El repliegue del carbón en Polonia eleva el riesgo para 66 distritos
La reducción del carbón en Polonia afectará a 66 distritos de 11 voivodatos, aunque su capacidad para absorber el impacto económico varía ampliamente. La Fundación Instrat pide revisar los calendarios de cierre y focalizar mejor las ayudas ante el deterioro de la rentabilidad del sector.
El carbón sigue dominando, pero pierde viabilidad económica
Polonia, Alemania y Chequia siguen siendo los mayores productores y consumidores de carbón de la Unión Europea, aunque su producción conjunta ha caído alrededor de un 75 % desde 1990, según informó Energetyka24. Polonia conserva el sistema eléctrico más dependiente del carbón del bloque: en 2024 aportó más del 50 % de la electricidad, frente a aproximadamente un 36 % en Chequia y un 20 % en Alemania.
Alemania terminó la extracción de hulla en 2018 y Chequia hizo lo mismo en febrero de 2026; ambos países continúan produciendo lignito. El acuerdo social minero vigente en Polonia contempla mantener la extracción de hulla hasta 2049. Sin embargo, el Plan Nacional de Energía y Clima señala que la participación del carbón en la generación eléctrica podría bajar al 0–5 % ya en 2040. La distancia entre el calendario de las minas y la demanda prevista del sector eléctrico es cada vez mayor.
La transición alcanza a 66 distritos
La reducción afectará a 66 distritos de 11 voivodatos polacos, según el informe de la Fundación Instrat “El abandono del carbón en Polonia y los países vecinos”. Instrat clasificó las zonas mineras en cinco categorías según su diversificación económica, empleo, ingresos y dependencia del carbón. Distritos como Bełchatów, Bieruń-Lędziny, Mikołów, Pszczyna, Wodzisław, Gliwice y Rybnik, además de las ciudades de Rybnik, Jaworzno y Żory, presentan perspectivas relativamente favorables después de la transición gracias a economías más diversificadas y salarios próximos a la media nacional.
La categoría más numerosa reúne a 29 administraciones locales con indicadores generalmente medios, sin ventajas claras ni debilidades especialmente graves. Las grandes ciudades vinculadas a la minería, como Dąbrowa Górnicza, Gliwice, Katowice, Opole y Tychy, suelen tener mercados laborales estables, bajo desempleo, salarios relativamente altos y una elevada participación femenina en el empleo. Los mayores riesgos se concentran en las zonas rurales que rodean grandes minas y centrales. Pese a su proximidad a las instalaciones carboníferas, estas comunidades suelen registrar más desempleo, menores ingresos y menos actividad empresarial.
Los costes presionan a minas y generadoras
La rentabilidad de la mayoría de las minas polacas de carbón térmico se deteriora por la caída de la demanda y el aumento de los costes de extracción. Las compañías que reciben apoyo estatal, incluida Polska Grupa Górnicza, siguen ligadas a las ayudas previstas en el acuerdo social minero. Bogdanka es la principal excepción: es la única gran mina de carbón térmico que opera sin subvenciones y cerró 2025 con un beneficio neto de 263,8 millones de eslotis, apoyada por costes de extracción relativamente bajos y emisiones limitadas de metano.
El coste del carbono también reduce el margen de la generación con carbón. En 2025–2026, los derechos del sistema EU ETS representaron unos 67 €/MWh para la hulla y 83 €/MWh para el lignito, frente a precios eléctricos mayoristas de alrededor de 100 €/MWh. Polonia obtuvo una exención temporal que permite a las centrales de carbón existentes seguir recibiendo apoyo del mercado de capacidad hasta 2028, mientras entran en servicio nuevas fuentes estables y de bajas emisiones. Instrat recomienda actualizar el calendario de cierre de la hulla, preparar un plan equivalente para el lignito y dirigir los fondos del presupuesto europeo de 2028–2034 y del Fondo de Modernización hacia las regiones más expuestas. También destaca los distritos de Zgorzelec y Lubań, que afrontan riesgos importantes ligados al lignito, pero no están cubiertos por el Fondo de Transición Justa.