Rumanía se sitúa entre los mercados eléctricos más caros de Europa por la ola de calor
El precio eléctrico diario de Rumanía subió un 48%, hasta unos 178 euros/MWh, por el aumento de la refrigeración y la menor producción eólica, hidráulica y nuclear. Solo Italia y Serbia registraron precios superiores entre los mercados citados por Jurnalul.
El calor y las paradas de generación elevan el mercado diario
Rumanía se convirtió en uno de los mercados eléctricos diarios más caros de Europa después de que una intensa ola de calor llevara la demanda de aire acondicionado y refrigeración a niveles excepcionales, mientras disminuían varias fuentes de generación. Según Jurnalul, el precio del mercado diario rumano para entrega el martes alcanzó aproximadamente 178 euros/MWh, equivalentes a unos 932 leus/MWh, tras subir un 48%.
Entre los mercados comparados por la publicación, solo Italia, con 198 euros/MWh, y Serbia, con 185 euros/MWh, registraron precios superiores. Hungría y Croacia se situaron cerca de Rumanía. Los mayores aumentos porcentuales correspondieron a Lituania y Letonia, ambas con un 135%, seguidas por Serbia, con un 65%, y Grecia, con un 57%, según los datos de euenergy.live citados por Jurnalul.
La subida regional combinó presiones de oferta y demanda. Las altas temperaturas aumentaron el consumo eléctrico, mientras los niveles mínimos récord del Danubio y la parada de varias unidades nucleares redujeron la generación de base en Europa. En Rumanía, la situación se agravó por la desaparición de la producción eólica, una menor generación hidroeléctrica y la indisponibilidad de varias instalaciones, principalmente la Unidad 1 de la central nuclear de Cernavodă.
Las importaciones nocturnas revelan la falta de flexibilidad
La presión rumana resulta especialmente intensa durante el pico de consumo nocturno. El exministro de Energía Sebastian Burduja afirmó que el país puede exportar electricidad barata durante el día e importarla a precios muy altos en las horas punta porque carece de suficiente almacenamiento nacional. Comparó los 80 millones de euros asignados por Rumanía a baterías dentro de su plan de recuperación con los 600 millones de euros comprometidos por Bulgaria, más de siete veces más.
Los precios diarios no se trasladan de forma inmediata e íntegra a las facturas domésticas porque los proveedores compran electricidad mediante una combinación de contratos a largo plazo y adquisiciones a corto plazo. Sin embargo, el secretario de Estado del Ministerio de Energía, Cristian Bușoi, advirtió que una escasez prolongada y las costosas importaciones nocturnas acabarían entrando en los precios al consumidor cuando vencieran los contratos antiguos y se firmaran otros nuevos. La energía activa representa actualmente cerca del 55% de una factura eléctrica rumana, mientras las tarifas reguladas y los impuestos suponen el 45% restante.
Los proveedores que ofrecen nuevos contratos todavía no habían anunciado aumentos inmediatos, según Jurnalul. La duración de la ola de calor y del déficit de generación será, por tanto, decisiva. Una subida breve del mercado diario puede absorberse mediante las carteras existentes, pero las compras prolongadas a precios elevados aumentan la probabilidad de trasladar costes a hogares y empresas.
Los cuellos de botella fronterizos amplían la brecha regional
Las grandes diferencias entre los precios del sureste y el centro de Europa han vuelto a poner el foco en la limitada interconexión al este de Austria. Grandes consumidores de Rumanía, Bulgaria y Grecia ya pidieron la intervención de las instituciones europeas, al considerar que las restricciones entre Austria y Hungría perjudican la competitividad de las industrias intensivas en energía. Su carta conjunta señaló que la capacidad disponible en esa frontera cae repetidamente a 0 MW durante los periodos punta.
Las empresas también cuestionaron una exención concedida al operador austriaco APG respecto de disposiciones vinculadas a la exigencia europea de poner al menos el 70% de la capacidad de transmisión transfronteriza a disposición del mercado, respetando la seguridad operativa. La exención se aplica desde 2020, pero los firmantes dijeron no ver pruebas de medidas suficientes para facilitar los flujos eléctricos, especialmente hacia Hungría.
Los reguladores reclaman más red y flexibilidad
Tras las prolongadas subidas de precios sufridas por el sureste europeo en el verano de 2024, la Comisión Europea encargó a la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía que evaluara medidas preventivas. El informe de ACER publicado en mayo abarcó Eslovenia, Croacia, Hungría, Rumanía, Bulgaria y Grecia.
Sus recomendaciones incluyeron desplegar más rápido tecnologías que mejoren la red, coordinar mejor las paradas programadas y las medidas correctoras, mantener la aplicación de la regla transfronteriza del 70%, impulsar el acoplamiento de mercados basado en flujos, acelerar las inversiones en redes y reducir barreras para los pequeños proveedores de flexibilidad. La última subida demuestra su importancia: cuando crece la refrigeración mientras cae la disponibilidad eólica, hidráulica y nuclear, el escaso almacenamiento y las interconexiones restringidas obligan a los compradores del sureste europeo a competir por electricidad cara precisamente en las horas de mayor necesidad.