Los productos frescos quedan fuera del top 20 exportador de K-Food pese al récord
Las exportaciones alimentarias de Corea del Sur alcanzaron un récord de 10.410 millones de dólares en 2025, pero ningún producto agrícola fresco figuró entre las 20 principales categorías. Los investigadores señalan la inestabilidad de la oferta agraria y la débil conexión entre productores nacionales y procesadores.
El récord exportador deja atrás al sector fresco
Las exportaciones alimentarias de Corea del Sur alcanzaron un récord de 10.410 millones de dólares en 2025, pero la expansión internacional de K-Food generó beneficios limitados para el sector agrícola fresco del país. Según Nongmin, un análisis de los datos de la Corporación Coreana de Comercio Agroalimentario y Pesquero mostró que ningún producto agrícola fresco apareció entre las 20 principales categorías de exportación alimentaria.
Jung Dae-hee, investigador asociado del Instituto Coreano de Economía Rural, presentó los resultados durante la conferencia de verano de 2026 de la Asociación Coreana de Política Agrícola y Alimentaria. El encuentro se celebró los días 20 y 21 de agosto en Miryang, provincia de Gyeongsang del Sur, y abordó la posición global de K-Food y el uso de inteligencia artificial en futuras estrategias exportadoras.
La ausencia de productos frescos supone un cambio significativo frente a 2015. El pimiento fresco era entonces el único producto agrícola fresco entre los 20 primeros y ocupaba el puesto 14. En 2025 había descendido al puesto 49. Jung afirmó que las exportaciones de K-Food seguían creciendo mientras la presencia de los productos agrícolas frescos disminuía.
Los procesadores recurren a materias primas importadas
Los participantes vincularon esta debilidad con la separación entre el consumo en fresco y el procesamiento dentro de la cadena agrícola surcoreana. Kim Yong-ryul, director del Centro de Perspectivas Agrícolas del Instituto Coreano de Economía Rural, explicó que el mercado alimentario distingue claramente los productos destinados al procesamiento de los vendidos para consumo directo. Sin embargo, las explotaciones priorizan el mercado fresco y solo desvían producción a la industria cuando hay excedentes, bajan los precios o la calidad no alcanza el nivel requerido por el comercio minorista.
Esta práctica no ofrece una base de abastecimiento fiable a los fabricantes. Los procesadores necesitan volúmenes constantes de materias primas, independientemente de las fluctuaciones de precios en el mercado fresco, pero la variación de los envíos desde las zonas productoras dificulta una compra nacional estable. Kim señaló que, como consecuencia, las empresas se ven obligadas a utilizar materias primas importadas.
El desajuste implica que el crecimiento de las exportaciones coreanas de alimentos procesados no aumenta automáticamente la demanda de cultivos surcoreanos. Para los agricultores, el procesamiento sigue siendo una salida secundaria y no un mercado respaldado por producción planificada y compras previsibles. Para los fabricantes, depender de una oferta nacional variable crea riesgos de volumen, especificaciones y continuidad, especialmente al atender a clientes extranjeros.
La protección europea del origen como modelo
Jung propuso adaptar elementos del sistema europeo de protección del origen geográfico. Indicó que la Unión Europea utiliza regímenes como la denominación de origen protegida AOP para impulsar simultáneamente alimentos procesados —vino, aceite de oliva y queso— y materias primas agrícolas como uvas, aceitunas y leche cruda.
Con este enfoque, los productos agrícolas regionales se emplean como ingredientes de los alimentos procesados asociados, mientras una certificación pública permite al consumidor comprobar su procedencia. Jung sostuvo que Corea del Sur también debería desarrollar productos de exportación elaborados con materias primas agrícolas frescas nacionales. El sistema podría vincular más directamente el reconocimiento internacional del K-Food procesado con la demanda de la producción agraria local.
El Gobierno estudia la demanda de los restaurantes
El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Asuntos Rurales estudia medidas para fomentar que los restaurantes coreanos en el extranjero utilicen ingredientes agrícolas frescos producidos en Corea del Sur. Yoo Mi-sun, directora de la División de Política de Tecnología Alimentaria del ministerio, afirmó que el Gobierno evaluaba la propuesta como parte de sus esfuerzos para promover el crecimiento conjunto de la agricultura y la industria alimentaria.
El debate plantea dos posibles canales para los productos frescos: su incorporación a alimentos procesados certificados y el suministro directo a restaurantes coreanos en el exterior. Ambos requieren una oferta fiable, logística adecuada y mayor coordinación entre explotaciones y compradores comerciales. Sin ese vínculo, es probable que el crecimiento exportador de K-Food siga concentrado en categorías procesadas y no alcance al conjunto de la base productiva agrícola surcoreana.