Rumanía rastrea digitalmente la madera estatal desde el marcado hasta la venta
Rumanía utiliza una cadena totalmente digital para controlar la madera extraída de bosques estatales, desde el marcado y la corta hasta el transporte y la venta. Romsilva comercializa unos 9,5 millones de metros cúbicos al año, incluidos aproximadamente 2 millones destinados a calefacción doméstica.
Una cadena digital desde el bosque hasta el comprador
La madera extraída de los bosques estatales de Rumanía se controla mediante un proceso totalmente digital que abarca el marcado de árboles, la corta, el almacenamiento, el transporte y la venta. Antena 3 informa de que cada cargamento que sale del bosque debe llevar documentación legal y quedar registrado en SUMAL, una aplicación de seguimiento a la que también puede acceder cualquier ciudadano.
El sistema conecta la supervisión forestal con la distribución comercial. Una vez extraída, la madera se envía a depósitos autorizados y se clasifica por categorías. Los troncos de mayor calidad se adjudican a compradores industriales mediante subastas electrónicas para usos como muebles y construcción. El resto se vende como leña a los hogares, también a través de la tienda digital de Romsilva.
Una oferta anual de 9,5 millones de metros cúbicos
Romsilva coloca en el mercado unos 9,5 millones de metros cúbicos de madera al año, según las cifras publicadas por Antena 3. Aproximadamente 2 millones de metros cúbicos de ese volumen llegan a los hogares para calefacción. El gestor forestal estatal comercializa especies de coníferas y frondosas; la leña está disponible en depósitos, plataformas primarias de recogida y por internet.
Daniel Robu, subdirector general de Romsilva, afirmó que la organización transfiere al Estado aproximadamente 900 millones de lei mediante impuestos y contribuciones. Las cifras muestran la dimensión económica de la cadena forestal estatal, que abastece a procesadores industriales y al mercado de calefacción residencial mientras genera ingresos públicos.
En los bosques de producción se extraen primero los árboles enfermos, secos, derribados por el viento o afectados por plagas. El personal forestal marca los ejemplares aptos después de que se expida la autorización correspondiente. Antena 3 documentó un árbol atacado por Ips typographus, un escarabajo de la corteza cuyas galerías entre la corteza y la madera pueden provocar la muerte del árbol.
La corta se mantiene por debajo del crecimiento anual
Según el Inventario Forestal Nacional de Rumanía, los bosques estatales administrados por Romsilva crecen más de 24 millones de metros cúbicos cada año. La corta efectiva, realizada conforme a los planes forestales vigentes, representa menos de un tercio de ese volumen. Por tanto, el crecimiento biológico declarado es casi tres veces superior al volumen extraído.
Las normas de gestión varían según el tipo de bosque. Los bosques de producción combinan funciones económicas y protectoras, mientras que los bosques vírgenes de los montes Făgăraș permanecen sin intervención humana. Allí, los árboles completan su ciclo natural, caen y se convierten en hábitat y materia para las siguientes generaciones del bosque.
Rumanía también utiliza la silvicultura para recuperar terrenos degradados por la industria. En Târnăvioara, cerca de Copșa Mică, se ejecutó una reconstrucción ecológica en más de 150 hectáreas gravemente contaminadas por la actividad industrial durante la década de 1990. El bosque se regenera ahora por sí solo, y los responsables citaron acacias de 30 años y 34 centímetros de diámetro, junto con árboles más jóvenes procedentes de regeneración natural. Para los compradores, la cadena digital mejora la visibilidad del origen legal y de la categoría del producto. Para las autoridades forestales y la población, SUMAL permite comprobar los movimientos de transporte y reforzar los controles contra la entrada de madera en el mercado fuera de los canales autorizados.
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