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Nueva Gales del Sur decidirá sobre la extensión de HVO para producir 429 millones de toneladas

Glencore y Yancoal solicitan prolongar 19 años la operación de Hunter Valley Operations, cerca de Singleton, con una producción prevista de 429 millones de toneladas de carbón. Renew Economy anticipa una aprobación pese a unas emisiones de ciclo de vida estimadas en unos 809 millones de toneladas de CO₂ equivalente.

Nueva Gales del Sur decidirá sobre la extensión de HVO para producir 429 millones de toneladas

La comisión prepara su decisión sobre una extensión de 19 años

La Comisión Independiente de Planificación de Nueva Gales del Sur prepara su decisión sobre la solicitud para prolongar 19 años Hunter Valley Operations, una gran mina de carbón próxima a Singleton y propiedad de Glencore y Yancoal. Renew Economy informó de que el dictamen debía conocerse antes del 30 de septiembre y que se esperaba una aprobación, aunque la comisión señaló que los tres comisionados encargados del expediente todavía no habían tomado una decisión definitiva.

La propuesta contempla una producción total de 429 millones de toneladas de carbón. Su combustión generaría unos 809 millones de toneladas de CO₂ equivalente, según las cifras del proyecto citadas por Renew Economy, alrededor de siete veces la contaminación anual actual por carbono de Nueva Gales del Sur. Cerca del 98 % serían emisiones de alcance 3 vinculadas al transporte y uso del carbón, no emisiones directas de la mina.

La política estatal admite extensiones de minas existentes

El Gobierno de Nueva Gales del Sur ha descartado aprobar minas de carbón completamente nuevas, pero continúa evaluando caso por caso la ampliación de operaciones existentes. El Departamento de Planificación, Vivienda e Infraestructura clasificó HVO como un desarrollo de importancia estatal y consideró que la solicitud era compatible con la política vigente. Según el departamento, las emisiones se han reducido al máximo viable bajo las directrices estatales de prevención, mitigación y compensación.

La evaluación también reconoce que las emisiones de HVO contribuirían a los impactos climáticos locales. Sin embargo, la política de planificación estatal no concede a las emisiones de alcance 3 producidas en el extranjero el mismo peso que a las generadas dentro del estado. Renew Economy espera por ello que el debate principal de la comisión se centre en las condiciones operativas y no en la continuidad del proyecto.

El marco incluye el plan de la industria carbonífera de Nueva Gales del Sur para 2026–50, que obliga a las mineras a reducir sus propias emisiones y permite usar compensaciones cuando la reducción directa no resulte viable. El estado sostiene que el carbón conservará su importancia económica hasta 2050 mientras persista la demanda internacional, aunque el sector debe prepararse para un descenso gradual.

Los ingresos del carbón chocan con los objetivos climáticos

La Comisión de Cero Neto de Nueva Gales del Sur informó de que el estado tenía 37 minas de carbón operativas, que generaron $33.100 millones en ingresos de exportación y $3.100 millones en regalías en 2023–24. El carbón representó el 96 % de las emisiones del sector de recursos en 2022–23. La comisión concluyó que seguir ampliando o extendiendo minas no era compatible con los objetivos de emisiones de la Ley de Cambio Climático estatal ni con las metas de temperatura del Acuerdo de París.

Lock the Gate Alliance se opone a HVO y califica el proyecto de “bomba de carbono”. La organización sostiene que las decisiones de planificación generalmente no han incorporado todos los efectos climáticos de las minas y ampliaciones propuestas. La comisionada Katerina Kimmorley declaró en mayo ante una investigación parlamentaria de Nueva Gales del Sur que no se había planteado ninguna guía para cerrar el vacío de la normativa sobre las emisiones de alcance 3.

El Consejo de Minerales de Nueva Gales del Sur respalda la extensión y cuestiona las previsiones de una caída inminente de la demanda mundial de carbón. En un escrito presentado en julio, afirmó que el descenso sería más lento de lo que esperan los opositores y que el 2 % aproximado de la producción mundial aportado por el estado sería sustituido por carbón de menor calidad de otros lugares si Nueva Gales del Sur abandonara la minería prematuramente. El consejo considera que la legislación y las políticas actuales no ofrecen fundamentos para rechazar el proyecto.

La decisión pone a prueba las posiciones climática y minera de Australia

El dictamen se aproxima mientras el primer ministro Anthony Albanese reclama más acción climática y su Gobierno respalda el gas como fuente gestionable para complementar las energías renovables. Australia también ha firmado la Declaración de Belém sobre la transición para abandonar los combustibles fósiles. Para compradores y productores, la aprobación preservaría un importante volumen de suministro a largo plazo de una operación consolidada en Hunter Valley. Para los responsables políticos, el proyecto expone la tensión aún sin resolver entre los objetivos territoriales de emisiones, los ingresos por exportaciones de carbón y el impacto climático del combustible consumido en el extranjero.

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