Pruebas de sandías en Rusia elevan la preocupación por nitratos antes de la temporada
REN TV informó de niveles de nitratos superiores al límite permitido en sandías vendidas en varias regiones rusas antes de la cosecha principal. Los resultados variaron mucho según la ciudad y el canal de venta, desde muestras próximas al límite hasta otras cercanas al triple.
Las ventas tempranas quedan bajo escrutinio
Las sandías han llegado al comercio minorista ruso antes del inicio de la principal temporada de melones, lo que ha generado inquietud por los residuos de nitratos y por casos de malestar tras su consumo. REN TV informó de que la concentración de sustancias químicas en algunas frutas se acercaba al triple del nivel permitido. Sin embargo, la cadena no aportó una cifra oficial de afectados en todo el país ni describió un programa regulatorio amplio de análisis.
El reportaje recogió el testimonio de Anastasia Kirsanova, residente de Rostov del Don, quien afirmó haber sentido náuseas leves después de comer una pequeña cantidad de una sandía comprada en una cadena minorista. En otro experimento informal realizado en la ciudad, se adquirió 1 sandía en una tienda y otra en un mercado, y ambas permanecieron 24 horas al aire libre. Según el reportaje, la fruta de la tienda no mostró descomposición visible y apenas cambió después de un segundo día al sol, mientras que la otra atrajo insectos. Esta observación no demuestra por sí sola el contenido de nitratos, aunque contribuyó a la preocupación examinada por el medio.
Los resultados cambian según la ciudad y el canal
Las pruebas de San Petersburgo citadas por REN TV tomaron como referencia un límite permitido de 60 miligramos de nitratos. Las porciones cortadas vendidas por cadenas minoristas superaron ese nivel en aproximadamente un tercio, mientras que incluso la muestra con mejor resultado quedó cerca del máximo. La cadena no precisó el tamaño de la muestra, el método de laboratorio ni si los resultados fueron confirmados por una autoridad estatal.
Los datos de otros lugares no fueron uniformes. Según REN TV, las sandías de Uzbekistán vendidas en un mercado no registraron exceso de nitratos y resultaron 15 veces más limpias que las muestras examinadas en tiendas. En la región de Moscú ocurrió lo contrario: la fruta de quioscos y vendedores callejeros arrojó lecturas próximas al triple del límite. La diferencia indica que el origen, la manipulación y las prácticas de cada proveedor pueden ser más relevantes que una división general entre supermercados y mercados abiertos.
Una vendedora de mercado entrevistada por REN TV aseguró que los comerciantes seleccionan las mejores frutas directamente de los camiones que llegan, mientras que los remanentes pueden permanecer 1 o 2 semanas en una base de distribución antes de enviarse a otros puntos. Se trata de la versión de una sola vendedora y no demuestra que sea una práctica general en la distribución rusa de sandías.
Control de fertilizantes y momento de cosecha
Andrey Tumanov, presidente del consejo de la Unión de Jardineros de Moscú, explicó a REN TV que puede producirse una acumulación excesiva de nitratos cuando se emplean fertilizantes orgánicos como estiércol o gallinaza. Señaló que la concentración de sustancias activas en esos materiales puede variar decenas de veces, mientras que en la urea y los fertilizantes a base de nitratos está claramente normalizada. El problema se centra, por tanto, en la dosificación y el control, no en una simple oposición entre insumos orgánicos y minerales.
La epidemióloga Inna Kovalenko advirtió que no debe consumirse una fruta con valores cercanos al triple del límite. El reportaje señaló la sequedad bucal, el hormigueo abdominal y la diarrea como síntomas de intoxicación leve por nitratos. Los cuadros graves pueden incluir coloración azulada de labios, uñas y lengua, falta de oxígeno, dolor abdominal intenso, vómitos y diarrea persistentes. Los síntomas serios requieren evaluación médica y no una comprobación visual de la fruta.
REN TV indicó que, al cortar una sandía, las vetas amarillentas en lugar de blancas dentro de la pulpa rosada pueden ser una señal de alerta, aunque el aspecto no permite cuantificar residuos. La estacionalidad fue presentada como la protección más práctica: el reportaje afirmó que los agricultores venden fruta inmadura hasta finales de julio y que los melones alcanzan su dulzor, jugosidad y madurez normales desde mediados de agosto. Para productores y minoristas, los resultados refuerzan la necesidad de documentar el uso de fertilizantes, controlar a los proveedores y verificar los residuos de los lotes tempranos.