El mercado neerlandés de cebolla repunta, pero los calibres pequeños presionan la exportación
La confianza ha regresado al mercado neerlandés de la cebolla, aunque la distribución por tamaños puede dificultar las ventas durante el resto de la campaña. MSP Onions estima que solo alrededor del 30 % superará los 60 mm, frente al 60 % habitual, lo que obligará a exportar un volumen excepcional de calibres medianos y pequeños.
La confianza vuelve después de la semana 29
La actividad y la confianza regresaron al mercado neerlandés de la cebolla después de la semana 29, según declaró a FreshPlaza Lindert Moerdijk, de MSP Onions. Los productores han acogido favorablemente la mejora tras su petición, formulada a finales de junio, de márgenes más saludables para agricultores y procesadores. La especulación y las expectativas vuelven a influir en los precios, pero la recuperación de la confianza ha animado a los vendedores.
El repunte no elimina el riesgo de oferta que marca la campaña. La superficie cultivada sigue siendo muy amplia. Los rendimientos parecen ligeramente inferiores a la media, pero el volumen absoluto de cebollas medianas y pequeñas que necesitará un destino de exportación será extraordinariamente alto. Existe así un posible desajuste entre el optimismo actual y la cantidad que todavía debe salir por la cadena comercial.
Moerdijk considera que el sector tendrá que aceptar en algún momento un nivel de precios sostenible que mantenga el flujo exportador. Una ralentización de varias semanas podría elevar las existencias al final de la campaña, cuando quedará menos tiempo para encontrar compradores. Para productores, envasadores y exportadores, la continuidad de las ventas puede ser más importante que capturar cada subida de corto plazo.
La proporción superior a 60 mm podría reducirse a la mitad
La distribución por calibres es el principal desafío operativo. En una cosecha neerlandesa normal, alrededor del 60 % de las cebollas supera los 60 mm. Con la información disponible, MSP Onions cree que la proporción podría quedar en aproximadamente el 30 % al cierre de esta campaña. En algunas parcelas del sur de los Países Bajos, solo el 10 % supera los 60 mm.
La diferencia tiene relevancia comercial porque muchos clientes compran habitualmente cebollas de 60-80 mm. Para garantizar volumen y calidad, esos compradores podrían tener que pasar al calibre 50-70 mm. El cambio afectaría a especificaciones de compra, programas de clasificación, planes de envasado y negociaciones comerciales en toda la cadena.
Los calibres medianos pueden atender esa demanda si mantienen una calidad adecuada, señaló Moerdijk. Su recomendación es coordinar estrechamente la calidad del producto y el momento de venta. Los agricultores neerlandeses también deberán cosechar a tiempo, almacenar correctamente y limitar al máximo la pérdida de capas exteriores. Estas medidas determinarán qué parte de la cosecha conserva su valor comercial y si los tamaños menores cumplen las exigencias de los clientes.
Los envasadores necesitan mayor flexibilidad
Para envasadores y procesadores, el perfil de la cosecha aumenta la importancia de una clasificación flexible. Los programas centrados en cebollas de 60-80 mm quizá deban incorporar más producto de 50-70 mm, mientras los exportadores buscan destinos capaces de absorber una cantidad inusualmente elevada de tamaños medianos y pequeños. Quienes adapten pronto sus especificaciones tendrán un acceso más estable a la oferta; quienes mantengan la exigencia de calibres grandes podrían encontrar menos disponibilidad.
MSP Onions también está cambiando los recipientes utilizados en su línea MSP Platinum. La empresa prevé adoptar por completo las cajas de plástico KingCube, diseñadas para cebollas, patatas, zanahorias y otros productos hortofrutícolas. Moerdijk las describió como ligeras y resistentes, con las mismas dimensiones que las cajas tradicionales para cebolla. MSP espera reducir interrupciones en la automatización y avanzar en seguridad alimentaria. El cambio no resuelve el desequilibrio de calibres, pero puede aportar mayor regularidad al manejo de una cosecha heterogénea.