Estudio del Institut Montaigne: quiebran 600 exportadores franceses a Argelia
Un estudio del centro de análisis francés Institut Montaigne, citado por el diario argelino Echorouk Online, señala que unas 600 empresas francesas que exportaban a Argelia quebraron por la crisis bilateral de 2025. Al menos 5.000 firmas más dependen de ese mercado y las ventas de trigo francés han caído cerca del 90%.
Cerca de 600 empresas francesas que exportan a Argelia han quebrado como consecuencia del deterioro de las relaciones entre París y Argel, según un estudio del centro de análisis francés Institut Montaigne citado por el diario argelino Echorouk Online. La cifra figura en la página 40 del estudio, que vincula estas quiebras con la crisis que golpeó las relaciones argelino-francesas en 2025.
Echorouk Online sitúa el origen de la ruptura en el respaldo del presidente Emmanuel Macron a la posición marroquí sobre el Sáhara Occidental hace más de dos años, lo que abrió una crisis política y diplomática entre ambos países. El diario describe el golpe empresarial como una magnitud que las autoridades francesas no esperaban, en un momento en que la economía francesa arrastra problemas estructurales y una elevada deuda pública.
Otros 5.000 exportadores en zona de riesgo
Además de las empresas ya perdidas, el estudio contabiliza al menos 5.000 firmas francesas que viven de sus exportaciones a Argelia y afrontan el mismo riesgo. Un tercio de ellas genera más de una cuarta parte de su facturación en el mercado argelino. Según el estudio, esa dependencia explica «la relativa resistencia de la cuota de Francia en el mercado argelino» —las compañías sin salida alternativa no se marchan—, al tiempo que convierte esa cuota en un punto vulnerable si la disputa diplomática se complica. Echorouk Online considera probable un mayor deterioro, al señalar los expedientes aún abiertos entre ambas capitales.
Salida de Michelin, planta de Renault parada y trigo un 90% abajo
Entre las pérdidas que enumera el estudio figura la retirada del fabricante de neumáticos Michelin del mercado argelino. Antes, la planta de Renault en Oued Tlelat, en la región de Orán, dejó de funcionar en 2020, y los intentos de distintos responsables franceses por reactivarla no dieron resultado.
La cifra comercial más severa corresponde al grano: las exportaciones de trigo francés a Argelia han caído cerca del 90%, según el estudio. Pese a estas dificultades, varias grandes empresas francesas siguen apostando por Argelia, según la misma fuente. La naviera CMA CGM, líder desde hace tiempo en el mercado argelino de transporte marítimo, aspira a gestionar el puerto de Orán, pero las negociaciones se prolongan sin un resultado concreto.
2.800 millones de euros de inversión francesa frente a 4.000 millones de Turquía
La inversión francesa en Argelia no supera los 2.800 millones de euros y se percibe localmente como limitada a sectores no productivos, sobre todo servicios como la banca y los seguros, un perfil que le ha restado peso a ojos de los argelinos, informa Echorouk Online. Los competidores ocupan el espacio: la inversión turca en Argelia ha alcanzado los 4.000 millones de euros.
Riesgo político ante las próximas elecciones francesas
Las relaciones bilaterales viven una calma prudente desde principios de este año, con visitas cruzadas de responsables de ambos países, aunque Echorouk Online advierte de que eso no significa que la sangría vaya a detenerse. El diario apunta a una posible recaída si la extrema derecha liderada por Marine Le Pen llega al Elíseo en las próximas presidenciales francesas, un escenario que considera muy probable a partir de los sondeos de los últimos meses.
El empresariado francés ha advertido en repetidas ocasiones del coste del enfrentamiento. Michel Bisac, presidente de la Cámara de Comercio e Industria Argelino-Francesa, ya había alertado de que el deterioro continuado de las relaciones políticas y diplomáticas afectaría a los intereses económicos franceses en Argelia. La exministra y excandidata socialista a la presidencia francesa Ségolène Royal ha responsabilizado varias veces a la administración de Macron de las pérdidas: «Emmanuel Macron suspendió las relaciones diplomáticas sin justificación alguna. El caos mundial nos recuerda un principio fundamental: convivir con los vecinos es la base de la paz y del desarrollo».