Neptune Energy avanza el proyecto de litio profundo de 43 millones de toneladas LCE en Altmark
Neptune Energy avanza un proyecto de extracción directa de litio en Altmark, Alemania, donde una evaluación independiente calculó 43 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente. Las pruebas piloto produjeron material para baterías, pero aún deben demostrarse la recuperación comercial, los costes y la capacidad final.
Una evaluación independiente define el recurso
Neptune Energy prepara una planta de demostración para su proyecto de extracción directa de litio en Altmark, en el estado alemán de Sajonia-Anhalt. Una evaluación independiente identificó 43 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente, o LCE. La cifra corresponde al recurso subterráneo de un proyecto concreto, no a 43 millones de toneladas de litio metálico ni al total de reservas económicamente recuperables de Alemania.
Según Neptune Energy, Sproule ERCE evaluó el recurso en agosto de 2025 conforme a las normas CIM y NI 43-101. Neptune anunció el resultado el 24 de septiembre de 2025 y describió Altmark como uno de los mayores recursos de litio asociados a un proyecto en el mundo. La clasificación cuantifica el agua profunda con litio dentro de las licencias, pero no determina por sí sola cuánto material podrá recuperarse con rentabilidad.
Neptune posee la autorización minera Jeetze-L y tres permisos de exploración de litio en la región. Milde A-L y Milde C-L fueron concedidos en 2024, mientras que Milde B-L, en el sureste de Altmark, se añadió en 2025. La zona cuenta además con una base industrial: Neptune y sus empresas predecesoras producen gas natural allí desde 1969.
Las pruebas piloto preceden a una planta integrada
El proceso propuesto bombea a la superficie agua profunda con litio y separa el metal disuelto mediante extracción directa de litio, o DLE. Neptune afirma que el método evita tanto la minería a cielo abierto como las balsas de evaporación y requiere poco terreno. Sin embargo, el proyecto deberá procesar agua a escala industrial y mantener su rendimiento durante periodos prolongados antes de sustentar una producción financiable.
Neptune terminó en agosto de 2025 su segunda prueba piloto con el socio tecnológico Lilac. El ensayo utilizó intercambio iónico para producir litio apto para baterías a partir del agua profunda de Altmark. Una tercera prueba comenzó a mediados de septiembre para evaluar un método de adsorción. La empresa prevé después una fase de demostración con una planta de extracción totalmente integrada, sujeta a nuevos permisos mineros.
Otro proyecto, dirigido por el Instituto Federal de Geociencias y Recursos Naturales de Alemania, ofrece una referencia técnica para extraer litio de aguas profundas del norte del país. El organismo comunicó recuperaciones de hasta el 70% del litio disuelto en muestras individuales durante pruebas in situ en el pozo de investigación Horstberg Z1. Los ensayos utilizaron agua de formación obtenida a 3.800 metros y probaron varios sorbentes, pero no demuestran la recuperación ni la rentabilidad del proyecto de Neptune.
La capacidad comercial y los costes serán decisivos
Neptune ha señalado que la producción comercial podría aumentar gradualmente desde 2030 hasta un máximo de 25.000 toneladas de LCE al año. El objetivo es reducido frente al recurso anunciado de 43 millones de toneladas y muestra la diferencia entre el litio contenido bajo tierra y la producción anual vendible. Los materiales disponibles no detallan la inversión, los costes operativos ni una tasa definitiva de recuperación comercial.
Si el desarrollo tiene éxito, Altmark podría ofrecer a la industria europea de baterías una fuente local de carbonato de litio apto para baterías y reducir la exposición a suministros transportados desde grandes distancias. Los pozos, el conocimiento del subsuelo y la infraestructura energética heredados de la producción de gas pueden facilitar el desarrollo. Aun así, habrá que demostrar la extracción continua, la reinyección del agua, una calidad estable y el cumplimiento regulatorio. La planta de demostración será por ello la prueba clave para productores, procesadores y compradores que deben decidir si el gran recurso geológico puede convertirse en una fuente competitiva.