Orano amplía la exploración de uranio en Botsuana tras perder activos en Níger
Botsuana concedió a Orano Mining tres nuevas licencias de prospección de uranio, con lo que el grupo francés suma 18 títulos en el país. La expansión llega tras la pérdida de sus principales activos en Níger, pero todavía no representa nueva capacidad productiva.
Tres nuevas licencias elevan a 18 la cartera de Orano
Botsuana concedió tres nuevas licencias de prospección de uranio a Orano Mining, elevando de 15 a 18 los títulos del grupo nuclear francés de propiedad estatal en el país. Reuters informó de las adjudicaciones a partir del registro minero oficial de Botsuana, que busca diversificar una economía dependiente desde hace décadas de los diamantes.
Dos licencias fueron otorgadas en abril de 2026 y estarán vigentes hasta marzo de 2029. La tercera se concedió en enero de 2026 y vence en diciembre de 2028, según La Nouvelle Tribune. Miner Africa indicó que los tres bloques están en el Kalahari central y que cada uno ocupa unas 970 hectáreas. Se encuentran junto a 15 permisos adjudicados en octubre de 2025 a Compagnie Française de Mines et Métaux, filial de Orano. Esos títulos anteriores son válidos hasta septiembre de 2028.
La exploración no sustituye de inmediato la producción de Níger
La mayor presencia en Botsuana aporta a Orano nuevas oportunidades geológicas en África, pero una licencia de prospección no equivale a reservas, desarrollo minero o producción de uranio. El Gobierno botsuanés define la prospección como la búsqueda de depósitos y la evaluación de su extensión y valor económico. La legislación minera del país limita la vigencia inicial de estas licencias a tres años, aunque sus titulares pueden solicitar una renovación.
La diferencia es esencial para compradores de uranio e inversores que evalúan si Botsuana podrá compensar la interrupción de Níger. Orano no ha comunicado recursos de uranio, objetivos de producción, calendarios de construcción ni presupuestos de inversión para los nuevos bloques. La exploración deberá demostrar primero la existencia de depósitos comercialmente recuperables. El paso posterior hacia la producción requerirá más estudios técnicos, autorizaciones y capital.
La disputa con Níger modifica la presencia africana de Orano
La expansión en Botsuana se produce después de un fuerte deterioro de la posición de Orano en Níger, donde operó durante más de 50 años. Níger retiró el permiso de explotación del proyecto Imouraren en junio de 2024. Orano declaró después que había perdido el control operativo de Somaïr, su empresa de uranio en Arlit, en diciembre de 2024. Níger anunció la nacionalización de Somaïr en junio de 2025. Antes de esa decisión, Orano poseía el 63,4% y la empresa estatal nigerina Sopamin el 36,6%, según Le Monde.
Las licencias botsuanesas amplían la cartera de exploración de Orano a largo plazo, pero no sustituyen directamente activos consolidados en Níger. Para Botsuana, las adjudicaciones apoyan el desarrollo de minerales distintos de los diamantes; el país todavía no cuenta con una mina comercial de uranio, según Shore Africa. El efecto inmediato para eléctricas nucleares y comerciantes es limitado porque no llega material adicional al mercado. La importancia estratégica dependerá de los resultados de la exploración y de si Orano puede convertir un descubrimiento en capacidad autorizada, financiada y operativa antes de que las licencias venzan o sean renovadas.