El pellet roza los 900 KM en Bosnia por la escasez de materia prima
Los precios del pellet han subido con fuerza en Bosnia y Herzegovina antes de la temporada de calefacción 2026/27, con ofertas minoristas de clase A1 de hasta 895 KM por tonelada. La falta de madera y el aumento de los costes productivos, energéticos y logísticos restringen la oferta.
Una brecha de cientos de marcos
Los hogares de Bosnia y Herzegovina afrontan la temporada de calefacción 2026/27 con combustibles caros y precios extraordinariamente dispares. La mayor presión se concentra en el pellet. Los productores manejan valores de unos 550-650 KM por tonelada, mientras que las declaraciones oficiales de comerciantes de la Federación de Bosnia y Herzegovina incluyen pellet A1 de hasta 895 KM por tonelada.
Goran Ivanović, presidente de la Asociación de Productores Certificados de Pellet de Bosnia y Herzegovina, situó los precios de fábrica entre 580 y 650 KM en la Federación y entre 550 y 600 KM en la República Srpska, según información recogida por Buka Magazin. El registro de la Federación también contiene ofertas A1 de 619 y 620 KM, junto con una oferta A2 de 840 KM. El momento de compra, el vendedor y el transporte pueden, por tanto, alterar de forma sustancial la factura invernal.
N1 informó de que una gran empresa comercializaba pellet a 750-830 KM por tonelada. En las mismas fechas del año pasado costaba 580-620 KM, según la categoría. Las briquetas han pasado de 520-550 KM a 600-630 KM por tonelada. La leña cortada cuesta en esa empresa unos 148 KM por metro cúbico apilado. Otras ofertas citadas por Buka Magazin rondan los 120-130 KM, aunque la preparación y el reparto pueden elevar el coste final hasta unos 134 KM.
La falta de madera limita la producción
Los fabricantes señalan la insuficiencia de materia prima de madera como el principal obstáculo. Ivanović explicó que las plantas de pellet a veces deben comprar excedentes a otros transformadores de madera, lo que encarece la producción. El sector busca acordar con las autoridades la asignación de determinadas cantidades de madera a los fabricantes y estudiar una vinculación entre el precio de la materia prima y el del pellet para ciertos grupos de consumidores.
También aumentan los costes laborales, energéticos y de transporte, mientras que la demanda europea de biocombustibles añade presión. Algunos productores tienen pocas existencias y los nuevos lotes se venden rápidamente. Alrededor del 70 % de los consumidores atendió el llamamiento de abril para comprar con antelación, cuando la tonelada costaba aproximadamente 500-550 KM. Buka Magazin calculó que cuatro toneladas a 525 KM sumaban 2.100 KM; a 760 KM cuestan 3.040 KM y a 895 KM alcanzan 3.580 KM.
El gas y la electricidad aumentan la carga
Las alternativas ofrecen poco alivio. Desde el 1 de julio de 2026, el precio mayorista del gas natural en la Federación subió un 14,42 %, desde 865,40 hasta 990,19 KM por 1.000 metros cúbicos estándar, sin IVA. Esto no implica que todas las facturas domésticas aumenten exactamente en esa proporción, pero sí eleva la base de costes de los proveedores.
La factura eléctrica también depende cada vez más del consumo. La República Srpska introdujo el 1 de febrero de 2026 un nuevo sistema doméstico que incluye red, energía, suministro y recargo por renovables. EPBiH aplica tarifas por bloques en la Federación, de modo que un uso intensivo de calefactores eléctricos durante los meses fríos puede llevar a los hogares a tramos de consumo más caros.
El transporte puede ampliar además las diferencias regionales. Los datos disponibles el 20 de agosto de 2026 situaban el diésel en unos 3,32 KM por litro de media nacional, con precios superiores a 3,40 KM en algunas zonas y registros de 3,55 KM. Esos costes llegan a la carga y entrega de pellet y leña. Si la demanda repunta con el descenso de las temperaturas y la madera sigue escaseando, aumentará la presión sobre los precios; para aliviarla será necesario elevar la producción y mejorar la disponibilidad.