← Volver a noticias

La producción mundial de hidrógeno bajo en carbono alcanzaría 1,2 millones de toneladas en 2026

La AIE prevé que la producción mundial de hidrógeno bajo en carbono aumente de 0,9 millones de toneladas en 2025 a 1,2 millones en 2026. Dos tercios procederán de la conversión de gas natural, mientras siguen creciendo la capacidad de electrólisis y la inversión acumulada.

La producción mundial de hidrógeno bajo en carbono alcanzaría 1,2 millones de toneladas en 2026

La producción supera el millón de toneladas

La producción mundial de hidrógeno bajo en carbono podría alcanzar 1,2 millones de toneladas en 2026, frente a 0,9 millones de toneladas en 2025, según una previsión de la Agencia Internacional de la Energía citada por vc.ru. El aumento esperado de 0,3 millones de toneladas mantendría al sector en expansión, aunque su base productiva seguirá repartida entre la conversión de combustibles fósiles y la electrólisis.

El hidrógeno obtenido mediante conversión de gas natural aportaría 0,8 millones de toneladas, dos tercios del total de 2026. La electrólisis suministraría los 0,4 millones de toneladas restantes. Las cifras muestran que la producción basada en gas seguirá sosteniendo la oferta a corto plazo, pese a las inversiones públicas y privadas en electrolizadores alimentados con electricidad de menor intensidad de carbono.

China lidera la capacidad y Europa la inversión

La capacidad total de electrólisis llegó a 4 GW en 2025 y podría aumentar hasta 6,5 GW en 2026, de acuerdo con la previsión de la AIE. Gran parte de los nuevos equipos se construirá y pondrá en marcha en Europa. La incorporación de 2,5 GW en un año ampliaría la oferta potencial de hidrógeno producido con electricidad.

La distribución geográfica de la capacidad total de hidrógeno bajo en carbono presenta otro patrón. China concentrará más del 60% del total mundial y Europa representará el 20%. China y Europa encabezarán la producción mediante electrólisis, mientras Estados Unidos liderará el volumen vinculado al procesamiento de petróleo y gas natural.

La inversión está más concentrada en Europa que la capacidad. Europa representaría el 45% del gasto de capital y China el 25%. La inversión acumulada en nuevas instalaciones superaría los 10.000 millones de dólares en 2026, frente a 6.600 millones de dólares en 2025. La diferencia entre las cuotas de inversión y capacidad podría reflejar variaciones en costes, tecnologías y condiciones de desarrollo, aunque la fuente no ofrece un desglose por proyecto.

El almacenamiento limita el crecimiento de la demanda

La previsión de referencia sitúa la producción mundial de hidrógeno bajo en carbono en 4,3 millones de toneladas para 2030. El volumen real podría ser mayor si una demanda más fuerte impulsa proyectos adicionales, pero vc.ru identifica las limitaciones de los sistemas de almacenamiento como un freno. Su rendimiento y coste son determinantes para las empresas que necesitan compaginar una generación eléctrica intermitente con una demanda industrial continua.

La publicación señala las baterías de hidrógeno y los componentes de titanio como posibles áreas de desarrollo. El titanio puede utilizarse en placas bipolares que mantienen separados los flujos de hidrógeno y oxígeno. Como la exposición directa al hidrógeno puede afectar al metal, un revestimiento basado en carbono permitiría mejorar la resistencia a la corrosión y el comportamiento eléctrico.

Las aleaciones de titanio y hierro también se presentan como posible material para fijar hidrógeno. El proceso descrito combina la fusión en hornos de inducción, el tratamiento mecanoquímico y una cubierta catalítica de níquel sobre un soporte similar al grafeno. Estas aplicaciones siguen siendo propuestas de futuro y no forman parte de la previsión central de producción de la AIE.

Según vc.ru, una adopción más amplia de soluciones basadas en titanio podría elevar la producción de hidrógeno bajo en carbono a 5,5-6 millones de toneladas en 2030. La publicación estima que podría crearse un mercado de titanio de 20.000-25.000 toneladas anuales, con un horizonte de expansión de al menos 30 años. Para los promotores de hidrógeno y los productores de titanio, este escenario depende de que las tecnologías de almacenamiento pasen de la viabilidad técnica a una implantación comercial escalable.

Utilizamos cookies para mejorar su experiencia de navegación, ofrecer contenido personalizado y analizar nuestro tráfico. Al hacer clic en "Aceptar todo", usted acepta nuestro uso de cookies. Puede gestionar sus preferencias o obtener más información en nuestra Política de privacidad.