Montenegro mantendrá el complejo de Pljevlja hasta hallar un reemplazo fiable para 220 MW
La mina y la central de Pljevlja aportaron el 64,8 % de la generación de EPCG durante junio, julio y agosto. Laković afirmó que no es realista retirar el complejo de 220 MW, que sostiene más de 3.000 empleos, hasta contar con una alternativa fiable.
El carbón domina la generación durante el verano
Montenegro no podrá completar su salida del carbón hasta disponer de un reemplazo fiable para los 220 megavatios que genera la central térmica de Pljevlja y para el empleo sostenido por el sistema minero, afirmó Laković en una entrevista publicada por Press. A su juicio, cerrar la mina y la central no es realista a corto plazo porque el complejo sigue siendo esencial para el suministro eléctrico nacional.
La mina y la central representaron el 64,8 % de toda la electricidad producida por la empresa estatal Elektroprivreda Crne Gore, o EPCG, durante junio, julio y agosto. Laković valoró esa producción en más de 51 millones de euros. Su aportación es especialmente relevante en verano, cuando la generación hidroeléctrica disminuye durante el segundo y el tercer trimestre y aumenta la dependencia de una fuente térmica estable.
Según Laković, el complejo emplea directamente a 1.500 personas y sostiene aproximadamente otros tantos puestos indirectos en Pljevlja. Su impacto laboral total supera así los 3.000 empleos. Durante los últimos cinco años produjo electricidad con un valor de mercado superior a 800 millones de euros. El calendario de salida del carbón afecta, por tanto, tanto a la seguridad energética como al empleo y a los ingresos municipales.
La mina recupera beneficios tras la larga parada de la central
Rudnik uglja Pljevlja obtuvo un beneficio de 3,26 millones de euros en los primeros seis meses del año, su mejor resultado en tres años. Los ingresos superaron el objetivo en 5,5 millones de euros y los gastos quedaron 4,1 millones por debajo del plan. La producción de carbón excedió la meta un 22 % y las entregas a la central, un 22,3 %.
Laković definió el año como un periodo de estabilización tras la reconstrucción ambiental de la central y una parada superior a siete meses durante el año anterior. En otro punto de la entrevista habló de una interrupción de ocho meses y señaló que afectó a los resultados financieros del grupo EPCG. La recuperación de las operaciones normales restableció la demanda de la mina y respaldó su rentabilidad.
La minera también firmó un nuevo contrato de concesión por 24 años valorado en 64 millones de euros. De esa cantidad, 45 millones corresponderán al municipio de Pljevlja, lo que refuerza la relación del complejo con las finanzas locales. Paralelamente, el plan de transformación empresarial y transición justa pretende reasignar trabajadores a nuevos proyectos y generar actividad económica adicional.
El desvío del río protege el acceso al carbón
El gran proyecto de desvío del río Ćehotina recibió el permiso hidráulico y ha quedado oficialmente terminado. La obra, valorada en 20 millones de euros sin IVA, creó 3.200 metros de nuevo cauce. Los trabajos incluyeron la voladura de 120.000 metros cúbicos de roca caliza, la excavación de más de 500.000 metros cúbicos y la instalación de más de 15.000 metros cúbicos de hormigón.
El desvío busca mejorar la seguridad de los trabajadores, permitir que continúe la extracción y proteger el suministro de combustible a la central. Las inundaciones de enero ofrecieron una primera prueba: el agua entró en la mina a cielo abierto durante 15 días, con más de 100.000 metros cúbicos en 24 horas. La empresa utilizó bombas de alta tensión y mantuvo las entregas pese a las inundaciones y los deslizamientos. El proyecto reduce el riesgo operativo inmediato, pero sigue sin resolverse qué fuente podría reemplazar tanto los 220 MW como la función económica local de Pljevlja.