La ley térmica de Rumanía avanza y protege el acceso a un tramo de 800 millones de euros
El proyecto rumano sobre calefacción y refrigeración superó sus primeras comisiones en la Cámara de Diputados. La reforma está vinculada a un tramo de 800 millones de euros del PNRR y mantiene voluntaria la sustitución de estufas de leña.
El proyecto supera sus primeras comisiones
Rumanía se ha acercado al cumplimiento de una reforma ligada a un tramo de 800 millones de euros de su Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia, conocido como PNRR. G4Media informó de que el proyecto para regular el sector de calefacción y refrigeración superó sus primeras comisiones en la Cámara de Diputados. El texto debe continuar su tramitación parlamentaria y figura como una prioridad del periodo extraordinario de sesiones.
Sebastian Burduja, político liberal e impulsor del proyecto, afirmó que aprobar el nuevo marco legal es obligatorio para completar el hito 128 del PNRR. Presentó la norma como una medida derivada de la Estrategia Energética de Rumanía, aprobada por el Gobierno en 2024 tras 17 años de demora. La legislación establecería una base moderna para inversiones y programas de apoyo en el sector térmico.
La calefacción con leña seguirá permitida
Una cuestión política central ha sido el efecto sobre los hogares que queman leña. Según G4Media, más de la mitad de los hogares rumanos utilizan actualmente estufas de leña. La mayoría son modelos tradicionales con eficiencias de apenas 20%–30%, lo que eleva el consumo de combustible y el gasto familiar, especialmente en las zonas rurales.
Burduja rechazó las afirmaciones difundidas en redes sociales sobre una supuesta prohibición de la leña o la sustitución obligatoria de las estufas tradicionales. Señaló que su uso seguirá siendo legal y que cualquier cambio será voluntario, sin multas ni otras sanciones para quienes decidan no participar. Esta distinción importa porque muchos residentes no pueden financiar inmediatamente un sistema nuevo y algunas viviendas carecen de acceso a redes de gas natural.
Los incentivos podrían impulsar la inversión
El proyecto obliga a las autoridades centrales y locales a crear programas de ayuda similares al esquema rumano Casa Verde. Los hogares interesados podrían sustituir gradualmente sus estufas por bombas de calor u otras tecnologías eficientes. Las fuentes disponibles no precisan las cuantías de las ayudas, las fechas de ejecución ni el reparto de fondos entre tecnologías y regiones.
Para los proveedores de equipos y las empresas de servicios energéticos, el marco podría ampliar el mercado de bombas de calor, estufas eficientes e instalaciones. La dimensión real de la oportunidad dependerá del diseño y la financiación de los futuros programas. Al ser voluntaria la participación, la adopción también estará condicionada por la capacidad económica de los hogares, la infraestructura local y los costes operativos de los distintos sistemas.
La eficiencia reduciría la presión forestal
Burduja sostuvo que mejorar la eficiencia del consumo nacional de madera es la única vía práctica para frenar la tala ilegal, porque una menor demanda de combustible reduciría la presión sobre los recursos forestales. Sustituir equipos con una eficiencia de 20%–30% por alternativas más eficientes podría reducir la cantidad de leña necesaria para producir el mismo calor doméstico. Sin embargo, G4Media no ofrece una previsión del ahorro total.
La prioridad inmediata del Gobierno es completar el proceso legislativo. La aprobación en las primeras comisiones elimina un obstáculo, pero aún no equivale al visto bueno definitivo del Parlamento. El tramo de 800 millones de euros continúa condicionado a la creación del marco exigido por el hito 128. Para inversores y proveedores, las próximas señales relevantes serán la aprobación final y los detalles de los programas que diseñen las autoridades centrales y locales.
Análisis completo del mercado