Rusia planea subir los impuestos especiales sobre la cerveza y el vino en 2027
Los tipos del impuesto especial sobre la cerveza y el vino en Rusia subirían un 6 % y un 6,8 % respectivamente en 2027, según informó Interfax citando fuentes. El gravamen sobre la cerveza fuerte pasaría de 33 a 35 rublos por litro y el del vino tranquilo de 148 a 158 rublos por litro, con nuevos tramos hasta 2029. Las bodegas tienen poco margen porque el impuesto recuperable está vinculado a la inversión en viñedos.
Rusia prepara una nueva subida de los impuestos especiales sobre la cerveza y el vino: en 2027 los tipos de ambas categorías aumentarían un 6 % y un 6,8 % respectivamente. Así lo informó Interfax citando fuentes, en un texto recogido por Kommersant. La indexación propuesta se extiende hasta 2029 y llega después del alza del gravamen cervecero que entró en vigor el 1 de enero de 2025. Se trata de propuestas atribuidas a fuentes, no de una decisión definitiva.
La cerveza llega a 37 rublos por litro en 2029
Para la cerveza con una graduación superior al 8,6 %, el tipo pasaría de 33 a 35 rublos por litro en 2027, según las cifras citadas por Interfax. En 2028 se situaría en 36 rublos por litro y en 2029 en 37 rublos por litro.
El calendario concentra el esfuerzo en el primer año: el primer tramo equivale a cerca del 6 %, mientras que los dos siguientes rondan el 3 % anual. En todo el período el tipo de la cerveza sube alrededor de un 12 % respecto al nivel actual. El impuesto se calcula por litro y no sobre el valor, de modo que el incremento absoluto es idéntico para cada marca y, medido como porcentaje del precio, castiga sobre todo al segmento más barato.
Vino tranquilo a 158 rublos, espumoso a 170
Para los vinos comunes no encabezados se propone elevar el tipo desde los 148 rublos por litro actuales hasta los siguientes niveles:
- 158 rublos por litro en 2027
- 164 rublos por litro en 2028
- 171 rublos por litro en 2029
En el caso del vino espumoso, el gravamen alcanzaría 170 rublos por litro en 2027, 177 rublos en 2028 y 184 rublos en 2029. La diferencia entre ambas categorías se amplía de 12 rublos por litro en 2027 a 13 rublos en 2029. El aumento acumulado del vino tranquilo en tres años ronda el 15 %, por encima del 12 % previsto para la cerveza fuerte.
Las bodegas tienen poco margen para absorber el coste
Una subida del impuesto especial suele llegar al lineal. Tras el alza del gravamen cervecero el 1 de enero de 2025, fueron los productos más asequibles los primeros en encarecerse, señala Kommersant. En diciembre de 2023 los productores ya habían advertido a las cadenas de distribución de subidas de precio en el alcohol, atribuyéndolas no solo a los impuestos, sino también al encarecimiento del alcohol etílico, los materiales y la logística.
Para los productores de vino, la capacidad de trasladar la carga al consumidor es limitada. Los importes que las bodegas que elaboran vino con uva rusa pueden recuperar del impuesto pagado están destinados a la inversión en viñedos y a la modernización, por lo que no pueden emplearse para contener los precios de salida. El mecanismo de apoyo y el problema de precios van por cuentas distintas.
Respuesta de la demanda y desajuste con la importación
La categoría ya ha puesto a prueba la tolerancia del comprador. En abril de 2025, el alza de aranceles, impuestos especiales y costes de producción encareció el vino, y ese aumento coincidió con una demanda más débil: parte de los compradores se pasó a otros tipos de bebidas alcohólicas en lugar de a vinos más baratos.
La sustitución por producción nacional tampoco es completa. En las importaciones predomina el vino blanco, mientras que la producción interna se inclina hacia el tinto, de modo que una mayor carga sobre el producto importado no se traduce directamente en volumen para las bodegas rusas. Para importadores, distribuidores y cerveceras, el calendario de 2027 fija un escalón de costes conocido en un momento en que la categoría no crece.