Pandora invierte unos 150 millones de dólares en una planta en Vietnam ante la débil demanda en EEUU
La débil confianza del consumidor en Estados Unidos presiona las ventas de joyería de Pandora en lo que había sido un mercado clave de crecimiento para el grupo danés. La compañía invierte unos 150 millones de dólares en una planta en Ciudad Ho Chi Minh que cubrirá alrededor de un tercio de la producción total para 2030, con capacidad para 60 millones de piezas al año. Pandora también refuerza Japón y Asia y pasa del baño de plata al de platino.
El gasto más débil en EEUU presiona el lujo asequible
La débil confianza del consumidor en Estados Unidos presiona las ventas de joyería de Pandora en un mercado que hasta hace poco funcionaba como uno de los principales motores de crecimiento de la compañía danesa, según el medio económico griego sbctv.gr. La inflación persistente, los precios de los combustibles y la incertidumbre geopolítica han vuelto mucho más selectivo el gasto de los hogares en bienes no esenciales.
La empresa constata que el consumo en Estados Unidos se ha estabilizado en un nivel más bajo, sobre todo en los hogares de ingresos medios y bajos, que constituyen una base de clientes crítica para la joyería asequible. No se trata de un derrumbe de la demanda, sino de decisiones de compra más ajustadas: los consumidores posponen o recortan las compras de regalos y de lujo personal. En una marca construida sobre precios accesibles, el efecto aparece en el tamaño del ticket y en la frecuencia de compra, no en la pérdida de clientes.
Una planta de 150 millones de dólares en Ciudad Ho Chi Minh
Pandora invierte en una nueva planta de producción en Ciudad Ho Chi Minh. El compromiso, de unos 150 millones de dólares, pone fin a la dependencia de Tailandia como única base manufacturera y lleva al grupo hacia una cadena de suministro más policéntrica. Cuando alcance su plena capacidad en 2030, la instalación cubrirá alrededor de un tercio de la producción total, con capacidad para 60 millones de piezas de joyería al año.
Ese tercio implica que el grueso de la producción seguirá fuera de Vietnam una vez completada la puesta en marcha, de modo que el grupo tendrá dos centros manufactureros en lugar de uno. La ganancia práctica es margen de maniobra: una segunda planta de gran tamaño da a Pandora una palanca sobre volúmenes, plazos de entrega y exposición arancelaria, y reparte el riesgo operativo que antes recaía por completo en un solo país.
Vietnam combina un entorno macroeconómico estable, infraestructura industrial y experiencia consolidada en la fabricación de joyería, señala sbctv.gr, lo que lo convierte en un nodo preferente en una fase de reordenamiento geoeconómico en Asia. La decisión de operar la planta exclusivamente con electricidad de fuentes renovables sitúa además la inversión en el marco de la creciente presión por cadenas de suministro sostenibles, en particular desde los inversores institucionales europeos.
La exposición geográfica se inclina hacia Asia
Junto con el traslado industrial, Pandora redistribuye su exposición geográfica y refuerza su presencia en mercados con mayor dinamismo, entre ellos Japón y Asia en general. El movimiento actúa como cobertura frente a un periodo prolongado de consumo débil en Estados Unidos y como inversión en regiones con clases medias en expansión.
Precios, márgenes e inventarios en el canal
La compañía también pasa de la plata al baño de platino para limitar su exposición a las oscilaciones de los precios de los metales. Combinado con el despliegue de producción asiática, ese cambio puede afectar a los precios finales, a los márgenes y a la política de inventarios de las redes minoristas, incluida Grecia, apunta sbctv.gr.
Para joyeros e importadores, la estrategia confirma dos tendencias: la industria mundial de la joyería traslada la producción a nodos asiáticos de menor coste y los grandes grupos se blindan frente a la volatilidad tanto de la demanda estadounidense como de los precios de los metales preciosos. El comercio tendrá que ajustar a tiempo colecciones, precios y contratos de suministro para seguir siendo competitivo en un entorno donde el lujo asequible depende cada vez más de la flexibilidad de la cadena y de la resistencia a las oscilaciones internacionales.