Rusia abre un clúster de baterías con capacidad para 33 millones de celdas al año
El nuevo clúster de la región de Moscú reúne dos plantas automatizadas de ciclo completo con capacidad conjunta para 33 millones de celdas al año. Las instalaciones podrían cubrir casi el 70 % de la demanda rusa de baterías para transporte eléctrico, aunque falta profundizar la localización.
Dos plantas apuntan al transporte eléctrico
Rusia ha inaugurado un clúster de fabricación de baterías en la región de Moscú para ampliar la capacidad nacional de almacenamiento energético y reducir la dependencia de tecnología importada. Según el diario Vzglyad, el complejo ocupa unos 200.000 metros cuadrados e incluye dos plantas automatizadas de ciclo completo operadas por Renera e Inesis.
Las dos fábricas suman una capacidad anual de 33 millones de celdas. Ese volumen podría cubrir casi el 70 % de la demanda rusa de baterías para transporte eléctrico, informó la publicación. Las instalaciones han creado más de 2.100 puestos de trabajo. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, señaló que la primera gigafábrica del clúster se construyó en 14 meses y podría comenzar a operar antes de que termine el año.
El proyecto complementa la primera gigafábrica rusa de almacenamiento de ion-litio, situada en el distrito de Neman, en la región de Kaliningrado, que entró en operación industrial piloto en diciembre de 2025. Su capacidad anual es de 4 GWh, equivalente a unas 50.000 baterías de tracción según las necesidades de la industria automotriz.
El transporte aporta la primera gran base de clientes
Los vehículos eléctricos y los híbridos enchufables son actualmente la principal fuente de demanda. Entre enero y septiembre, las ventas rusas de vehículos eléctricos e híbridos nuevos alcanzaron 98.700 unidades, casi el doble interanual. La reducción de precios, una oferta más amplia y la menor exposición a interrupciones del mercado de gasolina favorecen la adopción, aunque la demanda privada sigue dependiendo de los ingresos, el combustible y la disponibilidad de modelos.
El transporte público podría proporcionar pedidos a largo plazo más previsibles. Moscú desarrolla su flota de autobuses eléctricos desde 2018 y, a mediados de 2026, operaba más de 2.900 vehículos. Otras ciudades deben invertir no solo en autobuses, sino también en estaciones de carga, cocheras, redes eléctricas y formación. La cofinanciación federal, el arrendamiento preferente y los créditos podrían determinar la velocidad de expansión del mercado.
La demanda también se extiende más allá de las carreteras. En 2026, Moscú operaba 31 embarcaciones eléctricas en tres rutas fluviales permanentes, con 29 kilómetros de longitud total y 24 muelles de carga. Las embarcaciones realizaron más de 70.000 viajes en 2025. Rusia también ha producido cerca de 46.000 drones civiles durante la ejecución de su proyecto nacional de sistemas aéreos no tripulados, lo que genera demanda recurrente de baterías de sustitución.
El almacenamiento estacionario amplía el mercado
Otros clientes potenciales son los operadores de plataformas móviles de almacén, carretillas elevadoras, máquinas de limpieza y robots de reparto. Los robots de Yandex completaron más de 250.000 entregas en 2025. Los equipos de nueva generación recorren hasta 70 kilómetros por carga y utilizan baterías extraíbles que pueden sustituirse en segundos, por lo que el tiempo operativo y la durabilidad tienen importancia comercial directa.
El almacenamiento estacionario ofrece un mercado potencialmente mayor. Las baterías pueden servir a poblaciones remotas, explotaciones agrícolas, invernaderos, instalaciones de telecomunicaciones, obras y empresas conectadas a redes débiles. Los sistemas de mayor tamaño pueden suministrar energía de respaldo a hospitales, centros de datos y empresas, reducir picos de consumo y almacenar producción solar o eólica intermitente. En zonas remotas también reducen el consumo de diésel y la dependencia de su transporte.
El ciclo completo no equivale a la localización total
El clúster refuerza la producción de celdas y baterías, pero la sustitución de importaciones dependerá de toda la cadena de suministro. Los automóviles eléctricos, drones, embarcaciones y sistemas estacionarios necesitan celdas, módulos y controles diferentes. También harán falta proveedores nacionales de materiales activos, electrolitos, separadores, electrónica de potencia, refrigeración, software, equipos de producción y carcasas protectoras.
Vzglyad señala que un ciclo de producción completo no implica necesariamente una localización total. China sigue siendo el principal competidor exterior: en 2025 concentró más del 80 % de la producción mundial de celdas, cerca del 85 % de los materiales catódicos y más del 90 % de los anódicos. Los fabricantes rusos tendrán que competir no solo en precio, sino también en vida útil, garantías, seguridad y servicio. El presidente Vladímir Putin afirmó que Rusia prevé cubrir por sí misma la mayor parte de su demanda interna de baterías para 2030 y prometió apoyo estatal a los productores de almacenamiento energético.
Análisis completo del mercado