Rumanía reactiva centrales de carbón tras la parada de los dos reactores de Cernavodă
Rumanía reactivó unidades de carbón en Rovinari y Paroșeni después de que el nivel extremadamente bajo del Danubio dejara fuera de servicio los dos reactores de Cernavodă. El Gobierno declaró una alerta energética para agosto y movilizó generación de gas y renovable, además de reducciones del consumo.
El carbón regresa tras desaparecer la capacidad nuclear
Rumanía ha reactivado temporalmente capacidad de generación con carbón después de que la fuerte sequía y el nivel excepcionalmente bajo del Danubio obligaran a detener los dos reactores de la central nuclear de Cernavodă. La pérdida retiró del sistema eléctrico un total de 1.412 MW de capacidad instalada y obligó al país a buscar generación sustitutiva durante agosto.
CEENERGYNEWS informó de la vuelta al servicio de dos unidades de carbón para compensar parte de la capacidad perdida. La unidad 4 de la central de lignito de Rovinari se reactivó el 17 de agosto tras haber sido retirada de operación y aportó aproximadamente 300 MW. También se puso en marcha una unidad de reserva de la central de carbón de Paroșeni, aunque la fuente no precisó su capacidad disponible.
La intervención siguió a la parada de los dos reactores operativos de Cernavodă. Reuters informó el 13 de agosto de que el productor Nuclearelectrica, controlado por el Estado, había comenzado a detener el segundo reactor después de que el primero saliera de servicio a finales de julio. Cada reactor tiene 706 MW de capacidad instalada.
La sequía limita las opciones de suministro
El Gobierno declaró una alerta energética para agosto y las autoridades recurrieron a otras centrales para cubrir el déficit de producción. Según Reuters, Rumanía también trataba de aumentar la generación eólica e hidroeléctrica y reducir temporalmente el consumo eléctrico durante las horas punta. Sin embargo, la misma sequía que afectó a los ríos limitó el margen para elevar la producción hidroeléctrica.
La generación eléctrica con gas se mantuvo en niveles elevados, según CEENERGYNEWS, mientras el tiempo favorable respaldó la producción fotovoltaica. Estas fuentes pueden estabilizar el sistema, pero la pérdida simultánea de ambos reactores abrió una brecha inmediata considerable. Cernavodă aporta habitualmente generación firme, menos variable que la energía eólica y solar.
La reactivación destaca el valor operativo de las centrales de reserva gestionables cuando coinciden varias restricciones de suministro. Para los operadores de carbón y lignito, la emergencia crea demanda de combustible y generación a corto plazo. No supone, según la información disponible, una renuncia permanente al plan rumano de sustituir unidades de carbón por centrales de gas y capacidad renovable.
Las medidas de emergencia chocan con el debate del abandono del carbón
La crisis de suministro llega cuando Rumanía ya debate el calendario para abandonar el carbón. New Eastern Europe describió la respuesta como el «reflejo del carbón» rumano en un análisis sobre los compromisos de descarbonización del país y sus negociaciones con Bruselas.
El debate se intensificó tras los cambios legislativos aprobados por el Parlamento el 5 de agosto. Una disposición criticada establece, en la práctica, que una central de carbón o lignito no debe cerrar antes de que se construya y entre en servicio capacidad sustitutiva. Quienes defienden mantener las unidades pueden presentar la escasez de agosto como prueba de que la capacidad firme debe estar disponible antes de retirar las centrales antiguas. Los críticos pueden considerar la prolongación del carbón un riesgo para los plazos de descarbonización acordados.
El problema inmediato es la seguridad del suministro eléctrico, no un cambio formalmente anunciado de la política climática. Rumanía está utilizando reservas de carbón, una elevada generación con gas, producción fotovoltaica y esfuerzos para aumentar la energía eólica e hidroeléctrica, mientras gestiona la demanda punta. El episodio expone, no obstante, la sensibilidad del sistema a la sequía: los bajos niveles fluviales afectaron a la generación nuclear y la falta de agua limitó la hidroeléctrica. Hasta que la capacidad sustitutiva y la flexibilidad de la red puedan cubrir interrupciones simultáneas, las unidades térmicas paradas o de reserva pueden seguir funcionando como seguro de emergencia.