de toneladas anuales y modernizar la planta de Mbao. El programa busca procesar el crudo de Sangomar, reducir las importaciones de combustibles y abastecer en el futuro a mercados regionales.
SAR apunta a 5,5 millones de toneladas de capacidad nacional
La Société africaine de raffinage de Senegal, conocida como SAR, firmó un memorando de entendimiento con el grupo turco Yılmaz Yalçınlar, que opera como Yamata, para construir una segunda refinería. Según Afrimag, la planta propuesta requerirá entre $2.000 millones y $3.000 millones y tendrá capacidad para procesar 4 millones de toneladas al año.
El acuerdo, firmado el 23 de septiembre, forma parte del programa SAR 2.0, lanzado por las autoridades senegalesas en 2023. La nueva unidad procesará principalmente crudo del yacimiento marítimo Sangomar, aunque estará preparada para trabajar con distintos tipos de petróleo. Junto con la refinería existente de Mbao, elevaría la capacidad nacional a 5,5 millones de toneladas anuales.
El mandato de Yamata abarca ingeniería, compras y construcción. La empresa turca también se comprometió a movilizar la financiación necesaria mediante sus socios. La inversión se ejecutaría sin una garantía soberana del Estado senegalés, por lo que la estructura comercial y las condiciones financieras serán determinantes.
La modernización de Mbao entra en el plan inversor
El memorando incluye además la modernización de Mbao, la primera refinería de petróleo de Senegal y el principal activo de procesamiento de SAR. La planta tiene una capacidad anual de 1,5 millones de toneladas. Afrimag calcula que su actualización exigirá una inversión adicional de entre $300 millones y $500 millones.
La siguiente fase consiste en concluir los estudios detallados de ingeniería, considerados el último paso antes del inicio de la construcción. No se ha comunicado una fecha de arranque. La información pública tampoco precisa la remuneración de Yamata, el esquema operativo de la futura planta ni el reparto completo de los riesgos del proyecto.
En diciembre de 2024, el avance de SAR 2.0 se estimaba en un 10%. Yamata inició conversaciones con las autoridades senegalesas en Estambul en agosto de 2025 sobre la financiación y la ejecución, antes de formalizar su participación mediante el memorando. El proyecto se integra en la política energética y minera de Senegal para 2025-2029, que contempla una refinería de nueva generación vinculada a un complejo petroquímico.
Las importaciones de combustibles marcan el reto comercial
El proyecto busca cerrar la amplia brecha entre la capacidad interna de refino y la demanda senegalesa de productos petrolíferos terminados. Según datos de la Agencia Nacional de Estadística y Demografía citados por Afrimag, Senegal importó una media anual de 3,45 millones de toneladas de productos petrolíferos terminados entre 2021 y 2025. La factura media anual rozó los 1,48 billones de francos CFA, equivalentes a unos $2.500 millones.
Ese volumen medio de importaciones superó en más del doble la capacidad anual actual de Mbao. Hasta que la segunda refinería entre en operación, Senegal seguirá dependiendo ampliamente de proveedores internacionales de combustibles, y los costes y la disponibilidad internos continuarán expuestos a los márgenes mundiales de refino, los fletes y las interrupciones del mercado.
Si se completa según lo previsto, la capacidad adicional permitirá procesar más crudo de Sangomar dentro de Senegal y sustituir parte de las importaciones de productos terminados. Los volúmenes que excedan la demanda local también podrán comercializarse en países vecinos. El proyecto combina así tres objetivos: reforzar la seguridad del suministro, conservar más valor del refino dentro del país y convertir a Senegal en proveedor de los mercados de productos petrolíferos de África Occidental.