El precio del pellet de madera sube en Polonia por la escasez de biomasa
El precio del pellet A1 aumenta en Polonia ante el crecimiento de la demanda doméstica, la limitada disponibilidad de biomasa y el encarecimiento de la producción. La autoridad de competencia no detectó prácticas ilegales, mientras el mercado se prepara para las exigencias de trazabilidad del EUDR.
Sube el pellet destinado a los hogares
El precio del pellet de madera en Polonia se mantiene por encima del nivel del año pasado, debido a que la creciente demanda de calefacción coincide con una disponibilidad limitada de biomasa y mayores costes de producción. Según biznes.interia.pl y money.pl, los datos oficiales situaban el precio desde 1.733 eslotis por tonelada en la región de Gran Polonia en junio y hasta 2.400 eslotis por tonelada en Łódź a comienzos de septiembre para el pellet certificado A1, utilizado principalmente por los hogares.
El Consejo Polaco del Pellet informó en julio de que el precio minorista medio del pellet A1 certificado había subido un 20–30% respecto a junio de 2025. La variación dependía de la región, el fabricante y el canal de venta, y en algunos casos superaba ese intervalo. Gramwzielone.pl, que citó un informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, situó el precio para clientes particulares hasta en 3.000 eslotis por tonelada durante la temporada 2025/2026, cuando el aumento de calderas de pellet coincidió con un invierno más frío.
Se intensifica la competencia por los residuos de madera
El mercado polaco de pellet alcanza unos 1,3 millones de toneladas anuales, según gramwzielone.pl. La calefacción doméstica representa el 60% del consumo, mientras que las empresas y entidades públicas, como escuelas y hospitales, absorben otro 25%. El Ministerio de Energía atribuye la presión a una demanda más fuerte, la limitada biomasa, el encarecimiento de materias primas como el serrín y otros costes de producción.
El Ministerio de Clima y Medio Ambiente considera que el problema principal no es una caída de la tala, sino la creciente competencia por la biomasa entre la industria maderera, las empresas eléctricas, la calefacción urbana y los hogares. Los Bosques Estatales extrajeron más de 39 millones de metros cúbicos en 2023, más de 40 millones en 2024 y más de 39 millones en 2025. El ministerio sostiene por ello que el acceso formal a la materia prima no se redujo, aunque el serrín, las astillas y las virutas, insumos esenciales para fabricar pellet, siguen muy disputados.
La Oficina de Competencia y Protección del Consumidor de Polonia, UOKiK, afirmó que su análisis de agosto no encontró prácticas ilegales que limitaran la competencia. Calificó el problema de sistémico: la oferta nacional de pellet no se ha adaptado a la popularidad de los aparatos de calefacción con madera, incluidos los subvencionados por el programa Aire Limpio. UOKiK advirtió que el desequilibrio probablemente continuará durante la próxima temporada de calefacción.
Las importaciones y el EUDR añaden presión
El déficit de oferta afecta a toda la Unión Europea. El bloque consumió 22,7 millones de toneladas de pellet de madera en 2025 y se prevé un incremento adicional de 500.000 toneladas en 2026. La producción comunitaria aumentaría de 19,8 millones a unos 20 millones de toneladas, por lo que las importaciones repuntarían hasta aproximadamente 4,8 millones, aún por debajo del récord de 5,85 millones de toneladas de 2022.
Estados Unidos siguió siendo el mayor proveedor en 2025, con 1,78 millones de toneladas valoradas en 423 millones de dólares, aunque su cuota en las importaciones de la UE bajó del 42% al 40%. Brasil, Vietnam, Tailandia y Malasia ganan terreno. Los envíos de Rusia y Bielorrusia, bloqueados por las sanciones introducidas en 2022, habían caído prácticamente a cero en 2025.
El Gobierno dispone de opciones, pero no anuncia medidas
Desde el 30 de diciembre de 2026, las exigencias del EUDR se aplicarán a los operadores grandes y medianos que comercialicen productos de madera, incluido el pellet; las microempresas y pequeñas empresas deberán cumplirlas desde el 30 de junio de 2027. Los proveedores tendrán que facilitar la geolocalización y los datos de la parcela de origen de la madera, además de presentar declaraciones de diligencia debida. El informe del USDA describió estas normas como una posible barrera comercial para los suministros extracomunitarios. Dentro de Polonia, UOKiK señala que el Ministerio de Energía podría limitar el consumo de pellet de las empresas eléctricas y de calefacción, mientras que las autoridades ambientales pueden influir en la oferta de madera mediante los Bosques Estatales. El Ministerio de Energía también apoya un mayor uso de biomasa agrícola y agropellet. El Consejo Polaco del Pellet ha propuesto una desgravación fiscal para compradores de pellet de calefacción y autorizar el pellet agrícola, pero el Gobierno todavía no ha anunciado una intervención.
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