La producción rusa de alcohol cae un 2,4% y la de vino baja un 11,3%
Rusia produjo 624,9 millones de decalitros de bebidas alcohólicas entre enero y julio de 2026, un 2,4% menos interanual. La producción de vino de uva cayó un 11,3% y la de vodka un 4,6%, mientras crecieron la sidra y los licores espirituosos.
El vino registra la mayor contracción
Rusia produjo 624,9 millones de decalitros de bebidas alcohólicas entre enero y julio de 2026, un 2,4% menos que en el mismo periodo de 2025, según datos de Rosalkogoltabakkontrol difundidos por Interfax. La caída afectó al vino, el vodka, el coñac, la cerveza y otras categorías, aunque aumentó la elaboración de sidra, hidromiel y licores espirituosos.
La industria vinícola registró algunos de los descensos más marcados. La producción de vino de uva cayó un 11,3% interanual, hasta 18,6 millones de decalitros. La de vino espumoso disminuyó un 8,9%, hasta 7,9 millones de decalitros, mientras que la de vino de licor retrocedió un 36,1%, hasta 479.200 decalitros. La producción de vino de frutas bajó un 34,6%, a 569.600 decalitros.
Las cifras muestran que el deterioro no se limitó a una sola categoría vinícola. El vino de uva concentró el mayor volumen afectado, mientras que los descensos porcentuales más pronunciados del vino de licor y de frutas partieron de bases productivas menores. Para bodegas, procesadores y distribuidores, los datos implican una menor disponibilidad de producto nacional en varios segmentos durante los primeros siete meses del año.
Retroceden el vodka, el coñac y las bebidas de baja graduación
Las plantas rusas produjeron 36,1 millones de decalitros de vodka, un 4,6% menos que un año antes, informó Interfax. La elaboración de coñac cayó un 8%, hasta 3,7 millones de decalitros. En conjunto, la producción de bebidas espirituosas con una graduación superior a 9 grados disminuyó un 3,1%, a 54,7 millones de decalitros.
Los licores espirituosos fueron la principal excepción entre las grandes categorías de alta graduación. Su producción aumentó un 7,7%, hasta 10,4 millones de decalitros. En cambio, la elaboración de bebidas de baja graduación se redujo 1,9 veces, hasta 485.000 decalitros, una contracción mucho más acusada que la del conjunto de las bebidas espirituosas.
Sin contar cerveza, bebidas a base de cerveza, sidra, perada e hidromiel, Rusia produjo 82,8 millones de decalitros de alcohol entre enero y julio. La cifra fue un 6,7% inferior a la del año anterior, lo que indica que el segmento de bebidas fermentadas, mucho mayor, moderó el descenso general hasta el 2,4%.
La cerveza baja mientras crecen la sidra y la hidromiel
La producción de productos fermentados disminuyó un 1,8%, hasta 542,1 millones de decalitros. La cerveza, la mayor categoría de la estadística, cayó un 1,7%, a 463,7 millones de decalitros, mientras que las bebidas a base de cerveza retrocedieron un 3,7%, hasta 69,3 millones. Debido a su escala, incluso variaciones porcentuales pequeñas en estas categorías tienen un efecto considerable sobre el volumen total.
La producción conjunta de sidra, perada e hidromiel aumentó un 9,7%, hasta 9,1 millones de decalitros, aunque la evolución interna fue desigual. La sidra creció un 11,3%, a 6,4 millones de decalitros, y la hidromiel un 7%, a 2,5 millones. La perada siguió la dirección contraria y cayó un 12,6%, hasta 123.200 decalitros.
Los resultados de enero a julio revelan así un mercado ruso de bebidas alcohólicas dividido. La cerveza, de gran volumen, bajó ligeramente; categorías tradicionales como el vino de uva, el vodka y el coñac se contrajeron con más fuerza, y solo un grupo limitado aumentó su producción. Productores y distribuidores deberán comprobar si el crecimiento de la sidra, la hidromiel y los licores espirituosos supone un cambio duradero en la gama de productos o únicamente compensa parte de las pérdidas de otros segmentos.