Meiji amplía su alianza de cacao con Ghana mientras Accra apunta al 50% de procesamiento local
Ghana, Japón y Meiji Holdings firmaron el 14 de septiembre en Accra una carta de intención sobre producción sostenible de cacao, agrosilvicultura y proyectos de economía circular. Ghana abastece casi el 70% de los granos de cacao importados por Japón y le vendió unos 146 millones de dólares en 2024. Los acuerdos llegan cuando Accra exigirá procesar en el país al menos el 50% de sus granos desde la campaña 2026/27.
El fabricante japonés de chocolate Meiji amplía su participación en la industria cacaotera de Ghana mediante un conjunto de acuerdos sobre producción sostenible, agrosilvicultura y transformación de residuos agrícolas en productos aprovechables, según informó Business Insider Africa.
Los Gobiernos de Ghana y Japón, junto con Meiji Holdings, firmaron el 14 de septiembre en Accra una carta de intención para reforzar la cooperación en desarrollo sostenible del cacao e iniciativas de economía circular. El Ministerio de Comercio, Agronegocios e Industria de Ghana anunció el acuerdo tras una ceremonia por el centenario de Meiji Milk Chocolate.
La ministra de Comercio, Elizabeth Ofosu-Adjare, firmó en nombre de Ghana; el embajador japonés Hiroshi Yoshimoto lo hizo por Japón, y el consejero delegado de Meiji rubricó el documento por la empresa.
La dependencia japonesa del grano ghanés
El acuerdo se apoya en una relación comercial consolidada. Según el Ghana Cocoa Board, Ghana suministra casi el 70% de los granos de cacao importados por Japón, lo que convierte al país de África Occidental en el pilar de la industria chocolatera japonesa.
Los datos comerciales citados en el informe muestran que Japón importó de Ghana granos de cacao por unos 146 millones de dólares en 2024, con Ghana como su mayor proveedor. Ese flujo se ha movido históricamente como grano crudo, con el margen de procesamiento capturado fuera del país productor.
Agrosilvicultura y residuos de las fincas
Un segundo acuerdo firmado en torno al mismo acto detalla cómo Meiji pretende ampliar su trabajo de sostenibilidad sobre el terreno. La empresa ghanesa de agricultura y restauración forestal Afarinick firmó con Meiji una carta de intención separada para desarrollar conjuntamente una finca cacaotera agroforestal. El proyecto combinaría el cultivo de cacao con agrosilvicultura y buscaría usos productivos para los residuos vegetales generados en la finca, en lo que ambas compañías describen como un modelo circular de cacao agroforestal.
No se han revelado ni la superficie de la finca prevista ni su valor financiero o calendario de desarrollo. Meiji lleva años trabajando con comunidades cacaoteras en Ghana, entre otras vías mediante programas de trazabilidad y producción sostenible. En el acto del centenario, la empresa entregó además a Ghana 10.000 bolígrafos fabricados con bioplástico derivado del cacao, una muestra de cómo reutilizar material de la cadena de valor cacaotera.
- Carta de intención firmada el 14 de septiembre en Accra por Ghana, Japón y Meiji Holdings
- Carta de intención separada entre Meiji y la empresa ghanesa Afarinick sobre una finca cacaotera agroforestal
- Entrega a Ghana de 10.000 bolígrafos de bioplástico derivado del cacao
- Sin cifras de inversión, superficie de la finca ni calendario del proyecto
La directriz del 50% de procesamiento nacional
Los acuerdos llegan mientras Ghana busca extraer más valor económico de una industria que tradicionalmente ha exportado buena parte de su producción como grano crudo. El Gobierno ha dispuesto que al menos el 50% de los granos de cacao ghaneses se procesen en el país desde la campaña 2026/27, junto con planes para aumentar el suministro a los procesadores locales y reactivar la estatal Cocoa Processing Company. Las alianzas que van más allá de la compra de grano pueden apoyar esa estrategia al acercar inversión, capacidad de procesamiento, tecnología y nuevos usos de los subproductos a las zonas productoras.
Los últimos acuerdos no incluyen compromisos de inversión revelados, por lo que es pronto para evaluar su impacto financiero. Lo que sí cambia es la forma de la relación: una industria chocolatera japonesa que ya depende en gran medida del cacao ghanés participa ahora formalmente en modelos de producción a pie de finca y en el uso de subproductos, y no solo en el comercio de grano crudo.