El carbón de calefacción sube unos 300 zlotys por tonelada en dos semanas en Polonia
Los precios minoristas del carbón de calefacción en Polonia han subido unos 300 zlotys por tonelada en dos semanas y los almacenes cotizan entre 1.600 y 2.000 zlotys, según wnp.pl. Los calibres gruesos son los más escasos, con esperas de un mes. El presidente de Orlen Termika fue destituido tras advertir de la falta de carbón.
Los precios del carbón de calefacción en los almacenes minoristas de Polonia han subido unos 300 zlotys por tonelada en dos semanas, y los vendedores cotizan ahora entre cerca de 1.600 zlotys y más de 2.000 zlotys por tonelada, según informó el portal sectorial wnp.pl. El movimiento pone fin a una larga etapa de estabilidad en el mercado interno y llega pocas semanas antes del inicio de la temporada de calefacción.
Las cotizaciones se acercan a los 2.000 zlotys
La magnitud de la subida varía según la región y el calibre, pero la dirección es la misma en todo el país. Las cotizaciones recogidas por wnp.pl y WP Finanse en almacenes de distintas zonas de Polonia muestran el siguiente cuadro:
- un almacén del voivodato de Varmia y Masuria vende a entre 1.950 y 2.000 zlotys la tonelada, con una espera de alrededor de un mes para la entrega;
- otro almacén cotiza a clientes particulares entre 1.600 y 2.000 zlotys la tonelada, tras un aumento de unos 300 zlotys en las dos semanas anteriores;
- un almacén de Bydgoszcz donde el carbón importado costaba 1.460 zlotys brutos por tonelada en la primera quincena de agosto y ahora cuesta 1.780 zlotys, es decir, 320 zlotys más, alrededor de un 22 %.
La cotización de Bydgoszcz es la que mejor refleja la velocidad de la revalorización, porque se refiere al mismo material importado en el mismo punto de venta a lo largo de unas seis semanas. En el extremo alto de la horquilla, un hogar que compre cinco toneladas para la temporada afronta ya un desembolso cercano a 10.000 zlotys.
La escasez se concentra en los calibres gruesos
La restricción no es solo el precio, sino también la disponibilidad. Un vendedor de un almacén de Varmia y Masuria declaró a WP Finanse que el problema afecta sobre todo al combustible grueso, los calibres nuez (orzech) y cubo (kostka), que son precisamente los que queman las calderas domésticas. Los clientes de ese almacén llevan alrededor de un mes esperando las entregas, con la tonelada cotizada entre 1.950 y 2.000 zlotys.
Plazos de esa duración a mediados de septiembre apuntan a compras adelantadas, no a un consumo ya en curso. Los hogares se abastecen antes de la primera helada, lo que traslada la demanda a la ventana previa a la temporada y vacía las existencias justo cuando la reposición es más lenta.
Un mercado tranquilo hasta el 20 de agosto
El vendedor de Bydgoszcz explicó a WP Finanse que durante todo 2024 y 2025, y también en la primera mitad de 2026, el mercado del carbón estuvo tranquilo y los precios no sufrieron grandes oscilaciones. Los cambios claros solo empezaron a verse alrededor del 20 de agosto. En su opinión, los productores nacionales ajustaron sus listas de precios al nivel del carbón traído del extranjero.
Ese mecanismo es clave para quien opera con este combustible. Si los precios de lista nacionales siguen la paridad de importación en lugar del coste interno, el mercado minorista polaco se revaloriza con retraso respecto a las cotizaciones marítimas, y el diferencial entre la tonelada importada y la nacional se estrecha en vez de ampliarse. También implica que la subida actual difícilmente se revertirá solo con decisiones de oferta interna.
Las eléctricas y térmicas advierten sobre el invierno
La tensión minorista coincide con una advertencia del sector de calefacción urbana. En el XXX Foro de Calefactores Polacos, el presidente de Orlen Termika, Andrzej Gajewski, afirmó: «Si el invierno es gélido, faltará carbón. Todos vamos a rascar el fondo. Creo que ese es el mayor riesgo que nos espera hoy». Por esas palabras fue destituido de su cargo, según wnp.pl.
Gajewski vinculó la tensión a dos factores. El invierno anterior fue muy frío y Polonia consumió más carbón de lo habitual. Después llegó el bloqueo del estrecho de Ormuz en Oriente Medio, que elevó los precios del gas; el sector energético redujo el uso de gas y recurrió al carbón, más barato. Ese cambio pone a competir la demanda de las térmicas y la de los hogares por las mismas toneladas, y es precisamente lo que el mercado minorista está incorporando a sus precios antes de la temporada.