Rumanía refuerza su posición en la ruta gasista del Corredor Vertical
El Corredor Vertical está pasando de la construcción de infraestructura a operar como ruta regional de gas entre Grecia y Europa central y oriental. Rumanía podría combinar el tránsito con su futura producción del mar Negro, pero la viabilidad comercial dependerá de la capacidad, las tarifas y la inversión.
El Corredor Vertical avanza hacia su operación
El Corredor Vertical está dejando atrás la fase de planificación e interconexiones físicas para convertirse en una ruta energética regional, según Adevărul. Los gestores de redes de transporte de gas reunidos recientemente en Atenas acordaron crear un grupo de trabajo. Este analizará la capacidad disponible en los puntos de interconexión, las inversiones necesarias, los costes de transporte y las medidas para elevar el atractivo comercial de la ruta.
Participan operadores de Grecia, Bulgaria, Rumanía, la República de Moldavia, Hungría, Eslovaquia y Ucrania. Representantes de Serbia y Macedonia del Norte asistieron por primera vez, una señal de que la iniciativa se amplía hacia los Balcanes occidentales. La red busca ofrecer más alternativas de suministro a los mercados del sureste y el centro de Europa mientras la región reorganiza sus compras de gas tras la reducción de las importaciones rusas.
Rumanía conecta el suministro del sur con los mercados del norte
Rumanía ocupa una posición central porque su sistema nacional de transporte puede enlazar el gas que entra por las terminales griegas de gas natural licuado con mercados situados más al norte, entre ellos la República de Moldavia y Ucrania. La infraestructura de Transgaz y proyectos como BRUA fueron desarrollados para mejorar la conexión entre Rumanía y los mercados europeos. Estas redes podrían transportar volúmenes hacia los países integrados en el Corredor Vertical.
El papel rumano podría superar el mero tránsito. El país tiene perspectivas de aumentar su producción propia en el mar Negro, sobre todo mediante el proyecto Neptun Deep. Cuando comience la extracción marina, los volúmenes adicionales podrán abastecer tanto al mercado interior rumano como a compradores regionales. La combinación del gas del mar Negro, la red de Transgaz y nuevas conexiones transfronterizas podría dar a Rumanía una ventaja a medio plazo frente a miembros del corredor que dependen totalmente de volúmenes importados o de tránsito.
Las tarifas y la capacidad decidirán los flujos comerciales
La siguiente etapa no es exclusivamente técnica. Un corredor que cruza varias jurisdicciones necesita capacidad disponible, tarifas competitivas y normas comerciales compatibles. La acumulación de costes de transporte puede restar competitividad al gas entregado, aunque ya existan gasoductos e interconectores. Por ello, el grupo de Atenas evaluará las necesidades de inversión y los costes junto con la capacidad física del sistema para transportar gas.
Para comercializadores y proveedores, la cuestión decisiva será si la ruta logra atraer suficientes volúmenes y participantes para mantener flujos regulares. La República de Moldavia y Ucrania podrían reducir su vulnerabilidad energética mediante el acceso a fuentes alternativas. Rumanía podría aumentar sus ingresos de tránsito, la liquidez y su influencia regional, además de abrir mercados para su futura producción marina. El ministro de Energía, Bogdan Ivan, afirmó en primavera que los análisis apuntaban a un beneficio adicional potencial de hasta €250 millones anuales para las empresas rumanas gracias al aumento del tránsito y la liquidez. La estimación depende del trabajo técnico, plazos claros, costes de transporte competitivos y suficiente gas para llenar el corredor.