Rusia reduce la producción de vino y vodka ante la débil demanda y la mayor presión fiscal
La producción rusa de vino cayó un 14,8 % y la de vodka un 12,1 % interanual entre enero y agosto de 2026. La menor demanda, el alza de precios, las nuevas reglas sobre impuestos especiales y el retraso de la vendimia presionaron la actividad.
La contracción alcanza a las principales categorías
Rusia produjo 684,1 millones de decalitros de bebidas alcohólicas entre enero y agosto de 2026, un 7,2 % menos que en el mismo periodo de 2025, según datos del regulador ruso de los mercados del alcohol y el tabaco publicados por Interfax. Sin contar cerveza, bebidas a base de cerveza, sidra, perada y aguamiel, la producción cayó un 13,1 %, hasta 90,7 millones de decalitros.
El descenso afectó tanto al vino como a los destilados. La producción de vino de uva bajó un 14,8 %, hasta 20,4 millones de decalitros, mientras que la de espumosos retrocedió un 14,6 %, hasta 8,9 millones. Los vinos de licor sufrieron una caída más pronunciada, del 42,6 %, hasta 482.800 decalitros, y las bebidas alcohólicas de fruta disminuyeron un 37,7 %, hasta 621.400 decalitros. Los datos muestran que la debilidad no se limitó a un solo segmento de precios ni a un tipo de bebida.
Los productores de vodka y cerveza también recortan volúmenes
Las plantas produjeron 39,6 millones de decalitros de vodka durante los ocho meses, un 12,1 % menos que un año antes. La producción de coñac cayó un 16,8 %, hasta 4 millones de decalitros, y la de bebidas espirituosas con más de un 9 % de alcohol retrocedió un 10,9 %, hasta 59,8 millones. Los licores y otros destilados compuestos fueron la excepción, con un aumento del 0,1 %, hasta 11,4 millones de decalitros. Interfax informó además de que la producción de bebidas de baja graduación se redujo a menos de la mitad, hasta 495.600 decalitros.
Las bebidas fermentadas siguieron siendo la mayor categoría por volumen, aunque su producción conjunta descendió un 6,3 %, hasta 593,4 millones de decalitros. La cerveza bajó un 6,2 %, hasta 507,6 millones, y las bebidas a base de cerveza un 7,9 %, hasta 75,9 millones. La producción conjunta de sidra, perada y aguamiel creció un 1 %, hasta 9,9 millones de decalitros. La sidra aumentó un 0,8 %, hasta 7 millones, y la aguamiel un 2,4 %, hasta 2,7 millones, mientras que la perada cayó un 15,5 %, hasta 130.900 decalitros.
La debilidad de la demanda agrava la presión financiera
Zab.ru citó al presidente del gremio Alcopro, Andrey Moskovsky, quien atribuyó el descenso general a la contracción persistente de la demanda de alcohol y al enfriamiento económico, factores que llevan a minoristas y fabricantes a limitar sus inventarios. El experto del mercado Sergey Gladyshchuk señaló que el aumento de los precios mínimos de venta y de los impuestos especiales había encarecido casi todos los destilados desde comienzos de 2026. La demanda hostelera fue especialmente débil: Zab.ru, citando a Kommersant, informó de que las ventas de alcohol en HoReCa se desplomaron un 42,4 %, hasta 818.300 decalitros, durante el primer semestre, mientras que las ventas nacionales en tiendas apenas bajaron un 0,65 %.
El cambio en el momento de pago del impuesto especial ha añadido presión sobre la liquidez. Desde el 1 de julio de 2026, el fabricante debe pagarlo cuando compra alcohol al productor de la materia prima, en lugar de hacerlo al despachar el producto terminado. Según Moskovsky, las empresas deben inmovilizar mucho más capital circulante por adelantado. Los productores de vino afrontaron además limitaciones operativas en agosto. Una fuente de Kommersant citada por Zab.ru relacionó el descenso con restricciones al consumo eléctrico en Crimea tras daños en la red y con una vendimia más tardía. En 2025, la recolección comenzó a finales de julio; en 2026 no empezó hasta el último tercio de agosto. Por ello, parte de la uva destinada a espumosos aún no se había recogido cuando se elaboraron las estadísticas.