Un programa agrícola coreano eleva los ingresos del arroz y la naranja en Uganda
Un programa de tecnología agrícola respaldado por Corea más que duplicó la cosecha de arroz aromático y elevó un 132 % los ingresos arroceros de los hogares participantes. Entre 140 productores de naranja, la productividad aumentó un 186 % y los ingresos un 309 %.
La tecnología adaptada mejora la rentabilidad agrícola
Un programa coreano de tecnología agrícola ha registrado fuertes aumentos de productividad e ingresos entre productores de arroz y naranja de Uganda. Según Herald Business, la Administración de Desarrollo Rural informó que los hogares participantes más que duplicaron su cosecha de arroz aromático y elevaron un 132 % sus ingresos por este cultivo. En el programa demostrativo de naranja, la productividad creció un 186 % y los ingresos agrícolas un 309 %.
El Centro KOPIA Uganda fue establecido en 2013 en colaboración con la Organización Nacional de Investigación Agrícola de Uganda, NARO. KOPIA, el Programa Coreano de Agricultura Internacional, es gestionado por la Administración de Desarrollo Rural de Corea del Sur y desarrolla técnicas adaptadas a las condiciones de países en desarrollo.
Desde su creación, el centro ha ejecutado 14 proyectos de cooperación, enviado 22 expertos agrícolas y formado a 8.666 agricultores ugandeses. También ha publicado 29 manuales de capacitación. La iniciativa combina pruebas de campo con formación y sistemas para que las comunidades produzcan sus propias semillas y difundan las técnicas de manera independiente.
El arroz aromático impulsa cosechas e ingresos
El proyecto arrocero se centró en variedades aromáticas que alcanzan precios superiores a los del arroz común. El centro introdujo el trasplante manual de estilo coreano y métodos de cultivo cooperativo, además de establecer un sistema de producción de semillas e intercambio de conocimientos.
Los hogares participantes más que duplicaron posteriormente sus cosechas, según la Administración de Desarrollo Rural. Sus ingresos por arroz aumentaron un 132 %. El resultado combina un mayor volumen físico con la ventaja de precio de las variedades aromáticas, aunque la fuente no proporcionó cifras absolutas de producción, precios o ingresos familiares.
La producción local de semillas es fundamental para la continuidad del programa. El objetivo es que los agricultores produzcan material de siembra y transmitan sus conocimientos a otros productores, reduciendo la dependencia de suministros externos y asistencia técnica repetida.
Sube el rendimiento de la naranja en Teso
En Teso, al noreste de Uganda y una de las principales zonas naranjeras, el programa abordó las pérdidas recurrentes causadas por sequías y plagas. Los estudios de campo identificaron la mancha de la naranja como una causa importante de la caída de los rendimientos. El centro aplicó técnicas de control e introdujo un sistema de “un árbol, un depósito” para almacenar agua de lluvia.
En 140 hogares de las aldeas demostrativas, la productividad aumentó de 5,9 a 17 toneladas por hectárea, un 186 %. Los ingresos agrícolas medios pasaron de 773 dólares a 3.162 dólares, un incremento del 309 %. El programa se extiende ahora a unos 12.000 hogares de Teso, mientras aproximadamente 1.500 agricultores ya han recibido formación.
La organización de los productores facilita la expansión
La Administración de Desarrollo Rural atribuyó los resultados tanto a la tecnología como a la organización de los agricultores. Las parcelas recibieron placas con el nombre de cada responsable y las evaluaciones anuales ofrecieron incentivos a los hogares y aldeas con mejor desempeño. Los funcionarios señalaron que estas medidas estimularon la participación voluntaria y la competencia.
Wi Chi-do, investigador de la división de tecnología agrícola en el exterior de la administración, afirmó que el enfoque comunitario se ampliará a otros países africanos en desarrollo con una capacidad estatal relativamente limitada. Para los productores ugandeses, la próxima prueba será mantener los avances al pasar de explotaciones demostrativas a miles de fincas con distinto acceso al agua, las semillas, la capacitación y los mercados.